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ACTUALIDAD | REPORTAJES | 22 de Octubre de 2001

Los daños colaterales de las expediciones

Por Angela Benavides  | 

Los porteadores son las víctimas que no se contabilizan en las expediciones a las grandes montañas del mundo; contra ello, una organización internacional lucha por mejorar sus condiciones de trabajo y evitar enfermedades, heridas y muertes que no deberían ocurrir.

 
No se trata de no llevar porteadores, sino de mejorar sus condiciones de trabajo 

Muchos trekkers a la grandes cordilleras se maravillan a su vuelta cuando, en los collados más altos, en los pasos más difíciles y en las mañanas más frías, mientras ellos vivían momentos de "pura adrenalina" (cuando no directamente de pánico), veían como los porteadores seguían sus pasos mal vestidos, peor calzados, sin protección contra el sol y soportando sus pesadas cargas. Hay viajeros que cuentan la experiencia como algo "típico", otros que se sienten admirados por la fortaleza de esos hombres, otros que reconocen que se sintieron francamente mal, pero que qué iban a hacer... En definitiva, hay opiniones para todos los gustos y, en general, muchas caras de vergüenza ante un tema tan incómodo como el del encuentro con la pobreza, cuando vamos a disfrutar de unas caras vacaciones en un lugar exótico.

Tampoco es el caso, ahora mismo, de discutir las diferencias entre el primer y tercer mundo. Sin embargo, hay un límite entre tratar de cambiar la sociedad mal llamada global, y evitar ciertas situaciones puntuales de la vida del porteador que son injustas y, lo que es más importante, evitables.

Los porteadores tienen un trabajo duro y peligroso pero, al mismo tiempo, muy bien remunerado en comparación con el trabajo como campesinos u obreros. Por eso resulta tan atractivo para muchos nativos de los países más montañosos del mundo. En zonas de Nepal, por ejemplo, las labores del campo se abandonan cuando comienza la temporada de expediciones porque, con lo que saquen en tres meses, la familia puede vivir todo el año. Hombres y mujeres (sobre todo en el Himalaya) se dedican a esta dura tarea. Son fuertes y acostumbrados a la vida dura, pero también son humanos y también mortales. Si un cliente de un trekking o una expedición comercial sufre un accidente, hay recursos para proporcionarle primeros auxilios y, generalmente, un servicio de rescate. En cambio, si un porteador cae enfermo, se le paga lo trabajado hasta el momento y se le deja que regrese, a menudo el solo, a un lugar donde puedan atenderle. Muchos han muerto durante el trayecto de vuelta o, cuando han llegado a un pueblo, ya era demasiado tarde. Incluso aunque salve su vida, si un porteador resulta herido o sufre congelaciones que, desde ese momento, le impidan volver a trabajar, no tendrá una Seguridad Social que le cubra. Tendrán que vivir gracias al apoyo de la familia y, si no pueden ayudarle o no tienen familia, no les quedará otra salida que mendigar por las calles.

 
Aproximación al Campo Base del Manaslu 

IPPG (International Porter Protection Group) es una organización internacional que se ha propuesto mejorar sobre las condiciones de trabajo de los porteadores que participan en las expediciones y trekkings a las grandes montañas del mundo. En sus fundamentos, hablan de un "desarrollo sostenible" de la industria del trekking y piden que todos los implicados (sirdars, agencias, instituciones y, por supuesto, los propios clientes) tomen conciencia y mantengan su ética. El grupo desarrolla su labor en Nepal, aunque sus representantes afirman que, poco a poco, esperan actuar en otros países donde se da esta situación. En realidad, es una organización poco estructurada. Basada totalmente en el voluntariado, no tiene plantilla fija ni asociados; cualquiera puede comprometerse como mejor le parezca. Funciona a través de representantes en varios países occidentales, que informan a las agencias, clubes e instituciones sobre sus planteamientos y objetivos, exponen sus puntos de vista y recogen información.

