Política de Cookies
Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia de navegación y servicio. Si continúas navegando, entendemos que aceptas nuestra Política de Cookies
Portes Gratis
a partir de 60 €
ACTUALIDAD | NOTICIAS | 23 de Mayo de 2003

Carlos Pauner, a salvo en el Campo Base

Por Angela Benavides  | 

El montañero se encuentra bien –excepto posibles congelaciones en las manos, ya que perdió los guantes- y descansa en el Campo Base mientras en Aragón la noticia se recibe con inmensa alegría y asombro, al conocer los detalles de un descenso ‘épico’, con dos vivacs y caída desde un serac incluidas.

www.carlospauner.com 
Pauner ya se recupera en el Campo Base, donde fue tomada esta foto días antes 

La magnífica –y sorprendente- noticia llegaba a España hacia las cuatro de la tarde, de mano de la mujer de Silvio Mondinelli , que se puso contacto con Javier Pérez, amigo personal y compañero de Pauner en otras escaladas, como la del K2, y que actuaba enlace con el Kanchenjunga. Al parecer, Pauner había hecho señales con una linterna desde el Campo I, y se dirigía hacia la base. Cuatro sherpas salían a su encuentro para ayudarle en la última parte del descenso. Poco después Mila, la mujer de Carlos, hablaba con el y declaraba que había notiado que tenía la voz serena, como cualquier otro día; no era la voz de alguien totalmente agotado”. Pero desde luego, a la vista de las 72 horas anteriores a ese momento, debería estar más allá del agotamiento.

Pauner bebió mucho líquido al llegar a la base (llevaba tres días sin hidratarse ni comer) y se echó a dormir. Atrás quedaban tres días y dos noches vivaqueando, en completa soledad y soportando varias tormentas. Tras hollar la cima del Kangchen, cayendo la tarde, y cuando se desató una tormenta, el aragonés perdió la pista de sus compañeros -los italianos Merelli, Mondinelli y Kuntner, así como el suizo Kobi Reichen (que también hizo cima con ellos)- . Se encontraba a unos 7900 metros de altitud, y en uno de los tramos más coplicados del descenso: un terreno rocoso y empinado en donde, además, no se habían instalado cuerdas fijas, según informa el diario Heraldo de Aragón. "La tormenta hizo que se desorientara -explica Javier Pérez-; se estaba perdiendo y optó por buscar un lugar donde vivaquear a la intemperie. Hizo un agujero en la nieve donde se metió para pasar la noche” . El viento era muy fuerte y la temperatura rondaba los –35º. Sus compañeros habían llegado al Campo III, desde donde dejaron las linternas encendidas en el exrterior. También fueron saliendo de la tienda durante toda la noche para gritar su nombre, esperando que el aragonés viera las señales. Al amanecer del miércoles, no tuvieron más remedio que proseguir el descenso hasta el Campo Base, moralmente hundidos y físicamente también muy deteriorados: tenían graves congelaciones en las manos y en los pies, y el suizo, también en la nariz.

www.carlospauner.com 
Cascada de seracs en la ruta de ascenso al Kangchenjunga (8.586 m.) 

En ese momento, y en otro punto de la montaña, Pauner afirma que se puso en pie y vio que se encontraba bien, con fuerza y que podía seguir bajando. De hecho, e encontraba mucho mejor de lo que todo el mundo pensaba en aquel momento, en el Base y en España. Según narra Javier Pérez, Pauner "No encontraba el campo III y, en un momento dado, se cayó por un serac. a lo largo de cien metros. Pensó lo peor, pero lo cierto es que se paró y se dio cuenta de que podía seguir andando. En la caída perdió los guantes exteriores, por lo que sólo llevaba unos más finos, lo que puede haber provocado alguna complicación en los dedos de las manos”.

Sus compañeros habían dejado provisiones y material en el campo III, pero Pauner no vio ni éste ni tampoco el siguiente. Lo que le obligó a vivaquear otra noche más -la del miércoles al jueves- al aire libre y en la misma situación. En cuanto pudo, Pauner volvió a la carga y logró encontrar las cuerdas fijas con las que pudo llegar al campo I. Y desde allí transmitió las señalas que fueron recibidas en el Campo Base. Lo que ya había tomado mucho cuerpo como otra tragedia para el alpinismo aragonés, se convertía en una impresionante alegría, y en comentarios de todo tipo sobre la fortaleza de este alpinista de Jaca, que vuelve de uno de los ochomiles considerados como más difíciles (para él, por cierto, es el cuarto), solo y por su propio pie, cuando prácticamente se le daba por muerto. En cualquier caso, resistencia física aparte, sus amigos y conocidos aseguran que es su lucidez y entereza mental lo que le ha salvado. También tal vez haya contribuido la fe de sus amigos y de su mujer, que realmente en ningún momento perdieron la esperanza.

Ahora, Pauner será evacuado junto a sus compañeros en el helicóptero que ya solicitaron los italianos, hasta Katmandú. Se espera que regrese a España lo antes posible, donde le esperan amigos, familiares y conocidos, y también todos los relacionados de la montaña.

Fuente: www.heraldo.es


Síguenos

Buscar en el archivo

Texto a buscar

Por fecha

  

Por categorías









Artículos más recientes

Suscríbete al Boletín
Suscríbete al Boletín Barrabes y sé el primero en enterarte de nuestras novedades.
Síguenos
Mantente al día de la actualidad de Barrabes desde las redes sociales.
Tiendas Barrabes
Visita nuestras tiendas y disfruta de unos espacios únicos.
¿Necesitas ayuda?
Envíanos tu consulta
ESCRÍBENOS
o llama al
902 14 8000
o con tu tarifa plana al 974 215 497
(Horario: Lunes a Viernes de 9h a 19h.)
España  |  France  |  Deutschland  |  United Kingdom  |  Sverige  |  International