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ACTUALIDAD | NOTICIAS | 22 de Diciembre de 2010

Antonio Gómez Bohórquez y Mariano Lozano Miñano aprueban la restauración de la Directa a la Visera a su estado original

Sigue candente el debate sobre la transformación en vía de deportiva de la Directa a la Visera sin permiso de sus aperturistas. Rafael García Romero, Víctor Velilla Suñer y David López Olea pretenden restaurarla a su estado original, una de las grandes vías de escalada clásica del país. Los aperturistas dan su permiso por escrito a esta acción, que devolvería su grandeza a este legendario clásico

El debate continúa. Aunque está centrado en la Directa a la Visera, el fondo de la cuestión es el respeto tanto a las diferentes formas de entender la escalada como al espíritu de aquellos que decidieron abrir siguiendo un estilo. Algo que desde luego no tuvieron en cuenta aquellos que equiparon como deportiva esta vía legendaria, destruyendo algo único que se creó con un estilo y espíritu determinados, un hito en la escalada española, para legar a la posteridad algo que puede encontrarse en cualquier sitio y lugar.

Rafael García Romero, Víctor Velilla Suñer y David López Olea pretenden restaurar esta vía, devolviéndole su espíritu tradicional. Para evitar problemas, y en un acto ético, han pedido permiso a los aperturistas de la misma, Antonio Gómez Bohórquez y Mariano Lozano Miñano, antes de comenzar. Ambos han decidido, y para que no haya dudas, dar su permiso moral por escrito a estos 3 escaladores para la restauración de la misma.

Esta decisión, la de poner por escrito su permiso, ha sido motivada por algunos incidentes acaecidos en los que se ha llegado a agredir a algún famoso aperturista clásico que pretendía restaurar alguna vía reconvertida en deportiva para devolverla a su estado original. De esta forma, se pretende que quede claro que todo se realiza con el permiso de los creadores de la ruta, en los que recae la autoridad moral y ética sobre el estilo.

Para poneros en antecedentes sobre este debate, os recomendamos la lectura del artículo titulado “La Visera; Historia de un desplome”, que junto a Antonio Gómez Bohórquez escribimos para el número 42 de nuestra revista Cuadernos Técnicos. Pinchando aquí podéis consultar la versión digital del mismo:

http://www.barrabes.com/cuadernos/numero.asp?NumCT=42&xt=1

En él podréis leer como fueron aquellos días de enero de 1978, cuando en mitad de una gra ola polar, con abundantes nevadas y frío intensísimo Sevi y Mariano consiguieron vencer el gran reto con el que en aquellos años soñaban los escaladores de la península.

Y lo que aquí viene son las declaraciones actuales de los aperturistas. En las fotos podéis ver el permiso por escrito para la restauración. Y al final reproducimos lo que Sevi escribió en el artículo de Cuadernos Técnicos sobre su transformación en equipamiento de deportiva:

“Mariano Lozano Miñano y Antonio Gómez Bohórquez estamos tan a favor de la escalada deportiva como de la tradicional.

Nos gusta la escalada deportiva porque resulta cómoda y potencia con mínimo riesgo la motricidad para superar altos grados de dificultades.

Defendemos la escalada tradicional, con la que aprendimos a escalar, porque además desarrolla las capacidades orientativas y resolutivas, el ingenio para protegerse y otras cualidades psicológicas.

Sin embargo, manifestamos nuestra oposición a la corriente hegemónica deportivista empeñada en equipar, o adecuar a sus limitaciones psicológicas, cuantas vías clásicas se le antoja.

Nos preocupa esta tendencia de pensamiento único, incapaz de distinguir, de valorar o de respetar otras maneras de entender la escalada.

Tan irreflexiva mentalidad motiva o justifica regulaciones e incluso el cierre de algunas zonas de escalada. Ha destruido gran parte de nuestro patrimonio de vías clásicas. Amenaza con extinguir el concepto y los valores de la escalada tradicional de cada lugar.

Los debates sobre este problema en estos últimos años han producido más antagonismos que resultados satisfactorios para las partes implicadas.

Se conocen casos, aunque pocos, de escaladores que intentaron agredir a otros que pretendían restaurar --para adecuar de nuevo a la escalada tradicional-- vías clásicas que fueron transformadas en deportivas de modo arbitrario.

