Política de Cookies
Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia de navegación y servicio. Si continúas navegando, entendemos que aceptas nuestra Política de Cookies
Portes Gratis
a partir de 60 €
ACTUALIDAD | NOTICIAS | 16 de Septiembre de 2009

Pedro Holst Nielsen, por Pedro Millán del Rosario

El alpinista madrileño Pedro Holst Nielsen falleció en un accidente de rápel en el Alto Tajo. Tras haber recorrido las montañas de medio mundo, (Andes, Antártida, Groenlandia, nueva vía en el 87 a la norte del Everest sin oxígeno…), la muerte le sorprendió cerca de casa. Nuestro amigo el alpinista canario Pedro Millán del Rosario escribe un emotivo recuerdo de Pedro Holst, también amigo suyo con el que compartió vida y aventuras por las cordilleras del planeta

Pedro Millán del Rosario nos envía para su publicación un emotivo recuerdo del tristemente fallecido alpinista madrileño Pedro Holst Nielsen. Pedro Holst pertenecía a ese grupo de montañeros aparentemente “desconocidos” pero con un currículo cuya lectura causa sorpresa. En el enlace del primer párrafo tenéis acceso a un artículo que sobre él y sus actividades escribió en su blog Pedro Millán.

Pedro Holst Nielsen, por Pedro Millán del Rosario

Siempre resulta complicado escribir sobre la marcha repentina de una persona, en especial, si se trata de un amigo. Para ser sincero, no es la primera vez que lo hago y mucho me temo que no será la última. A poco que uno tenga amigos que se dedican a este azaroso negocio de la aventura y el montañismo es hasta cierto punto “normal” que, de vez en cuando, la estadística de la muerte se cobre su precio. Entonces, cuando recibes la noticia te entristeces y reflexionas, pero no te sorprendes, porque sabemos que siempre existen posibilidades -pocas, pero existen- de que las cosas vayan mal. Es parte del “juego”. Sin embargo, ayer me sacudía como un terremoto la noticia de que Pedro Holst Nielsen, montañero madrileño, compañero de escaladas y aventuras en Ecuador y veterano de mil batallas, fallecía en un desafortunado accidente de escalada en el Alto Tajo (Guadalajara), mientras disfrutaba de uno de esos fines de semana que tanto le gustaban, en compañía de sus adorados hijos y otros amigos. Fue su hijo Manuel quien me lo comunicó en un comentario en un artículo que le dediqué a Pedro en el mes de julio. Me sorprendió porque la muerte no le vino en una lejana gran montaña, batallando con interminables laderas nevadas, ni en una frágil avioneta que le llevara a algún remoto campo base o punto de partida para una travesía, sino en un lugar cerca de casa, sin riesgos aparentes, de repente y sin tiempo para despedidas. Me dejó sin palabras. Me gustaría ser capaz de escribir un texto que le hiciera justicia a la calidad humana de este hombre pero la verdad es que no me veo capaz, sin embargo si que quiero decir algunas cosas.

Lamento terriblemente su muerte porque -como siempre pasa con las personas buenas- deja una insondable sensación de vacío entre los que tuvimos la suerte de conocerle y de compartir fugaces instantes de nuestras vidas. Y sobre todo lo siento por sus hijos y por su mujer, Marcela. No puedo ni imaginar la travesía en el desierto que deberán atravesar de ahora en adelante, hasta que el tiempo cicatrice levemente esta enorme cicatriz. Ojalá encontrará palabras sencillas y no tópicos manidos para ayudarles en estos oscuros momentos pero lo único que se me ocurre es recordar a Pedro, lo que contribuye -casi sin querer- a acentuar la sensación de profunda pérdida. De lo que si estoy seguro es que Pedro no desearía ni llantos ni dramas en su despedida; Él -con seguridad- hubiera elegido una fiesta, una buena comida, un buen vino o, al menos, una caja de cervezas bien frías. Y sobre todo, querría que su recuerdo estuviera presidido por las sonrisas, incluso por las carcajadas, nunca empañado por las lágrimas, porque Pedro fue de esas personas afortunadas que supo y pudo disfrutar intensamente de la vida, a la vez que construir una familia, algo que no siempre resulta fácil de conseguir en los tiempos que vivimos.

Recuerdo perfectamente que en Ecuador me contaba que era su tercer viaje al país y sólo había conseguido ascender el Pichincha, una montaña muy sencilla al lado de Quito, que la suben los turistas para sacar fotos, por una pista. Ni el Cotopaxi, ni el Chimborazo (donde estuvimos juntos y casi la palma en una avalancha)… Concluía que, cuando volviera a Madrid, sus amigos montañeros lo llamarían “El Vencedor del Pichincha”, con sorna. Sin embargo, para alguien que formó parte de la única expedición española que ha abierto una vía en el Everest, “La vía española”, la de las Cajas Confederadas, en 1987, por la Cara Norte, sin oxigeno, en la que destacó por su labor organizativa y planificadora, no suponía ningún problema. Pedro en ningún caso escalaba montañas por apuntarse cimas, le encantaba viajar, descubrir paisajes, gentes y sentimientos. De hecho, presumía de la cantidad de sitios de los que se había bajado con su habitual socarronería. Cuando no se sentía a gusto, se retiraba con total tranquilidad y una sempiterna sonrisa. Antonio Ramos Villar, compañero y amigo común, me contaba como en el Monte Mckinley, en Alaska, hace unos años, desapareció de repente y tuvo que ir a buscarlo en Talketna. A cualquier otro Antonio lo hubiera matado, pero a Pedro no… “Con Pedro era imposible enfadarse…” Y esa es una de las mejores definiciones que se me ocurren para él: era un magnifico compañero de viaje, de expedición, un buen amigo de sus amigos y un gran padre. No es fácil ser un buen compañero en la vida, cualquiera que sea la parcela de la que hablemos. La ventaja que tiene la montaña es que las fachadas no duran, las personas se muestran como son: los egoistas y los insolidarios, pero también -y esto es más importante- los buenos compañeros, los desprendidos, los que anteponen la ayuda a los demás sobre el éxito personal. Antes, esta última era la norma común pero los tiempos han cambiado. Pedro era de los de antes, otro motivo para echarlo de menos.

