Política de Cookies
Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia de navegación y servicio. Si continúas navegando, entendemos que aceptas nuestra Política de Cookies
Portes Gratis
a partir de 60 €
ACTUALIDAD | REPORTAJES | 26 de Julio de 2001

Los Catorce Ochomiles: el juego de la sospecha

Por Arancha Vega Rubio  | 

Juanito Oiarz√°bal consigui√≥, sin saberlo, algo m√°s que los catorce ochomiles: fue el √ļltimo cuyo nombre se inscribi√≥ en la lista de "catorceochomilistas" sin dudas ni pol√©micas. Desde entonces, la cosa no est√° nada clara.

 
Um Ong Gil. 

Seg√ļn las fuentes que se consulten, hay variaciones en la lista de alpinistas que han alcanzado la cumbre de las catorce monta√Īas de mas de ocho mil metros que existen en el planeta. La inclusi√≥n del italiano Sergio Martini como el s√©ptimo hombre que consigue tal haza√Īa no ha sido aceptada por todos. Otros nombran a Fausto de Stefani. Hay quien recuerda a Ben√īit Chamoux, desaparecido en el Kanchenjunga, su √ļltimo ochomil, y reflexiona sobre si el franc√©s no merec√≠a ese honor p√≥stumo.

Pero, sobre todo, la pol√©mica se reaviva en lo referente a un t√≠tulo tan disputado como una medalla ol√≠mpica: el de "Primer Asi√°tico" que conquista los Catorce. Es parad√≥jico que, estando todos los ochomiles en Asia, a√ļn no hayan sido escalados por un monta√Īero de este continente. Las razones son hist√≥ricas y sociales, pero tambi√©n es cierto que desde hace unas d√©cadas, hay muchas expediciones y muy fuertes procedentes de pa√≠ses como Jap√≥n, Pakist√°n, Nepal... y Corea. Precisamente la pol√©mica es candente en lo que respecta a esta √ļltima naci√≥n. No hay uno, sino dos coreanos que reivindican el citado t√≠tulo. Y ninguno de los dos est√° libre de sospecha.

 
Juanito Oiarzabal en la cima del Annapurna su decimocuarto ochomil. 

El primero de ellos fue Um Hong Gil, de 41 a√Īos. Um ascendi√≥ el K2, el √ļltimo de su lista, el a√Īo pasado. A su regreso a Corea fue aclamado por su Gobierno, los medios de comunicaci√≥n y el p√ļblico en general, como conquistador de los catorce ochomiles. Pero tambi√©n hubo voces que se alzaron en contra: muchos dudaban de su ascensi√≥n al Shisha Pangma y al Lhotse (8.516 m.). En el Shishapangma, se dijo, la fotograf√≠a de cumbre no estaba tomada desde el punto m√°s alto. En el Lhotse, acompa√Ī√≥ a Juanito Oiarz√°bal en 1995. El d√≠a de ataque a cumbre iba con otros dos escaladores, a quien dijo que siguieran adelante. Mas tarde afirm√≥ haber llegado a la cumbre en solitario, pero sin testigos. Los suspicaces sospechan que tal vez lo que alcanz√≥ fue una cumbre secundaria, y no la principal de esta monta√Īa.

Lo cierto es que el gobierno de Corea y el Club Alpino Coreano creyeron a Um Hong Gil, e hicieron oficial su gesta. Pero las sospechas persist√≠an, y Um tom√≥ una decisi√≥n: volver√≠a a los dos ochomiles de la discordia, para acallar cualquier duda. El pasado mes de mayo repiti√≥ su ascensi√≥n al Lhotse. El pr√≥ximo oto√Īo, en la temporada de postmonz√≥n, se dirigir√° al T√≠bet para ascender el Shishapangma. Como √©l mismo dijo a la agencia Associated Press, "Est√° bien... me gusta subir monta√Īas. Si la gente no me cree, escalar√© los picos otra vez y de una vez por todas. Seguir√© siendo el primer asi√°tico que asciende los catorce". Pero, entre los dos ochomiles "de segunda vuelta", a Um se le han adelantado.

 
Young Seok Park. 

Fueron muchos los que alimentaron la pol√©mica y, precisamente, una de las voces m√°s fuertes en contra de Um fue la de otro coreano: Young Seok Park quien, con una trayectoria corta en el tiempo pero muy intensa, se coloc√≥ en cabeza de la carrera por los catorce, y hace unos d√≠as alcanz√≥ la cima del K2, el √ļltimo pico de m√°s de ocho mil metros que, seg√ļn √©l, necesitaba escalar a√ļn. Pero la pol√©mica y la sospecha tambi√©n persigue a Park, incluso antes de que ascendiera esta √ļltima cumbre. De hecho, el momento √°lgido fue el a√Īo pasado cuando, mientras √©l mostraba sus dudas de que los catorce de Um tal vez no fueran tantos, otros replicaban que √©l mismo tal vez no tuviera trece. Sus monta√Īas "de la discordia" eran (otra vez) el Lhotse y el Annapurna. Respecto a su ascensi√≥n del Lohtse, Park s√≥lo present√≥ fotos tomadas sobre el Campo IV, pero no en la cumbre. Curiosamente, sus compa√Īeros de expedici√≥n s√≠ ten√≠an fotos tomadas en la misma cima. En vista de ello, Park repiti√≥ su ascensi√≥n al Lhotse en el 2000, con gran cobertura medi√°tica y un amplio reportaje fotogr√°fico (incluyendo, por supuesto, un buen mont√≥n de fotos de cumbre). Ese a√Īo, por cierto, hab√≠a subido tres ochomiles m√°s.

