Política de Cookies
Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia de navegación y servicio. Si continúas navegando, entendemos que aceptas nuestra Política de Cookies
Portes Gratis
a partir de 60 €
ACTUALIDAD | NOTICIAS | 19 de Marzo de 2004

Las Dones, cada vez más alto

Por   | 

Después de su éxito en el Shisha Pangma hace tres años, las “Dones” (mujeres en catalán) apuntan más alto, a lo más alto, el Everest. El grupo formado por Maite Hernández, Nuria Balagué, Silvia Ferrandis y Marisa Huguet emprende una nueva expedición femenina en busca ahora de la cima del Chomolungma.

Foto: www.doneseverest2004.com 
En la cima del Shisha 

Las cuatro montañeras partirán el 30 de marzo hacia Katmandú, desde donde se desplazarán hasta el Tibet para ascender por la cara norte de la montaña más alta del mundo.

En 2001, un equipo formado por nueve escaladoras catalanas afrontó la ascensión del Shisha (China, 8.027 metros) en una expedición compuesta únicamente por mujeres, desde las porteadoras a la cocinera. Excepto algunos problemas con unas inexperimentadas sherpas, el entendimiento en el grupo fue magnífico y Hernández y Balagué se volvieron a casa con la cima central (8.008 metros).

De allí surgió la idea de escribir un segundo capítulo en la aventura, un capítulo todavía más emocionante y comprometido: la escalada del Everest (8.848 metros). “Creo que estamos en condiciones de hacer algo mayor. Y el Everest es un monte que siempre tuve en la mente. Es un sueño”, asegura Maite Hernández, que sin embargo lamenta las dificultades que encontraron para financiar su nuevo reto.

Pese a las implicaciones sociales de su proyecto y al éxito de “Dones al Shisha”, las alpinistas tuvieron esta vez que reducir el número de componentes del equipo y renunciar a organizar nuevamente una expedición exclusivamente femenina.

“Hace tres años en Nepal flipaban. Nunca habían visto una expedición sólo de mujeres”, explica Nuria Balagué. “Esta vez compartiremos infraestructuras con otra gente en el campo base avanzado, así que el cocinero, por ejemplo, seguro que es un hombre. Y los sherpas, probablemente, también lo serán”.

“Yo esperaba que después de subir al Shisha las cosas fueran más fáciles”, asegura Maite. “Sin embargo, ha costado mucho. Intentaremos recuperar parte de la inversión a la vuelta, pero eso siempre depende del éxito, y sabemos que la cima será muy difícil”.

Foto: www.doneseverest2004.com 
Ascendiendo al Shisha Pangma 

Cara Norte

Las “Dones al Everest” no han elegido la vertiente más fácil del Everest. En la cara norte, el campo más avanzado se encuentra ya entre unos 8.200 y 8.400 metros, una altura hasta la que las catalanas no piensan recurrir al oxígeno artificial.

“El sueño sería subir sin oxígeno, pero no voy a dejar de intentar la cumbre por tozudez. Además, hay que llevarlo aunque sólo sea por motivos medicinales”, comenta Maite. “Subiremos tres bombonas –matiza Balagué-. Una para subir otra para bajar y otra para las dos noches que hay que pasar en el Campo III. Yo sobre todo lo quiero para la bajada, es cuando vas más desincronizada. Pero ya decidiremos allí”.

La toma de decisiones es precisamente uno de los motivos que llevó a este grupo de mujeres a formar un equipo exclusivamente femenino. “Socialmente el chico siempre suele tomar la iniciativa. Si tú no insistes en que quieres ir por delante, es siempre el hombre el que se adelanta. Hay un afán de protección. Por eso el Shisha fue una prueba, una gran experiencia. Porque como éramos todo chicas, las decisiones las tomábamos nosotras”, recuerda Maite.

En la fase de formación, el número de niños y niñas que comienza a practicar el montañismo es muy similar. Sin embargo, al hacerse mayores, las chicas abandonan la actividad de manera drástica y son pocas las que llegan a integrar las grandes expediciones.

“En ese sentido sí es una iniciativa un poco reivindicativa”, asegura Nuria Balagué. “Se trata de animar, empujar, motivar a las chicas para que sigan. Aunque también comprendo que es muy difícil”.

Foto: www.doneseverest2004.com 
Ascendiendo al Shisha Pangma 


Maternidad

A sus 35 años, la escaladora catalana afronta la expedición al Everest como el “cierre de una etapa”. “Yo ya estoy cansada. Hacer expediciones exige mucho trabajo y yo me planteo el tema de la maternidad”.

“Es una cuestión difícil –corrobora Maite, de 31 años-, es una edad en la que estás en plenitud física, en la que ya tienes bastante experiencia en expediciones, pero si quieres formar una familia también es el momento. Hay gente que lo hace, sobre todo los hombres, pero yo no me imagino yéndome dos meses y medio con una criatura. No me apetecería”.

De momento las expedicionarias no tienen hijos. Ese es un reto que tendrá que esperar. Primero se enfrentarán a la fatiga, la falta de oxígeno y los escalones del Everest.


Más información: www.doneseverest2004.com


Síguenos

Buscar en el archivo

Texto a buscar

Por fecha

  

Por categorías









Artículos más recientes

Suscríbete al Boletín
Suscríbete al Boletín Barrabes y sé el primero en enterarte de nuestras novedades.
Síguenos
Mantente al día de la actualidad de Barrabes desde las redes sociales.
Tiendas Barrabes
Visita nuestras tiendas y disfruta de unos espacios únicos.
¿Necesitas ayuda?
Envíanos tu consulta
ESCRÍBENOS
o llama al
902 14 8000
o con tu tarifa plana al 974 215 497
(Horario: Lunes a Viernes de 9h a 19h.)
España  |  France  |  Deutschland  |  United Kingdom  |  Sverige  |  International