Pedro Holst era español y danés, reunía lo mejor de dos mundos contrapuestos: la alegría de vivir, la espontaneidad y el buen humor junto con el sentido del deber, el orden, buen planificador de viajes y expediciones. Y de casta le viene al galgo, su padre John Holst recorrió el Norte de Groenlandia en la década de los cuarenta. A Pedro le dio tiempo de repetir sus andanzas en el 2004, con Larramendi, en la legendaria Thule, cerrando el círculo que tal vez algún día continuen sus hijos, a los que trató de inculcar su amor por la naturaleza, por la montaña y los valores que la acompañan. Esa fue su mejor expedición y ahí si que hizo cumbre.

Te echaremos de menos, amigo.


Pedro Holst en el norte de Groenlandia, con una foto de su padre, explorador de la zona en los 40


En la norte del Everest

Pedro Holst en la Antártida

En el hielo azul

Venezuela

Tags: Alpinismo

Buscar en el archivo

Texto a buscar

Por fecha

  

Por categorías









Síguenos

Artículos más recientes

Comentarios

Para introducir un comentario debes identificarte en Barrabes.com. Haz click aquí para identificarte.
7 comentarios

7. RafaHoppichler - 08 Mar 2011, 16:58
Para Javier Holst. Javier, me gustaría contactar contigo. Mi dirección de correo es rafael.hoppichler@gmail.com. Gracias, Rafa

Informar de comentario ofensivo
6. javierholst - 24 Abr 2010, 17:45
ah y no se y no creo que fuera un despiste o algo similar ya que mi padre era seguridad ante todo saludos

Informar de comentario ofensivo
5. javierholst - 24 Abr 2010, 17:45
Hola, soy el hijo menor de pedro, javier. leí que queriais saber como fue, y yo que estuve presente os lo diré.ibamos a rapelar todos, como siempre haciamos, y derepente se escucho un crack, nose si por una rama rota o por el mosqueton pero el caso es que no estaba enganchado. Muchas gracias por lo que habeis dicho de el y otra vez gracias a pedro millan que esto es precioso sobre mi padre papa te quiero

Informar de comentario ofensivo
4. Angel Fernández Andrade - 06 Nov 2009, 13:51
Desde aquí no solo mi pésame a la familia, que ya se lo he dado en persona junto con mi abrazo más fuerte, sino que quiero que este recuerdo sea mi humilde homenaje a un buen amigo desde hace muchos años y muchas experiencias comunes. Sería conveniente y necesario que los que lo acompañaron en sus últimos momentos nos cuenten que pasó. Todos necesitamos saberlo y me imagino que Marcela y sus hijos mucho más para llenar el vacio de esos últimos momentos.

Informar de comentario ofensivo
3. Fer52 - 17 Sep 2009, 10:00
Mi pesame a la familia, y completamente de acuerdo con Monikat, seria muy importante saber como se produjo el accidente............para que todos pongamos los medios para que no se repita

Informar de comentario ofensivo
2. ut0pia - 16 Sep 2009, 20:52
Se te pone la piel de gallina... mucho animo a familiares y amigos! Es cierto que cada vez cuesta más encontrar gente solidaria en todos lados y, por desgracia, la montaña no es una excepción.

Informar de comentario ofensivo
1. monikat13 - 16 Sep 2009, 14:09
El pésame a la familia y amigos.. Es una gran perdida, son much@s alpinistas que han contribuido muy positivamente este mundo con su sencillez, espiritu de aventura y discrección. Ya quedam muy pocos de aquellos que con escasez de material y mucha cabeza nos han dejado un ejemplo de personas recias y duras como las mismas montañas que escalaban. Solo pido que por favor los menos experimentados tengamos acceso a lo que ha pasado para que lo recordemos bien al rapelar, aprendamos y no se nos olvide que no debemos bajar la guardia nunca.Para que siempre podamos brindar con los comañeros y un caldo entre las manos en el refugio tras un buen día de actividad.

Informar de comentario ofensivo
Suscríbete al Boletín
Suscríbete al Boletín Barrabes y sé el primero en enterarte de nuestras novedades.
Síguenos
Mantente al día de la actualidad de Barrabes desde las redes sociales.
Tiendas Barrabes
Visita nuestras tiendas y disfruta de unos espacios únicos.
¿Necesitas ayuda?
Envíanos tu consulta
ESCRÍBENOS
o llama al
902 14 8000
o con tu tarifa plana al 974 215 497
(Horario: Lunes a Viernes de 9h a 19h.)
España  |  France  |  Deutschland  |  United Kingdom  |  Sverige  |  International