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ACTUALIDAD | NOTICIAS | 05 de Febrero de 2008

“La gente podría hacer bastante más de lo que piensa...si lo intentara…”. Las 7 cimas con casi 74 años

Ramón Blanco practica la montaña para él, por puro amor al montañismo. Así, aunque el año pasado alcanzó la Pirámide de Carstenz con 74 años menos 8 días, completando su segunda versión de las 7 cumbres, ni siquiera está la información actualizada en su página web. Por eso, aunque el record sea lo de menos, decir que el hispano/venezolano es la persona de mayor edad en conseguir las 7 cumbres. Os mostramos la emocionada crónica que de su viaje por Oceanía redactó Ramón

La pasada semana informábamos de las 7 cimas de Tomiyasu Ishikawa a los 71 años. En la noticia, comentábamos que hasta ese momento, la persona de mayor edad en ascenderlas había sido el hispano/venezolano Ramón Blanco, con 70 años. Pero posteriormente, hablando con él, nos hemos enterado de que, aunque no había informado de ello, ni siquiera en su web, el año pasado consiguió la cima de la Pirámide de Carstenz con 74 años menos 8 días. Más adelante explicamos el motivo.

Navegando por su página web, comunicándose con él, y leyendo sus crónicas, uno se da cuenta de que la pasión por la vida de Ramón Blanco no se limita al montañismo, sino que es una persona de multiforme ingenio e inquietudes. Corredor de maratones, Luthier de profesión, su dedicación al alpinismo es una faceta más de su vida que proviene de su amor por la montaña:

“…respecto al montañismo, siempre me ha gustado ir al campo, desde niño; voy a la montaña, por amor al montañismo. No me mueve otro motivo. Empecé en la "alta montaña", cuando se me presentó la primera oportunidad. Como ésa es una de mis mi aficiones, he continuado cada vez que he podido… Hasta la fecha nunca he conseguido un patrocinio "decente". Por eso hay bastante tiempo entre mis ascensiones. Pero estoy muy contento así.

Nunca se me pasó por la mente eso de ser el "primero", Supe lo de los "récords" cuando bajé de la cumbre del Everest. Ni idea tenía de "batir" nada. Hubiera ido allí si lo hubiera podido hacer mucho antes. En aquel momento nada sabía de las Siete Cumbres. Por amigos, con los que me fui encontrando en las montañas, fueron apareciendo ésas. No tengo un recuerdo exacto de cuando me decidí a hacerlas. Debo bastante a mi amigo Steve Bell de Jagged Globe.com; y con mi "séptima -octava", a mi amigo Nova, de acrossindonesia.com. Insisto: he ido a las montañas, cada vez que he podido.”


Cuando Ramón habla de su “séptima-octava”, se refiere al hecho de que, por motivos que no vienen al caso en este momento, (quien quiera conocerlos, que introduzca "Letter to Byron Smith", en Google, y verá la carta en la que Ramón explica lo sucedido, que publicó la web mounteverest.com), cuando en el año 2.003 fue a ascender la Pirámide de Carstenz, al comienzo de la expedición el gobierno decidió cancelar los permisos de escalada para ese año. Así que se trasladó a Australia, en donde ascendió su séptima cumbre, el Kosciuszko.

Finalmente, el pasado año, con 74 años menos 8 días, volvió a Oceanía y consiguió su “séptima-octava”. De esa manera, posee las dos versiones de las 7 cimas. Cosa, por otra parte, que no deja de ser anecdótica respecto a lo fundamental: el amor por el montañismo y la vida que desprende este español residente en Venezuela desde hace ya muchos años, y que parece que no disminuye con la edad, sino que incluso se incrementa.

Nos quedamos con la frase con la que comenzábamos: “La gente podría hacer bastante más de lo que piensa...si lo intentara…”.

Os transmitimos la bonita crónica que Ramón envió a sus amigos, y que ahora nos envía a nosotros, acerca de su experiencia en Oceanía el pasado año. Allí podemos ver como su pasión no se limita a la montaña, sino que abarca con curiosidad lo que se encuentra con su camino, bien sea un atardecer mágico en el templo budista de Borubudur, bien una emocionante y emocionada visita a la cima del volcán Krakatoa -”El clima estaba apacible. Nubes muy altas. El sol se mostraba en algunos pequeños espacios. Creo que me sentía feliz. Estaba solo...Fue uno de esos ratos...especiales. Muchos pensamientos y recuerdos. La vida es más sencilla de lo que parece. Todo es cuestión de mentalidad.-, o bien un paseo por lo más alto del puente de Sydney y por la que considera ciudad más bonita que ha conocido:

”Algunos amigos, en diversas ocasiones, me han pedido -o dicho- que debiera hablar de más cosas que hago...que más gente debiera saber, que eso ayudaría, etc., etc. Es posible, pero doy mucha importancia a otras actividades, que me ocupan mucho tiempo. A veces pienso que debiera hacer una "expedición" dedicada a esos "cuentos". Quizá.