La organización no es contraria al uso de porteadores; al revés, anima a los viajeros a que les contraten, pero que se aseguren de que trabajarán con unas mínimas condiciones de seguridad y de que serán tratados correctamente.

Para ello, mantiene cinco principios básicos, que constituyen algo así como los "derechos fundamentales" de los que debería disfrutar todo porteador. Son los siguientes:

  • Los porteadores deben disponer de ropa adecuada a la altitud y al mal tiempo, lo que incluye calzado adecuado, gorro, guantes, chaqueta y pantalones cortavientos, gafas de sol, así como una manta y aislante.

  • Los líderes de expedición y los caminantes deben ofrecer a los porteadores una atención medica al mismo nivel que la que quisieran para ellos mismos.

  • Los porteadores no pueden ser despedidos cuando caigan enfermos, sin el conocimiento del líder de la expedición o los alpinistas.

     
    Los porteadores suelen ir sin material ni ropa adecuados 

  • Los porteadores enfermos no deben ser enviados de regreso solos, sino acompañados por alguien que hable su lengua y comprenda su problema.

  • Los porteadores enfermos deben recibir dinero suficiente para pagar el coste de su rescate y tratamiento.

EL IPPG advierte a los viajeros de la necesidad de seleccionar cuidadosamente a los porteadores que van a acompañarles en trekkings por áreas remotas, y aclaran que las leyes de Nepal estipulan que los porteadores deben ir correctamente equipados, y que la persona que les contrata se convierte en el responsable de que se les rescate en caso de accidente. La organización aconseja a los viajeros que traten con respeto a los porteadores si los contratan ellos mismos y, en caso de viajar a través de una agencia, que pregunten a los encargados sobre las pautas de la empresa a este respecto (las instrucciones que se dan a los fejes de grupo y a los sirdars sobre el trato a los porteadores). Por ultimo, aconsejan a los viajeros que denuncien cualquier irregularidad de la que hayan sido testigos, en instituciones creadas a tal fin que se encuentran en Katmandú.

Esta organización muestra una influencia creciente, y muchas agencias de trekking, Nepalís y extranjeras, han firmado una declaración por la que se comprometen a seguir los principios del IPPG. A partir de ese momento, se realizará un seguimiento basado en las opiniones e los clientes de la agencia, a través de los "libros de reclamación" o de comentarios dirigidos a la propia organización.

 
Los sherpas llevan cargas de entre 25 y 60 kilos 

El IPPG mantiene una página web muy activa en la que se puede leer los boletines que publican periódicamente, escribir para hacer consultas o contar experiencias, solicitar información y hacer donativos. Los interesados pueden entrar en www.ippg.net

A partir del IPPG se creó otra institución, más a "pie de campo", llamada Porter"s Progress, que actúa a través de dos oficinas, una en Katmandú y otra en Luckla.

Porter"s progress se dedica a proporcionar material y cursillos a los porteadores, en su mismo país. Para empezar, han fundado el Clothing Bank, que recoge donaciones de material y ropa de montaña, y lo presta a los porteadores que carecen de él.

Pero además, cumplen una importante labor educacional. Por ejemplo, la oficina de Luckla ofrece clases gratuitas de inglés básico. La idea es que los porteadores hablen el suficiente inglés para explicarle a los alpinistas si tienen algún tipo de problema o de emergencia, o buscar trabajo más fácilmente. También se les entrena para combatir el mal de altura, prevenir la hipotermia y las congelaciones, a cuidar el medioambiente. Otos proyectos que se están poniendo en marcha es un servicio de préstamo de hornillos (los porteadores cocinan con leña, lo que contribuye a la deforestación) y montar un mercadillo de objetos de artesanía hechos por los propios porteadores, para venderlos a los turistas. La institución, que funciona desde el año pasado, está teniendo gran aceptación entre los porteadores y, incluso, entre las agencias de trekking locales. Trabajan en estrecha colaboración con organismos públicos y asociaciones privadas. Las donaciones de ropa se pueden hacer al HEC (Himalayan Explorers Club) o poniéndose en contacto con ellos a través del e-mail members@hec.org


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