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ACTUALIDAD | REPORTAJES | 01 de Diciembre de 2000

Ascensión al techo de los Pirineos

Por José Ramón Callén Rodríguez  | 

"Desde que subí al pico de Ballibierna y pude ver la cara sur del Aneto, me entraron unas ganas terribles de ascenderlo..." os presentamos el relato de una ascensión relativamente fácil

Foto: D. Villacampa 
Vistas desde la cumbre del Aneto 

"Desde que subí al pico de Ballibierna y pude ver la cara sur del Aneto (3.404 m), me entraron unas ganas terribles de ascenderlo, pero lo cierto es que la ascensión al pico me había dejado extenuado y pensé que cuatrocientos metros más hubieran acabado conmigo, así que por el momento abandoné mi idea de subir al Aneto, hasta estar algo más preparado y entrenado..."

Foto: D. Villacampa 
Glaciar del Aneto(3.404 m) desde la Tuca de la Salvaguardia. 

"El pico de Ballibierna era mi primer "tresmil". Más adelante ascendí a la Tuca de la Salvaguardia, magníficas vistas de todo el macizo de la Maladeta, así como del Perdiguero, Posets y Vall d"Aran, las vistas eran increíbles y cada vez me sentía más cerca de la ascensión al pico más alto de los Pirineos, el Aneto con sus 3.404 m. de altura. Desde la Tuca Salvaguardia podía observar todo el itinerario para la ascensión al pico del Aneto partiendo desde la Besurta y atacando por su cara norte, es decir, la clásica. En estos momentos me sentía más preparado, ya había subido otro tresmil, la Pica d"Estats y no me había costado tanto esfuerzo como el pico de Ballibierna".

"El primer día acampamos en la Besurta a 1.890 m. junto otras tiendas y muchos compañeros que como nosotros pretendían subir al Aneto al día siguiente. Desde la Besurta se podían observar los primeros desniveles hasta alcanzar los Portillones, justo al pie del Glaciar del Aneto."

Foto: A. Torrent 
Descendiendo por los portillones 

"El día de la ascensión Albert y yo nos despertamos a las cinco de la mañana y nos preparamos para atacar la ansiada cumbre del Aneto. Teníamos por delante un fuerte desnivel de 1.500 m. pero mucha ilusión. El tiempo era bueno, ni frío ni calor, encendimos nuestros frontales, desmontamos la tienda y preparamos las mochilas de ataque: en 30 minutos llegábamos al refugio de la Renclusa, donde nos encontramos a otros muchos compañeros que se estaban preparando para subir al Aneto. Delante de nosotros varios grupos ya estaban subiendo entre rocas y algo de nieve. Superados los primeros desniveles, llegamos a la última pala de nieve que nos dejaría en los Portillones. Los primeros rayos de luz solar nos indicaron buen tiempo, no había nubes, no hacía viento y en unos minutos nos situamos en los Portillones".

Foto: D. Villacampa 
Los dos alpinistas progresando por el glaciar. Al fondo el Aneto 

"Desde allí pudimos contemplar con gran alegría el glaciar del Aneto y el Aneto al fondo...parecía que lo teníamos ahí al lado, que no había apenas desnivel y que una vez ahí, el Aneto era nuestro. Tomé algunas fotografías del glaciar y del Aneto y enseguida nos dirigimos al pie del Glaciar, para de una vez por todas atravesarlo hasta el Collado de Coronas y atacar la cima. La gente progresaba por detrás y por delante por el kilómetro (aprox.) de glaciar, cubierto por la nieve. La nieve estaba en perfecto estado para progresar, ni muy dura, ni muy blanda, y aunque llevábamos crampones y piolets, no hubo necesidad de utilizarlos -aunque yo los llevaba puestos, más vale prevenir que curar, sabía que en caso de caída me serían de mucha utilidad para frenar la caída con ayuda del piolet -. Ya desde el Collado de Coronas, la gente que subía por la cara Sur, valle de Ballibierna, y la gente que veníamos por la cara Norte, nos preparábamos para atacar la última pendiente, fuerte, antes de llegar al famoso Puente de Mahoma, que a tantos montañeros nos preocupa y que una vez allí, no es para tanto, ya que se trata de hacer un poco de equilibrio y nada más...

Supongo que si alguien padece de vértigo puede llegar a pasarlo algo mal, pero no tiene la sensación de vacío, porque la cresta no es del todo vertical. En el Puente de Mahoma es donde más tiempo perdimos, ya que la gente se apilaba y dado que no es posible pasar en ambos sentidos, tienes que ir dejando que la gente abandone la cumbre por la cresta para tu seguir progresando hasta la cima: total 20 minutos para pasar la cresta...pero eso no importa, interiormente, te sientes bien, porque sabes que el esfuerzo ha terminado y que la cima la tienes delante de ti, a unos escasos metros."

"Y al final, la cima del Aneto 3.404 m. el techo de los Pirineos y yo estaba allí, lo había conseguido, las vistas eran preciosas pero, a diferencia de otros picos, en el Aneto todo está por debajo: Coronas, Maldito, Maladetas, Ballivierna, Tempestades, etc. todos ellos parecían desde aquí unos enanitos. En el Aneto, si algo tiene de negativo, es la cantidad de gente que sube hasta su cima, pero claro, es el Rey de los Pirineos y además la clásica es una ruta muy fácil, apta para cualquier montañero."

Inicio Ascensión: Besurta 1.890 m.
Desnivel: 1.505 m
Dificultad: SD
Texto y fotos de David Villacampa Rodríguez


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