Para evitar futuras agresiones, algunos restauradores consideran conveniente, y ético, llevar al menos una aprobación firmada por los aperturistas de cada vía que requiera restauración o equipamiento para escalada libre autoprotegida.

Creemos que esta adecuación debería contar también con el consenso de una parte representativa de la comunidad escaladora.

No obstante, aprobamos la futura restauración de nuestra vía Directa, en la Visera de los Mallos de Riglos, propuesta por:

Rafael García Romero
Víctor Velilla Suñer
David López Olea


Información histórica sobre escalada en la Visera y el aludido equipamiento se encuentra a través de los enlaces:

http://a0avista.blogspot.com/2009/03/equipamiento-de-la-directa-la-visera.html (Artículo de Cuadernos Técnicos Barrabés)
http://desnivel.com/revistas/object.php?o=18899


(Las declaraciones pueden también consultarse en el blog de Antonio Gómez Bohórquez, http://andesinfo.blogspot.com/)


Confesiones y opiniones sobre el equipamiento de la Directa a la Visera
Por Antonio Gómez Bohórquez (Sevi)

Con tantas comisiones de estudio, de preservación, de protección, de ase­soramiento, de acuerdos sobre regulación, etc. todo parece avocado a es­tablecer una Dirección General de Tráfico para vías de escalada. Y no ha­blemos del proceso de criminalización que sufre la práctica de la escalada debido a burócratas pseudoecólogos y afines. Por todo esto, a estas altu­ras de las discusiones sobre aperturas, restauraciones, «preparaciones» y equipamientos de vías parece anacrónico que alguien decida por su cuenta y riesgo, sin el consenso de las comunidades escaladoras, equipar una ruta considerada clásica para adecuarla —en parte o en su totalidad— a la denominada, con dudoso acierto, «escalada deportiva». Esto último es lo ocurrido en la Directa a la Visera, si ando bien informado. Sin duda los autores de este equipamiento actuaron de buena fe, para be­neficio de la comunidad escaladora. Cuando somos jóvenes ignoramos de­masiado, creemos que lo sabemos todo y solemos anteponer la acción a la reflexión. Así que antes de reprobar actos ajenos debemos reconocer nues­tras culpas, porque cuanto ocurre hoy es consecuencia de nuestra pasada ignorancia o continuidad de lo que empezamos hace tiempo.

Recordemos las críticas que recibió el joven Jesús Gálvez cuando en octu­bre de 1980 colocó un «buril» en la vía Villaverde de Terradets (en Lleida), o los posteriores descuelgues desde las feixas (repisas) para ensayar pasos y equipar vías con clavos, buriles o spits, o el método de equipamiento de la controvertida —sobre todo por su nombre— «Me cago en Dios» en la Pedriza madrileña. Basten estos ejemplos para colegir, y reiterar, que so­mos la causa de unas consecuencias que ahora intentamos remediar mien­tras valoramos la conveniencia de medidas preventivas, urgentes, contra la mentalidad hegemónica de la escalada deportiva que amenaza nuestro patrimonio de vías clásicas. Tal amenaza conlleva el peligro de marginación o desaparición de valores de la «escalada tradicional», llamada incorrecta­mente «escalada clásica».

Confieso haber restaurado tramos y desequipado varias, muy pocas, vías de colegas con la intención de mejorarlas; es decir, de facilitar la escalada libre en pasajes superados hasta entonces con escalada artificial. Primero restauré pasajes con mi sentido heredado de la escalada tradicional espa­ñola. Después, a mediados de 1980, empecé a desequipar las vías que consideré oportuno de manera radical y arbitraria. Estaba influenciado por la mentalidad tradicional inglesa de la escalada libre, con las ideas más claras sobre la diferencia entre dificultad y riesgo aunque no tanto en cuanto a contextos.

