Política de Cookies
Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia de navegación y servicio. Si continúas navegando, entendemos que aceptas nuestra Política de Cookies
Portes Gratis
a partir de 60 €
ACTUALIDAD | REPORTAJES | 21 de Octubre de 2000

Escalar en los confines del mundo

Por Arancha Vega Rubio  | 
- Página 1 de 2 -

Navegar entre icebergs, contemplar el Islandis, mosquitos, 1.300 metros de granito vertical y buenas dosis de escalada podrían resumir el alucinante viaje que dos jóvenes alpinistas han realizado a la -todavía- salvaje Groenlandia.

Este es el relato que uno de los integrantes de la expedición, el español Eduardo Alonso, hace del surgimiento de la idea y de su realización, de cómo decidieron irse a abrir una nueva vía de escalada en una remota montaña enclavada en el Tasermiut Fiord. "Anissa", nombre del grupo revolucionario de liberación que luchó por la independencia de Groenlandia es el nombre dado por Eduardo Alonso y David Jonglez a la nueva vía abierta en el Ketil, una montaña de dos mil metros al sur de Groenlandia.

Foto: Eduardo Alonso 
Los aperturistas de la vía en el Ketil Eduardo Alonso y David Jonglez 

EL NACIMIENT0

AGOSTO 99:
Regreso de Pakistán. Expedición de 14 personas al Broad Peak. Empezamos a imaginar un viaje con un objetivo más técnico y con un grupo y presupuesto más reducidos.

OCTUBRE-NOVIEMBRE 99:
Formación del equipo y elección del destino. Dudas entre el soleado comfort de Yosemite, la belleza de la Flor de Lotus o el aislamiento de Groenlandia. Las ganas de hacer algo nuevo y diferente nos encaminan al fiordo de Tasermiut, en Groenlandia. El Ketil es una cima granítica que culmina a 2.010 metros de altitud sobre su pared oeste de 1.300 metros de desnivel. Este océano vertical de granito se encuentra en el Tasermiut Fiord, al sur de Groenlandia. El equipo está compuesto por cinco personas. Tres de ellas (las damas) darán la vuelta del fiordo a pié durante 15 días y ellos (los 2 varones) intentarán la apertura de una nueva vía en la zona.

DICIEMBRE-JUNIO 2000:
Alocada búsqueda de financiación y definición concreta del objetivo técnico. De entre las numerosas paredes que se encuentran en el fiordo, optamos por el Ketil, ya que es la muralla más alta y que solo cuenta con cuatro vías de escalada. Con una foto de la pared tratamos de imaginar por donde podría pasar la vía.

Mucho trabajo nos es necesario para encontrar un mínimo de ayuda financiera y material al tiempo que preparamos toda la logística del viaje. Una vez más hemos dejado demasiadas cosas para el último momento!

PRIMER CONTACTO:
Nos reunimos en Paris el 1 de julio. La escasez de vuelos que aterrizan Groenlandia y el desgarrador deseo de no arruinarnos nos obligan a coger el autobús hasta Copenhague, donde esperamos el despegue durante dos días. Aprovechamos para visitar, acumular todo el calor veraniego posible y ver la final de la Copa de Europa, último contacto con la locura estival europea.

Foto: Eduardo Alonso 
El alpinista español Eduardo Alonso 

Aterrizamos en Narsarsuaq tras haber contemplado la estremecedora visión del Islandis. Casi no nos atrevemos a salir del avión pensando que las nubes de mosquitos nos van a devorar, pero ha salido un día ventoso y por primera y última vez los mosquitos no nos molestarán durante unas horas.

Pero no todo son buenas sorpresas. Uno de los petates de material no ha cogido el buen avión y por lo visto lo han mandado a Islandia. Además, Narsarsuaq, la ciudad que ubica el aeropuerto internacional cuenta con apenas 150 habitantes y cuatro chozas (que forman parte del aeropuerto), así que decidimos cambiar la visita de dos días la población por una visita de diez minutos y una excursión a pié por las cercanías del Islandis.

Con afán de no perder demasiado tiempo esperando el petate, que todavía no ha llegado, emprendemos el alucinante "crucero" entre icebergs. El petate nos lo mandarán a Nanortalik en helicóptero. Tres días abriéndonos camino entre los icebergs nos llevan a Nanortalik. El petate, como era de esperar, todavía no ha llegado, y tardará tres días más…

Las ganas de escalar no faltan, así que negociando con un pescador conseguimos que nos lleve a la isla de enfrente, donde se avistan unas elegantes y verticales agujas de granito de unos 350 metros de altura. Será una buena toma de contacto con la roca y una forma de evitar la inactividad.

Por una arista no muy dificil (5+) llegamos a la cima de una de las agujas. La roca es buena y parece que estamos bastante en forma por lo que la moral y el humor se disparan. Pero la suerte no se decide a acompañarnos del todo y los icebergs han saturado la superficie marina. El pescador que nos tiene que venir a buscar no podrá abrirse camino y tendremos que esperar dos largos días sin comida a que los icebergs se decidan a separarse. Dos días sin comer será un estupendo régimen para perder algo de peso antes de atacar la pared…

Por fin llega el pescador y el petate también. Enseguida estamos listos para adentrarnos en el Tasermiut Fiord.


Página 1 de 2  -   1 |  2 | Siguiente »
Síguenos

Buscar en el archivo

Texto a buscar

Por fecha

  

Por categorías









Artículos más recientes

Suscríbete al Boletín
Suscríbete al Boletín Barrabes y sé el primero en enterarte de nuestras novedades.
Síguenos
Mantente al día de la actualidad de Barrabes desde las redes sociales.
Tiendas Barrabes
Visita nuestras tiendas y disfruta de unos espacios únicos.
¿Necesitas ayuda?
Envíanos tu consulta
ESCRÍBENOS
o llama al
902 14 8000
o con tu tarifa plana al 974 215 497
(Horario: Lunes a Viernes de 9h a 19h.)
España  |  France  |  Deutschland  |  United Kingdom  |  Sverige  |  International