Y para complacer a estos "peticionarios-amigos", en otro email aparte enviaré un resumen deportivo desde mi regreso de Indonesia-Australia, hasta el domingo pasado que corrí el Maratón Hebraica (24 Km.) en el Avila: S. Bernardino, Cortafuego, Qda. Chacaito, Sabás Nieves, Qda, Quintero, Estribo de Cachimbo, Paraiso y bajar por Estribo Duarte (4:01). La gente puede hacer bastante más de lo que piensa...si lo intentara.

Un amigo me envió una foto de una reciente erupción del Krakatoa. Si viera más TV, me dicen que me hubiera enterado. Tengo una filmación de cuando estuve allá arriba.

Trabajo, deportes, "vida social"...pero leo mucho todos los días. Esto se lo recomiendo...a todo el mundo.

A ver, un recuento "brevísimo" de mi viaje a Indonesia y Australia: salí de Caracas el 15 de abril (2.007), para ir a la montaña Puncak Jaya -Pirámide de Carstensz (4.884 m.) para los montañeros- en Irian Jaya, Papua, en la Isla de Nueva Guinea. Con esa montaña completaría la segunda y última versión de "Las Siete Cumbres" (escalar la cumbre más alta de cada continente). 9 horas de vuelo hasta Frankfurt. Desde allí, 14 hasta Jakarta, el 17. Al llegar al aeropuerto me estaban esperando .Creí que iría a un hotel, para viajar el día siguiente, pero me tuve que cambiar de ropa allí mismo, para viajar dos horas más tarde, listo con los "macundales" para la montaña. Tomo otro avión y viajo durante toda la noche, para hacer una escala en Makassar (isla de Sulawesi) y llegar a Biak, en la isla del mismo nombre (está, más o menos al Oeste de Irian Jaya). Allí tomo un avión Twin Otter y vuelo hasta Nabire (una hora por encima del Pacífico). Paso una noche en sencillo hotel, para volar al día siguiente en helicóptero; pero no se pudo por mal tiempo (muy preocupado por esto). Íbamos a salir a las cinco de la mañana .Al otro día sí se pudo volar, pero con no muy buen tiempo. Una media hora, por encima de la selva, para llegar a un pueblito, Enarotali (muchos nativos curiosos). Al rato, otra vez en el helicóptero (más selva) durante otra media hora hasta el Campamento Base (4.000 m). Como habrás visto, un maratón. Llegué medio "turulato", pero, a pesar de eso, caminamos durante unas dos horas, pasando un collado, hasta la base de la pared (hay que escalar en roca), para ver la ruta. Regresamos al campamento. Éste se encuentra en un estrecho valle, bordeado por dos pequeños lagos y entre montañas rocosas. Llueve durante la noche. Esto me preocupa. Al día siguiente descanso. Hace buen tiempo, pero vuelve a llover durante la noche.

El día 22, vamos a la cumbre. Salimos a las 5:00 a.m. Vamos preparados para protegernos de la lluvia. Si esto ocurre, serían "cascaditas" lo que nos caería encima. Después de unas dos horas de camino, llegamos a la base de la pared (es pura escalada). Son unos 800 m. de desnivel. A medida que subimos siento que se me hace más larga de lo que pensaba; incluso cuando llegamos a la "cresta", tenemos que doblar a la izquierda (tenía en mi mente, que era a la derecha). Todavía seguimos subiendo y salvando desniveles (todo esto en pura roca) muy pendientes, pero cortos, hasta que llegamos a una "grieta". La fila se corta a un desnivel de unos 15 m., para alzarse a otros 15 más o menos, más adelante; pero del otro lado el desnivel es mayor. El caso es que en vez de bajar y caminar hasta la otra parte de la pared y escalar, para continuar "cresteando", se pone una cuerda (ya hay tres, de descensos anteriores) entre las dos partes de arriba y se pasa en "tirolesa" (colgados de las cuerdas) . Nos aseguramos al arnés con un mosquetón, y, allá vamos, a fuerza de brazo. Seguimos subiendo y bordeando rocas (terreno muy expuesto al "vacío" por ambos lados). Por fin, a las 11:40 estamos en la cumbre. Tuve que exclamar: ¡no lo puedo creer! Estuve cuatro años pendiente de esa montaña. Era la tercera vez que lo intentaba. Una historia muy larga y complicada. Hubo un tiempo que había desechado la idea de volver. Pero era cuestión orgullo, o de honor... Bueno, en realidad quería "ver"...y escalar la montaña. Y una serie de coincidencias hicieron posible que pudiera volver. En el descenso efectuamos algunos "rapeles" y en partes “desescalábamos". Regresamos al campamento al anochecer. El clima estuvo, podría decir, impecable. Algunas nubes dispersas, pero el cielo prácticamente despejado. Lluvia de nuevo en la noche. El día 23 descanso.