Para nuevos escaladores con los conceptos difusos aún, expliquemos grosso modo las principales diferencias entre la escalada tradicional y la escalada deportiva. En la escalada tradicional española abrimos las rutas desde abajo. «Abrir» significa ‘escalar por donde nadie escaló’. Tanto en la apertura como en sucesivas repeticiones tradicionales el riesgo es intrínse­co. Éste se contrarresta con la pericia para asegurarse, sea con fisureros o clavijas, donde lo permitan las hendiduras o las protuberancias rocosas. A falta de éstas, algunas comunidades escaladoras suponen que la escalada tradicional admite recurrir al buril o taladro manual cuando el sentido de la ética personal lo asume; aunque escaladores más puristas lo reprueben. Añadamos que en la escalada natural (solo integral) no usamos cuerda ni otros medios manufacturados para asegurarnos, y puede formar parte de la tradicional. Procede aclarar que la escalada tradicional inglesa es lo que llamamos pura escalada libre, reprueba por lo general el material de percu­sión (martillos, clavos, buriles) para asegurarse, hasta descalifica el acto de sujetarse a los fisureros para descansar o avanzar en una vía, y al graduar distingue dificultad y riesgo. En la escalada deportiva, de cualquier país, el riesgo resulta indeseable. Por esto las vías deportivas, en vez de abrirlas, solemos prepararlas o equiparlas desde arriba. Entendamos por «preparar» la ‘acción de limpiar la ruta (si fuese necesario) y poner seguros donde na­die había escalado’. Así, al bajar por la cuerda, podemos detenernos para colocar un sólido sistema de seguridad donde dicte nuestro criterio, y consi­deramos válido recurrir incluso a taladros electromecánicos y a pegamentos o argamasas sintéticas para fijar anclajes o consolidar presas. En fin, en la escalada tradicional aceptamos las limitaciones del medio al asegurarnos. En la escalada deportiva adaptamos el medio a nuestras limitaciones.

Volviendo al tema de la vía que nos ocupa, anotemos que la escalada arti­ficial no era para mi compañero Mariano Lozano ni para mí una modalidad de la tradicional sino un recurso poco ético, a veces molesto, paradójica­mente lícito cuando se trataba de «conquistar» una pared como la Visera. Al horadar la roca con el buril, para introducir a martillazos un pequeño tornillo, sentíamos disminuir el valor de la vía y el de nuestra capacidad escaladora. En este sentido, la ambición nos impidió dejar esta apertura del extraordinario mallo para una generación mejor capacitada o con me­dios más sofisticados. Al cabo del tiempo, uno de los entrañables niños de Riglos nos comunicó por carta que una cordada que intentaba repetir la escalada de la Directa a La Visera añadió buriles, con la excusa de que los aperturistas habíamos roto la roca al recuperar nuestros seguros. Tuvimos la impresión de que tal cordada era incapaz de admitir su limitación, bien fuera técnica o psicológica.

Nadie está obligado a pedir el consentimiento de los aperturistas de una vía para repetirla con otros medios, equiparla o restaurarla, por supuesto. So­lemos pedirlo por razones éticas, claro está. No obstante, si nuestra actua­ción individual afectara a otros, parece lógico que debamos pedir opinión a las comunidades escaladoras de diferentes mentalidades o tendencias.

En nuestra actual coyuntura y contexto, con el avance de dicha hegemo­nía, las románticas propuestas de libre albedrío o las reivindicaciones del carácter anárquico del espíritu de la escalada tradicional pueden ser tan deseables como utópicas. Seamos realistas. Conocemos la raíz del proble­ma: la mayoría de homo sapiens no somos tan sapiens. Así, pues, cuando la diversidad corre peligro por nuestras ignorancias, arbitrariedades, des­consideraciones o limitaciones procede recurrir a grupos de trabajo para analizar problemas, divulgar recomendaciones o, lo que es peor, establecer regulaciones mal que nos pese; aunque se cumpla la obviedad: “creamos problemas a mayor velocidad que soluciones para atajarlos”.

Quizá el moderno equipamiento de la Visera pueda ser tan positivo como una restauración con criterios tradicionales para el desarrollo mental y físico humano. Aun así fuera, hubiera convenido pedir la opinión, de los aperturistas y de otros afectados, no sólo por razones éticas sino por la posibilidad de enriquecer la adecuación de la vía con sugerencias, de otros enfoques, que aportaran originalidad al panorama de la escalada española. En nuestro caso de aperturistas hubiéramos sugerido a los equipadores de la Directa que, al tratarse de una vía considerada clásica, la restauraran respetando en la medida de lo posible la mentalidad tradicional.

