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ACTUALIDAD | NOTICIAS | 05 de Mayo de 1999

Xavi Metal, hielo en el Himalaya

Por Arancha Vega Rubio  | 

Pokhara, 13 de abril 1999

- Happy new year. Happy new year.
- Happy new year? Si estamos en abril...

De repente me veo celebrando el 2056 del calendario nepali. Nunca en el mismo "año" había celebrado dos veces el año nuevo, ni tampoco me había encontrado tan bien con 95 años. Una situación digna de "Blade Runner", me hace sentir como si hubiera traspasado un agujero negro donde el tiempo es el eterno viaje de ida y vuelta.

Siempre creo que una ascensión o un viaje es una experiencia de ida y vuelta en el sentido de "huir de" y "encontrarse con" la escapada y la interiorización.

Ahora, aprieto el replay de mi memoria y entro en el remolino que hace unos meses me arrastraba hacia el interior de mi abismo, quizás para traspasar al otro lado de la puerta.

 

Boí, 14 de marzo 1999

La propuesta de integrarme en una expedición de limpieza del Annapurna fue casi tan rápida como la expedición en sí. Apenas dos semanas me separaban desde mi confirmación de participación hasta llegar a Kathmandu.

27 marzo 1999

La llegada a la capital Nepalí y el encuentro con el turístico barrio de Thamel, me hace sentir una extraña sensación entre la nostalgia de no haber conocido esta tierra hace 30 años y el sentirme como en casa, después de haber estado en cuatro ocasiones deambulando por sus tumultuosas calles de gentes comerciando entre olores, recuerdos de Asia.

Después de un día en Kathmandu, una larga jornada de autobús con una parada en Pokhara nos sitúa en Beni. La actual carretera ahorra unos cuantos días de caminata, haciendo el acceso al valle del kali-Gandaki más confortable y rápido; aunque perdiendo el encanto de las típicas aldeas que me refrescaban la memoria de cuando, ocho años atrás, atravesábamos estos parajes en nuestro Dawala-91.Fueron suficientes tres días de relajada marcha haciendo escalas en Tatopani, Ghasa y Leta, antes de emprender la subida / bajada hasta el Campo Base del Annapurna.

Desde el collado del Tulabali a 4.300 metros, la aparición de las primeras cumbres del macizo del Annapurna me hacen pensar en los primeros expedicionarios, cuando encontaron el paso que les abría la puerta de entrada a la montaña, lo cual constituía toda una aventura en sí misma. Pronto mis ojos se fijan imantados en un par de líneas heladas que recorren las bases de estos gigantes y, en aquel momento, un gran deseo de escalar esas cascadas empezó a engendrarse dentro de mí sin sospechar que, unos días después, las circunstancias me llevarían a encontrar una parte de mi pequeña historia dentro de aquella agua "fosilizada".

 

Mientras me aproximaba al Campo Base, la excitación me inundaba al pensar en el encuentro con amigos que incluso no sabían de mi imprevista llegada.Apenas tres días en aquel campamento bastaron para descubrir la necesidad de renuncia a cumbre por ¡incompatibilidad con la filosofía de limpieza! Para no crear más "malentendidos" me obligaba a disolver el sueño con una cariñosa mirada perdida en la REFLEXIÓN.El último día antes de despedirme de los Amigos, recordé la voz del río helado que me invitaba a sumergirme en su interior.

Después de una jornada de 10 horas donde la aproximación y el regreso le daba un carácter de aventura casi más que la propia escalada en sí, y observando por la imposible mirada de los Nilgiris, la excelente calidad del hielo me hacía mantener más la concentración en lo que podía caer de arriba y en que el pie no se saliera de la sobredimensionada bota de altitud, más que de la verticalidad de los muros que estaba escalando.Aquella pequeña ascensión dentro del escenario del Himalaya me aportaba una gran dosis de LIBERTAD. Por un momento sentía que no necesitaba ni respuestas ni preguntas mientras que, sentado al otro lado del torrente pensaba en lo complicadas que somos las personas y cómo se minimizaban nuestros problemas en aquel universo mineral, más allá de nuestras pasiones y de lo que yo creía entender.Me sentía como la cascada que no llega a ninguna cima pero tampoco lo necesita para estar allí.

Desde mi pensamiento un: OM MANI PADME UM (Para un Tibet libre).

Nota:
Posible primera de: Free Tibet (nombre propuesto)
Macizo del Annapurna 400 metros entre (3.600 y 4000 metros) IV/4
6 de abril de 1999 o día 357 del 2055 Nepalí.

Por Xavi Metal en solo.


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