El regreso: mismo itinerario hasta Jakarta. Mis amigos,Margaret y Brent, me esperaban el 7 de mayo en Sydney. Australia. Saldría de Jakarta el 6 en la noche, para llegar a Sydney en la mañana del día siguiente. Es muy lejos.

El 27 en Jakarta; tenía una semana "libre", Mi amigo Nova me hizo un itinerario, mientras permanecí en Java: Vuelo a Yogjakarta (una hora) Llego en la noche; me espera un guía de turismo. Hotel. Al amanecer del día siguiente vamos al Templo de Borobudur (buscar esto en Google), para ver desde arriba la salida de sol ¡Mágico! ¡Fantástico!. El templo es...increíble. Hay que verlo y "sentirlo". Parece cosa de magia, cómo hicieron para esculpir tantas figuras...y "colocar" aquel monumento en un campo...rodeado de arrozales. En la noche al ballet Ramayana (ver en Google), al aire libre; y al fondo unos templos budistas. Al día siguiente era para ir al cráter del volcan Merapi, pero por mala interpretación del guía, no pude subir a la cumbre (es un volcán activo). Pensó que yo era un "señor turista" y me llevó a un cerro cercano para verlo....de lejos. ¡Coño!. Ya no me daba tiempo; tenía que regresar ese mismo día a Jakarta. Mi amigo Nova me invitó a Bandung, con su esposa e hija (10 años) para visita familiar. Es zona montañosa y visitamos otros dos volcanes. Java está llena de volcanes. Al regreso, nos quedamos en casa de Nova; y al día siguiente, en la tarde, nos fuimos a la costa; pasamos la noche en un apartamento en la playa, y a la mañana siguiente (estábamos a unos 200 m. de la playa), vino una lancha, con dos motores fuera de borda, y nos embarcamos. Tres marineros manejaban la embarcación. Estábamos en el Estrecho de la Sonda, entre Java y Sumatra, para ir la Volcán Krakatoa (ver en Google). ¡Tampoco podía creer esto! Cuando niño había sabido de este volcán, y de lo ocurrido cuando hizo erupción en 1.883.

Nos cruzamos con unos pescadores, y les compramos pescado. Llegamos al volcán. Verdaderamente estaba emocionado. Nunca pensé que habría de ver aquello, y menos ir allí y subir a su cráter. Desembarcamos en una playita, con mucha vegetación. Es una pequeña extensión de vegetación (selva). La única del volcán. Nos adentramos por unos 10 minutos, ascendiendo ligeramente. Terreno arenoso. Salimos del bosque y continuamos ascendiendo, sobre arena y pequeñas piedras. Dos de los tres marineros se quedan en la lancha; otro, con Vera y Rahma (esposa e hija de Nova), suben más lentamente. Nova y yo llegamos a un cerro, -como escalón del cono volcánico- ¡Voy a subir! Nova me dice que no lo haga que "por aquel lado es muy pendiente" y que si resbalo no puedo detenerme.... Se ven huellas, lo que significa que alguien sube, Quizá vulcanólogos. Hay épocas en que está activo y no se puede ir. A un lado hay una especie de "tinglado". Me acerco a ver. Varios aparatos y un tubo que entra por una abertura, por donde sale un vapor. El volcán está activo y lo están "vigilando". Pienso que "las cosas hay que hacerlas", y ésta es una única oportunidad. Voy arriba; llego a la ladera; paso con cuidado, el paso es muy estrecho, arenoso y resbaladizo... Pienso en lo que haría en caso de resbalar. Ya pasé. Sigo subiendo, pensando en...una posible erupción. Creo que estos pensamientos son inevitables. Sale vapor por varios lugares. ¡Llego al borde del cráter! No es muy profundo y esta formado por arena y piedras. Los bordes con diferentes colores: negro, rojizo, marrón, amarillento. Sé que el volcán sigue creciendo. En realidad se llama "El hijo de Krakatoa"; porque donde había habido la isla, un tiempo después emergió este cono, que sigue creciendo. Estaba muy emocionado. Miles de recuerdos y pensamientos. Un mundo de lejanos recuerdos; de sueños...y aquí estaba. Permanecía allí unos 20 minutos. Tome fotos y filmé.