Para entender y solucionar los problemas que aquejamos deberíamos ser honestos, al menos con nosotros mismos. Quienes estemos incapacita­dos para asumir los retos de la escalada tradicional, o de una vía clásica concreta, tenemos otras opciones en los innumerables recorridos propios de la escalada deportiva. Quienes aspiremos a conducir en la Fórmula 1 debemos estar a la altura de las circunstancias o prepararnos para es­tarlo, sin pretender amoldar a nuestras limitaciones las infraestructuras, el nivel de riesgo ni la dificultad de la competición. Quienes carecemos de conocimientos para interpretar una partitura de música clásica, o de sufi­ciente destreza para representarla con instrumentos, ¿tenemos derecho a desvirtuarla escribiendo encima una divertida versión rap? Será más razo­nable buscar otro soporte donde escribirla, porque con nuestra irreflexión hemos reducido demasiados lagos de los cisnes a charcos de los patos. Sería lamentable ver todas las vías clásicas convertidas en una especie de palimpsestos porque lo decidiéramos un grupo de escaladores con pen­samiento propio de fundamentalistas, incapaces de contextualizar objeti­vamente diferentes ideas en el sistema del que formamos parte aunque pretendamos ignorarlo.


1978. Apertura. Sevi asegura a Lozano por sistema tradicional axila-hombro. Todavía no se utilizaba el ocho para rapelar ni asegurar


Permiso escrito de Mariano Lozano y Antonio Gómez Bohórquez a los restauradores

Reseña original de la vía

Mariano Lozano fotografía a Sevi en la parte alta del Gran Diedro

Mariano Lozano en la hamaca del primer y segundo vivac

La vía cruza por su centro los 300 metros de desplome

Mariano Lozano en el muro de las drizas. Obsérvese el cordino que sirve de seguro

Mariano Lozano en uno de los últimos largos de la Visera

Mariano Lozano en el tercer vivac

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Comentarios

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19 comentarios

19. Taper-Guare - 25 Dic 2010, 18:32
Me parece que esto es rizar el rizo, e incluso podría poner en peligro la seguridad de personas que no estén al tanto de estos desequipamientos. Además esto convierte las vías en "elitistas" y a personas que tengan un nivel básico en la escalada...es una vuelta atrás en todos los sentidos. Que dejen las "chapas" donde están, y dejen de buscar problemas donde no los hay.

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18. bob birras - 23 Dic 2010, 21:19
Aclaro. Demos por hecho que al equipar una vía clásica en deportiva se cometió un grave error ¿Se acierta mas tarde quitando chapas? Para responder, desde un enfoque racional, yo me haría la siguiente pregunta ¿Al equiparla en deportiva se impide a la peña que la escale al estilo que quiera? ¿Aquello se peta de peña de tal forma que deja a Los flamencos clásicos sin oportunidad de expresar su arte? Si es así: fuera chapas. Si no es así aducir el espiritu del aperturista me parece un poco desproporcionado, teniendo en cuenta que la realidad es que hoy en día casi to dios hace deportiva. Se me antoja que a alguno de los que tan ferozmente han expuesto sus ideas estarían dispuestos a salir a diario a la roca sin cuerda, ni gatos, ni gayumbos. A ninguno de estos, afirmo, les apodarían Pisaflores. Por supuesto el magnesio ni verlo y las uñas sin cortar.

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17. ternasco - 23 Dic 2010, 17:31
Pues estupendo, Jolarte, de entre la gente que más conoce la zona y que represente todas las tendencias, debería salir el comité de reequipamiento del lugar, y hacerse cargo de tan ardua tarea. ¿Hay comité en Riglos?¿lo merece?¿sueñan las ovejas? creo que si...

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16. JOLARTE - 23 Dic 2010, 15:28
Ternasco, una anécdota: en 1988, Manu Beriain, que estaba forzando muchas vías en Riglos en libre (igual que Casteran o el Seta) me propuso asegurarle en la Directa, para forzarla en libre, yo iría de segundo. Le pregunté si no era una locura y me dijo que ni de coña, que aquello estaba cosido a chapas. Yo le dije que pasaba, pero te lo cuento para que veas que en aquella época, con lo buriles metidos sólo diez años antes, un tío como Manu no veía ahí una vía de A3, sino un montón de chapas a las que asegurarse. Esas chapas, si las cambias por chapas modernas, hacen a la Directa una vía digamos "semideportiva". Claro, que como Manu no había muchos, todo sea dicho. Luego se fue a Ordesa y se metió a la terrible Racs (A3, vivac para posibles repeticiones decían) y la forzó en libre sin despeinarse.

