Política de Cookies
Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia de navegación y servicio. Si continúas navegando, entendemos que aceptas nuestra Política de Cookies
Portes Gratis
a partir de 60 €
ACTUALIDAD | NOTICIAS | 22 de Mayo de 2002

Proponen graduar la dificultad de las excursiones

Por Angela Benavides  | 

El programa Montañas para Vivirlas Seguro, auspiciado por el Gobierno de Aragón, Protección Civil y la Federación Aragonesa de Montaña, propone crear un sistema para evaluar la envergadura de las excursiones.

Foto: Ángela Benavides 
Las dificultades de orientación subirán el nivel de la excursión, pero no las malas condiciones meteorológicas 

La curiosa (y trabajosa) propuesta procede de la Comisión de Seguimiento del programa Montañas para Vivirlas Seguro, que ha a dado a conocer una curiosa novedad en su programa de este año: el proyecto MIDE (Método para la Información de Excursiones). Esta iniciativa consiste en la creación de una Escala de Graduación de la Envergadura de las Excursiones, que permita clasificarlas para ofrecer una mejor información al usuario de la montaña. La citada comisión está formada por el jefe de servicio de Protección Civil del Gobierno de Aragón, Justo de Pedro, y el asesor de Planificación de este servicio, José María Castillón, jefe de la Obra Social y Cultural de Ibercaja, José Luis Lasala, el presidente de la Comisión Aragonesa del Año Internacional de las Montañas, Ramón Tejedor, el responsable del servicio de Voluntariado Europeo del Instituto Aragonés de la Juventud, Ricardo Aparicio, el vicepresidente de la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada, Modesto Pascau, el asesor de la Federación Aragonesa de Montañismo, José Ramón Morandeira, el voluntario de la campaña en los años 2000 y 2001, Daniel Ballarín, y los responsables de la campaña, Alberto París y Pilar Maza.

El proyecto pretende proporcionar a los excursionistas, desde ‘turistas rurales’ hasta montañeros con experiencia, de un indicativo todo lo objetivo posible (o, al menos, consensuado) sobre las excursiones que se realizan en entorno de montaña.

Según afirman los promotores del proyecto, el problema surge porque no hay ningún criterio más o menos estable de calificación de las excursiones, y los senderistas que llegan a un lugar que no conocen, cuando piden información sobre una u otra ruta, reciben opiniones subjetivas.

Foto: Ángela Benavides 
El objetivo es que los excursionistas tengan información consensuada sobre la envergadura de rutas que no conocen 

El problema es que esta misma subjetividad estará presente a la hora de llevar a cabo el proyecto de calificación. Si el tema es relativamente polémico en las vías de escalada en roca, y muy confuso en las de Hielo y Dry-tooling (hasta el punto de que, en estas últimas, es común encontrar reseñas que indican “de M5 a M9 según condiciones”), en algo tan cambiante y con tantas alternativas como una excursión a pie de un punto a otro, puede rozar la locura. No es nada nuevo escuchar de dos personas diferentes, que la misma ruta sea “un paseíllo” o “una paliza descomunal”. Aquella “cresta en la que pasé tanto miedo”, puede ser para otro “un cordal sin problemas”.

A este respecto, Alberto Paris, uno de los encargados del proyecto, responde que la veracidad de las calificaciones se obtendrá mediante la opinión de un gran número de expertos. De hecho, según afirma, el proyecto aún no está perfilado; actualmente, se está estudiando qué factores se tendrán en cuenta a la hora de puntuar una excursión, ya que se recogen factores objetivos, como distancia y desnivel, hasta otros más personales como nivel de esfuerzo, dificultad de orientación, pasajes técnicos o vertiginosos, calidad del camino, etc... Tampoco esta claro si la evaluación acabará con una calificación única, o enumerando diversas ‘notas’, cada una correspondiente a una variable. El objetivo es que a, a fin de cuentas, todo tipo de persona sepa a qué atenerse cuando vea la información de la ruta, sabiendo que una excursión de nivel “x” puede suponer todo un reto para unos, y un paseo mañanero para otros.

Otro problema que se plantea mala ruta más sencilla puede convertirse en una pesadilla cuando llueve o llega el invierno( Por ejemplo, las marchas sobre placas de granito con musgo, o la subida al Balcón de Pineta, muy propensa a las avalanchas). Por otra parte, a menudo los grupos de rescate temen especialmente a las excursiones fáciles o muy conocidas, donde acuden personas con poca preparación y equipo inadecuado (la ruta del Cares, un camino labrado a martillo en medio de un espectacular desfiladero en Picos de Europa, se salda con alguna víctima casi cada año porque, sencillamente, se caen al caminar de espaldas tratando de hacer una foto). Sobre este punto, París declara que las rutas se avaluarán en ‘las mejores condiciones posibles’, aunque si habrá criterios de evaluación referidos a su aislamiento en caso de accidente, en la posibilidad de cambios violentos del clima, etc. Por todo esto, la labor de designar los criterios que decidan la dificultad de una ruta, y el debate para llegar a un acuerdo, promete ser una tarea ingente. Es de suponer que no se puede optar por un grado estricto, sino por una indicación que sirva de guía a senderistas que quieren probar una ruta nueva.

Foto: Ángela Benavides 
Las características del terreno, el desnivel, los tramos técnicos y el aislamiento de la zona serán factores a tener en cuenta 

A veces, la disparidad de criterios es aún más profunda: ¿A que llamamos exactamente excursión? ¿Cuándo termina ésta para convertirse en una actividad de montañismo? Alberto Paris matiza que ése es uno de los puntos pendientes de discusión, pero puntualiza que la diferencia entre excursionismo y montañismo no debe basarse en criterios de altitud, sobre todo en lo referido a Pirineos, donde la altura no es suficiente para crear problemas de aclimatación. Las actividades pueden ser duras y técnicas incluso a nivel del mar. Por lo que el excursionismo y el montañismo se solapan en gran medida.

El proyecto de Montañas para vivirlas Seguro es implicar en esta iniciativa a todas las federaciones de montaña del Estado y a los medios de comunicación y editoriales especializadas, de tal manera que se unifiquen criterios, y luego, incluso, exportar la misma calificación al resto de la UE. Sin embargo, es pronto todavía. De momento, se tienen que decidir las bases de trabajo, para lo cual se está pidiendo la opinión de personas muy relacionadas con el mundo de la montaña. Dentro de, aproximadamente, un mes, se pondrá en marca una página web donde cualquier persona interesada podrá dar su opinión al respecto, aportar ideas y señalar fallos. En conjunto, pretende ser una tarea ingente, que implica tener en cuenta un enorme número de factores y un número aún mayor de formas de entender la montaña y asumir una actividad tan personal y subjetiva como caminar, en plena naturaleza, de un punto a otro. Sin embargo, el primer paso está dado.


Artículos relacionados


Síguenos

Buscar en el archivo

Texto a buscar

Por fecha

  

Por categorías









Artículos más recientes

Suscríbete al Boletín
Suscríbete al Boletín Barrabes y sé el primero en enterarte de nuestras novedades.
Síguenos
Mantente al día de la actualidad de Barrabes desde las redes sociales.
Tiendas Barrabes
Visita nuestras tiendas y disfruta de unos espacios únicos.
¿Necesitas ayuda?
Envíanos tu consulta
ESCRÍBENOS
o llama al
902 14 8000
o con tu tarifa plana al 974 215 497
(Horario: Lunes a Viernes de 9h a 19h.)
España  |  France  |  Deutschland  |  United Kingdom  |  Sverige  |  International