Quisiera permanecer más tiempo, pero me preocupaba que Nova y familia estaban pendientes de mí. El clima estaba apacible. Nubes muy altas. El sol se mostraba en algunos pequeños espacios. Creo que me sentía feliz. Estaba solo...Fue uno de esos ratos...especiales. Muchos pensamientos y recuerdos. La vida es más sencilla de lo que parece. Todo es cuestión de mentalidad.

En la lancha nos trasladamos a la otra isla, que quedó de la erupción, pero tiene una tupida vegetación y es muy escarpada .Antes de llegar, como a unos doscientos metros, nos paramos para nadar y "snorkear", para ver el fondo del mar. Agua tibia y transparente. Llegamos a la playa y asamos el pescado... Estábamos solos... En la tarde regresamos a Java. Pasé la noche en casa de Nova, y al día siguiente, en la tarde, fui al aeropuerto para volar a Sydney, donde permanecí una semana inolvidable. Mis amigos, Margaret, y Brent, siempre tan amables y cariñosos.

Era la segunda vez que estaba en Sydney. Puedo decir que es la ciudad más bonita que he conocido. Su situación a la orilla del mar.. y los lugares naturales que me gustaba visitar. Muy abundante de zonas verdes. Pequeñas playas separadas por acantilados...Lugares muy propios, y adaptados para correr...o pasear.

Esta vez quería subir a la parte alta de arco del puente, que es uno de los símbolos que identifican a la ciudad. Creí que sólo era cuestión de llegar allí y...pero...subir y hacer un recorrido (www.bridgeclimbing.com) cuesta entre 165.00 y 200 dolares y pico. Hay que separar día y hora. Es un recorrido que dura unas tres horas. Se viste el uniforme como el de la foto. Se va amarrado con un arnés y un mosquetón especial a un cable de acero. Va un guía explicando datos. No puedes llevar uno nada en los bolsillos, ni cámara, ni documentos. Nada en absoluto. Cada uno guarda sus cosas en una casilla individual, de la que te llevas la llave. Le hacen a uno la prueba del alcohol; se pasa por un detector de metales. Te toman fotos. Una la compras. Te regalan la del grupo, que pueden ser creo que hasta diez personas. Es muy interesante.

Margaret -editora- llamó y dijo que aquí estaba Ramón Banco que era...bla, bla, bla. Y consiguió dos pases gratis. Me esperaban en Relaciones Publicas. Firme dos fotos, como la que ves, para su album de personalidades. ¡Increíble!. Durante el día salen varios grupos, incluso de noche.

Otro día asistí a la presentación del libro "Dead Lucky" de Lincoln Hall, al que había conocido en mi primer viaje. Narra su odisea, de cuando bajaba de la cumbre del Everest, el año pasado, que sufrió un edema cerebral a la altura de 8.600 m. y lo dieron por muerto. Pasó una noche a la intemperie, pero unos que subían (Dan Mazur los guiaba) lo vieron moverse y...empezó un afortunado rescate. Perdió varios dedos de manos y pies. Las montañas...son "cabronas", a veces.

También fui a un ballet, al otro símbolo de Sydney, el Opera House.

Luego un largo regreso...a Caracas y.... al "paraíso del nuevo socialismo"

Ramón


Con la bandera gallega, regalo de sus sobrinos, en la cima de la Pirámide de Carstenz


Tirolesa hacia la cima

Otra imagen del ascenso

En el templo budista de Borubudur

Otra imagen del templo de Borubudur

Con la familia Nova, en el Krakatoa

Krakatoa

Borde del cráter

El volcán desde la lancha

Sydney, desde lo alto del puente

Tags: Alpinismo

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Comentarios

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3 comentarios

3. SOGGEO2008 - 07 Feb 2008, 13:46
Desde aqui en las montañas, mil gracias por ser quien eres y por hacer lo que quieres, eres una referencia, un icono para aquellos quienes adoran y viven con las montañas. De todos los integrantes del SOGGEO tantas felicitaciones como pasos en la montaña. Lic Marian Hucul

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2. ranhuls - 05 Feb 2008, 19:18
Conozco a Ramón desde los 12 años de edad. Fue mi maestro de montaña y entiendo perfectamente cuando se refiere al montañismo por amor a la montaña. Personas como él casi no existen y es un verdadero y vivo ejemplo a seguir por muchos. Es fuerte como el roble y un tremendo amigo.

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1. Hypatia - 05 Feb 2008, 16:28
Qué lección de vida. Mi enhorabuena. Da verdaderas ganas de vivir al leer esto, y saber de personas como Ramón. Enhorabuena, no por las cimas, sino por todo.

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