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15. JOLARTE - 23 Dic 2010, 15:22
Ternasco, no estás tan en desacuerdo conmigo, yo creo. Cuando digo que esa apertura era una marranada, es una forma poco fina de decir lo mismo que dice el propio Sevi en el quinto párrafo. Lo que yo digo es cómo restauras una burilada como esta o como la Carnavalada, sin que se convierta en una vía de deportiva. Tenían ya muchos buriles cuando se abrieron, si haces una sustitución típica de uno por uno, te queda algo similar o incluso mejor asegurado que la Fiesta. No hay un estilo que respetar en el caso de esta vía, pasaría lo mismo con la Directísima del Picu. He hecho clásicas, algunas de las que ya nadie repite, no soy un máquina pero conozco el Riglos antiguo, empecé a escalar ahí en 1983. Para mi esta vía no es como la Catalanes del Pisón o la del Silencio, que sí son grandes ejemplos de escalada clásica en Riglos. La Directa, quitando algún tramo de fisura, era una burilada, y los antiguos A3 en libre son 6b o 6c...si quitas buril y pones chapa gorda, eso da como resultado una vía deportiva.

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14. jabier - 23 Dic 2010, 12:38
Creo que la clave es respetar la vía que alguien creó, ser capaz de pasar por ella sin transformarla y si no es posible buscar otra, que al fin y al cabo todos tenemos muchas vías que se nos escapan de nivel y no pasa nada. Aunque en el caso de la directa de la visera no se taladró porque no se tuviera el nivel no creo que cada uno se pueda adecúar las vías de los demás a lo que más le apetece,vamos y si es así igual este verano me taladro la norte del Eiger de arriba abajo para subir luego por ella, que me apetece pero sin parabolt me da miedo. En fin, un abrazo para todos.

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13. ternasco - 23 Dic 2010, 10:41
Perdonad mi ignorancia, a todo esto... entonces en La Visera ¿queda ahora alguna vía en estilo clásico? ¿En la Sur del Pisón queda alguna? Gracias.

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12. ternasco - 23 Dic 2010, 10:37
Y razón tampoco te falta, todo hay que decirlo...

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11. ternasco - 23 Dic 2010, 10:32
Pues claro que te vamos a freir, Jolarte, si lo pones tan a huevo... ¿Has abierto en Riglos? Yo si, sin taladro, y te aseguro que es una aventurita. Las buriladas, sin estar bien, sabes que eran frecuentes. No usemos unos "errores" para justificar otros. La escalada clásica o tradicional en Riglos es TAN PECULIAR que debemos hacer un esfuerzo por conservarla. Una vía deportiva limpia y con todos los cantos marcados no tiene nada nada que ver, aunque no uses las chapas. Cambiar los buriles que estén malos por algo mejor es otra cosa. RE-Equipar a cierto estilo de poner las chapas justas para no matarte, tampoco lo veo mal. ¿Has hecho alguna clásica en Riglos? Te lo recomiendo. Oye, que quedan muy pocas, conservémoslas. Ah, se me olvidaba, podeis probar una vía deportiva de Sevi, como "El Sevi y el Pin Pon, Qué guapos son", en Leiva. Igual bajais diciendo que está sobreequipada. O alguna clásica, como no, la de los Gómez al Tozal de Levante es una joya, y está reequipada. O alguna de artifo, que también las hay

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10. JOLARTE - 23 Dic 2010, 09:27
Hombre, a ver, respetar el espíritu aperturista en principio está muy bien. Pero es que la Visera fue un desastre de apertura, se pusieron las botas de meter buriles, como marranada estuvo muy bien pero como ejemplo de escalada clásica yo nunca escogería esta apertura. Cuando dicen dejarla como estaba, en este caso concreto, no sé muy bien a qué se refieren. ¿A quitar parabolts y meter buriles de ferretería cada 3 metros? Sí, ya sé que me vais a poner a parir, pero hablo con conocimiento de causa, no me lo invento. Sevi se metió en dos grandes desplomes: en el de la Visera y en el de la Bermella del Picu. En el primero completó su apertura a su estilo, como digo muy dado al buril. En el segundo, hizo lo mismo, hasta que se juntó con Gálvez a partir del desplome. Cualquier que escale el Pilar del Cantábrico sabe la diferencia que hay de los primeros largos a los de más arriba. Por tanto, no sé qué estilo se pretende defender aquí.