Su asignatura pendiente sigue siendo el Annapurna. Park aleg√≥ que hab√≠a ascendido en un tiempo extraordinariamente r√°pido. O, m√°s bien, seg√ļn declararon algunos, "incre√≠ble", sobre todo teniendo en cuenta que el Annapurna es una monta√Īa muy t√©cnica, dif√≠cil de ascender. Sus compa√Īeros de ascensi√≥n no hicieron declaraciones a la vuelta, y se negaron a hablar del tema con los medios de comunicaci√≥n. Cuando las autoridades solicitaron a Park que presentase fotograf√≠as de cumbre, √©ste aleg√≥ que hab√≠a perdido la c√°mara durante el descenso.

Los c√≠rculos monta√Īeros eran entonces de la opini√≥n de que Young Seok Park, a todas luces un gran alpinista, deber√≠a demostrar su talento y repetir la ascensi√≥n al Annapurna, acallando as√≠ las sospechas, lo que ser√≠a muy positivo para el mundo del himalayismo en general.

Pero Park quer√≠a completar la lista antes de nada. Y lo ha hecho. Ahora, las autoridades coreanas y, por extensi√≥n, el resto del mundo de la monta√Īa, se enfrentan a un dilema. ¬ŅDeber√≠an cambiar su calificaci√≥n de Um hong Gil como primer asi√°tico "catorceochomilista", y d√°rsela a Young Seok Park? ¬ŅDeber√≠an esperar a que ambos refutaran sus t√≠tulos en las cumbres del Shisha Pangma y del Annapurna, respectivamente? Un asunto espinoso, en cualquier caso.

MUCHAS PREGUNTAS

Um Hong Gil alegó en su defensa, ante la falta de pruebas fotográficas, que no creía que los primeros conquistadores de los ochomiles hubieran demostrado siempre sus gestas con imágenes. Eso es cierto (al menos, no se exigían pruebas tan puntillosas).

 
Antiguamente, bastaba la palabra de los alpinistas para verificar una cumbre. 

La buena fe y la honestidad del escalador se daba por supuesta ¬ŅFue un error? ¬ŅEsa supuesta sinceridad ya no es un valor? A nadie se le ocurr√≠a, en principio, dudar de aquellos h√©roes que volv√≠an con la gloria para su bandera o con la derrota y la rabia pintada en el rostro (cuando volv√≠an), pero siempre con se√Īales indelebles del sufrimiento pasado. ¬ŅC√≥mo iba a ser un montaje algo que conllevaba tanto valor y tanto dolor? Pero, visto as√≠, en el a√Īo 2001, pese a la evoluci√≥n de los materiales y la t√©cnica, tambi√©n se puede sufrir mucho en la monta√Īa ¬ŅO tal vez menos? Si los primeros exploradores se lanzaban a lo desconocido por el af√°n de gloria y de aventura, ¬Ņqu√© mueve ahora a nuestros alpinistas? ¬ŅLo mismo? Tal vez, el problema no est√© tanto en los escaladores como en lo que se mueve alrededor de ellos.La pol√©mica en el mundo del monta√Īismo no es un fen√≥meno nuevo, pero s√≠ ha cambiado la repercusi√≥n y los intereses que se mueven en cada expedici√≥n, en cada nueva "haza√Īa", en cada triunfo conseguido. Las nuevas tecnolog√≠as, la sed de informaci√≥n cada vez m√°s inmediata a trav√©s de canales que hace un tiempo eran impensables, todo ha cambiado menos, tal vez, la propia monta√Īa. Hoy en d√≠a hay m√°s inter√©s por la monta√Īa, y tambi√©n m√°s posibilidades de acceder a ella. Entre las decenas de expediciones que cada a√Īo intentan coronar los ochomiles o los picos m√°s famosos, asistimos a tristes episodios que nublan la informaci√≥n estrictamente alpin√≠stica para anteponer asuntos como la pol√©mica, la sospecha, los intereses, etc...

Los participantes en expediciones se ven a menudo sometidos a presiones muy fuertes, procedentes no sólo del peligro intrínseco que alberga la escalada que realizan. Vemos que, en unas ocasiones más que en otras, sobre la mesa de hielo y roca los jugadores están apostando muy fuerte. Tanto, que a veces, desde la lejanía y la comodidad de la vida moderna, nos olvidamos de q ue el principal bien en juego es su propia vida.


Las cuestiones están ahí planteadas. Cada uno puede formarse su propia opinión, y dar una respuesta particular. En barrabes.com, lo menos que podemos hacer es invitaros a compartirla con nosotros, para lo cual hemos abierto un nuevo foro:


Síguenos

Buscar en el archivo

Texto a buscar

Por fecha

  

Por categorías









Artículos más recientes

Suscríbete al Boletín
Suscríbete al Boletín Barrabes y sé el primero en enterarte de nuestras novedades.
Síguenos
Mantente al día de la actualidad de Barrabes desde las redes sociales.
Tiendas Barrabes
Visita nuestras tiendas y disfruta de unos espacios únicos.
¿Necesitas ayuda?
Envíanos tu consulta
ESCRÍBENOS
o llama al
902 14 8000
o con tu tarifa plana al 974 215 497
(Horario: Lunes a Viernes de 9h a 19h.)
España  |  France  |  Deutschland  |  United Kingdom  |  Sverige  |  International