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9. BAS - 23 Dic 2010, 09:16
totalmente de acuerdo con magola, justiciero, chinchapapa y rasmusen... no sólo en "reequipar" las clásicas veo el paso del cangrejo (como bien apunta rasmusen), este septiembre he estado escalando en los tatras polacos dónde usan totalmente la escala UIAA y siguen acotando todo en números romanos (hay vías por encima del IX y X)... alucinas con lo que se considera unánimemente un III ó un IV totalmente limpio de seguros fijos y lo comparas con algún V de nueva apertura "clásica" y más de un parabolt en nuestros queridos Pirineos (por citar un ejemplo)... en fin perdón por la chapa y FELIZ NAVIDAD

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8. RASMUSEN - 22 Dic 2010, 22:30
Si señor!!!! y si les keda tiempo q se pasen por la Serón-Millán a rematar la faena, que alguno de sus aperturistas de esta última que cito en estas lineas ya argumento por escrito su desaprobación a este tipo de profanaciones chapuceras de supuestos "freak de la epoca dorada de la escalada aragonesa".... Menos chapas y mas blokeos que esto va pa´tras con el paso de los días. Que sirva de ejemplo para otros lugares tan bellos como Riglos.

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7. justiciero - 22 Dic 2010, 21:13
Con dos cojones!!! Me parece estupendo. A la hora de abrir una vía, cada cuales libre de hacerlo como le venga en gana, en libre o artificial, con paraboles o con clavos, pero la cosa cambia cuando se habla de reequipar. Aquí solo caben dos opciones, o bien es el aperturista el que decide o bien se respeta siempre la personalidad de la vía. Si no, cualquier día se reequipa la Mediterráneo al Fire con paraboles, para hacerla en libre solo con cintas, o la Almirante en el Picu, el Mirall Impenetrabl en Mobtserrat. O también puedo llenar una vía de octavo con el doble d echapas para poder subir yo acerando. Es cierto que el aperturista no tiene la propiedad de la ruta, pero sí de la idea, pues es el primero que la vió y que se animó a acometerla. Nunca hay que cambiar la personalidad de la vía. lo dicho, con dos cojones....

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6. chinchapapa - 22 Dic 2010, 20:52
bob birras, se trata de respetar una vía clásica y no convertirla en una vía deportiva. Si no te importa un parabolt, tampoco te importarán 30 químicos, o que la conviertan en vía ferrata y le tallen escalones. Total, como la roca es de todos y la cuestión sólo es subir hasta arriba sin importar como lo hagas ... Hay muchos sitios donde hacer vías deportivas sin necesidad de "pisar" una clásica, aunque tampoco creo que se haya hecho a mala fe.

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5. magola - 22 Dic 2010, 20:51
No, se esta hablando de respetar las cosas que se han hecho hace 30 años con menos medios de los que hay hoy en día, y el que no tenga el suficiente nivel, o los suficientes .... que no aspire a tanto, a otros nos gustaría hacer el muro de gavarnie en el día, o otro tipo de escaladas, pero como no tenemos ese nivel nos conformamos con menos, y no nos dedicamos a coser las vías que han abierto otros con menos medios que nosotros y mas compromiso del que se quiere asumir hoy en día.

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4. bob birras - 22 Dic 2010, 20:29
Alguien me puede confirmar si un parabolt impide a un clásico o tradicional o librista o como quiera llamarse hacer la vía sin cuerda, con cuerda y cacharros, con antena parabólica, con todo un código de dignas intenciones, un manual de purista, cantando flamenco al palo clasico, etc. Dignos del parnaso, de alcanzar el cielo, de ser la ostia ¿por que les molesta que alguien en el campo o las piedras, o las rocas, que son de todos, ponga unos seguros para gente menos "arriesgada" y motivada por la motricidad? No estamos hablando de hacer ochomiles

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3. Pablos - 22 Dic 2010, 19:52
Si señor... Hay que estar al nivel de la pared. No la pared a nuestro nivel. Muy bueno.

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2. elales - 22 Dic 2010, 14:04
"Aprobamos una restauración que devuelva a la vía Directa el estado en que requería escalada tradicional, incluidos los pasajes invadidos por posteriores vías"
Supongo que se refieren a la Zulú y la Supercrack, ¿no?

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1. ternasco - 22 Dic 2010, 13:53
OLE OLE OLE

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