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ACTUALIDAD | NOTICIAS | 05 de Diciembre de 2012

Los 212 tresmiles del Pirineo en 52 días a través de sus crestas; 64.666m, 3 amigos, 1 cordillera

Fernando Errekalde, Marta Alejandre y Juan Carlos Jiménez, guías de montaña, ascendieron todos los tresmiles pirenaicos en 52 jornadas, de las cuales 40 fueron de actividad, con 64.666 metros de desnivel acumulado. Comenzaron un 1 de septiembre, y terminaron un 22 de octubre. Su camino buscó las crestas y la dificultad. Probablemente, muchos otros elegirán un camino más trillado y enlazado. Quizás más lógico. Pero dudamos que más hermoso

Fernando Errekalde, Marta Alejandre y Juan Carlos Jiménez, guías de montaña, ascendieron todos los tresmiles pirenaicos en 52 jornadas, de las cuales 40 fueron de actividad. Acumularon 64.666 metros de desnivel. Comenzaron el 1 de septiembre, y terminaron el 22 de octubre. Nos lo cuentan en este artículo.

No pretende ser una guía para aquellos que, en mayor o menor plazo de tiempo, quieran realizar esta especie de nuevo GR de las cumbres, pero evidentemente servirá de ayuda.

El motivo por el que no pretende ser una guía proviene de la especial manera que ellos tuvieron de entender este reto: su amor por la escalada de crestas y aristas les llevó a orientar toda su logística de manera que los picos pudieran ser culminados a través de ellas.

Esto supone elegir en muchos casos vías bastante más difíciles de lo normal, y, sobre todo, obliga a que el "encadenamiento" de montañas y macizos se realice de una forma más ilógica: tras descender de un tresmil que permitiría su enlace al día siguiente con otro, es posible que la búsqueda de aristas fuerce a un traslado hasta el comienzo de la misma, añadiendo horas y días.

Además, la dificultad impide cargar con equipo y comida para varias jornadas y obliga a descender a fondos de valle y refugios en más ocasiones de las necesarias. Sólo decir que estuvieron 341 horas y 37 minutos cresteando.

Probablemente, muchos otros elegirán un camino más trillado y enlazado. Quizás más lógico. Pero dudamos que más hermoso. Ése es el sentido de este artículo. Compartir la belleza de una preciosa actividad con la que antes o después hemos soñado todos los amantes de los Pirineos y la montaña, y las profundas emociones y sensaciones que los 3 amigos protagonistas vivieron.

Como afirma Marta, al ser preguntada sobre qué actividad prefiere, si los ochomiles que ha conseguido, o el encadenamiento de los 212 tresmiles:
"Al final, una vez que ambas experiencias son recuerdos acumulados en “tu mochila de la vida”, muchísimo más grande y poderoso es el recuerdo de los 3miles. Es más hondo, más intenso y más enriquecedor. Nunca dejaré de agradecer haberme visto inmersa en esta vivencia, y nunca seré de capaz de manifestar a Fer y a Curro la gratitud que siento por esos días que vivimos juntos."


LOS 212 TRESMILES DEL PIRINEO EN 52 DÍAS
Por Fernando Errekalde

¿POR QUÉ?
El Pirineo es un terreno de juego ideal para proponer actividades originales, ambiciosas e interesantes. Ya hace dos temporadas que junto a Marta Alejandre y Juan Carlos Jimenez “Curro” realizamos el encadenamiento de todas las cimas de más de 3.000 metros del Pirineo.

Aún lo recuerdo como si fuera ayer, ya que ha resultado ser la actividad más motivadora y bonita que he realizado hasta la fecha.

INTRODUCCIÓN
El Pirineo cuenta con 212 cimas oficiales de más de 3.000 metros, siendo el Aneto con sus 3.404 metros de altura su cumbre más destacada. Una treintena de pirineístas franceses y españoles, coordinados por Juan Buyse, censaron todos los picos que cumplían una serie de características como para catalogarlas oficiales. Creando así un listado bajo el respaldo de la UIAA (Union Internationale des Association d’ Alpinisme).

Como ya sabemos, el Pirineo recorre de este a oeste toda la frontera con Francia, de mar a mar. Va ganando altura conforme nos adentramos en el interior, y es en su parte central donde se encuentran sus cimas más elevadas, (Pirineo catalán, Pirineo aragonés y Pirineo francés), situándose el mayor número de tresmiles en Aragón.

Nosotros, hoy en día afincados en los valles del Aragón y de Tena, decidimos comenzar la travesía en la zona más oriental, macizo de la Pica de Estats, para poco a poco ir acercándonos a casa, macizo del Balaitús y Frondiellas.

Pero la pregunta del millón es ¿Por qué?

Bueno, pues son varias las razones por las que decidimos emprender esta aventura: Tanto Marta, Curro como yo llevamos varios años haciendo expediciones fuera del Pirineo: Alpes, Andes, Himalaya…, tanto juntos como por separado, y siempre al volver a casa nos unía una misma idea: un proyecto en el Pirineo.

Por otro lado somos fanáticos de las “cabalgatas”. Recorrer las aristas del Pirineo es una actividad que por sí sola nos gusta, al igual que las actividades de larga duración. Por último, nuestra profesión. Los tres nos dedicamos de manera profesional al guiaje de montaña y barrancos. Esto hace que nos relacionemos y compartamos con muchos montañeros sus objetivos. Entre otros, ascender a todas las cimas de 3.000 metros y pensamos: ¿qué mejor manera de compartir y ayudar a cumplir un objetivo que convirtiéndolo en tu propio sueño? A partir de estas tres ideas nace este proyecto.

LAS CLAVES
Una vez terminado el proyecto, pensando en cómo fueron las cosas, me di cuenta de cuáles habían sido las claves del éxito: el equipo, la logística, la concentración y las visitas.

EL EQUIPO
Para emprender un proyecto de este tipo es muy importante confiar en el resto de participantes. No me refiero únicamente a si son capaces o no, sino a poder comportarte tal y como eres con toda libertad. Conocerte bien a ti mismo y al resto para poder comprender muchas situaciones y apoyarte en ello cuando haga falta.

En una actividad tan larga (52 días), tienes altibajos, de tal manera que es mucha casualidad estar los 3 de bajón. Siempre hay alguien motivado para tirar adelante.

Por último, la toma de decisiones. Durante toda la travesía hubo muchos cambios, y esto hizo que hubiera que tomar muchas decisiones rápidas y relevantes. Al ser 3 siempre se decantaba la balanza a un lado.

LA LOGÍSTICA.
Tener todo bien planificado resultó ser muy importante, actividades, horarios, material, conexiones ……

Éste es el trabajo que nunca se vé, trabajo previo. Nos apoyamos en el libro de Miquel Capdevila “Pirineos: los tresmiles en 30 jornadas”. Dividimos el Pirineo en tres partes y cada uno se encargó de trabajar sobre una zona. Nos fuimos reuniendo para ir poniendo en común el trabajo que iba haciendo cada uno.

Todo esto sobre el mapa y el papel; luego la realidad resultó ser otro mundo.

La meteo, la dureza de las etapas, las condiciones, las conexiones, el día a día, hicieron que tuviésemos que cambiar sobre la marcha lo planificado. Pero todo el trabajo previo sirvió para poder tomar decisiones con mayor seguridad y eficacia, importantísimo en el desenlace final.

El estilo elegido resultó ser determinante. Este proyecto se puede diseñar a gusto de cada uno, en autonomía, con refugios, bajando a los valles, sin bajar, en fases, todo seguido…. Nosotros tuvimos siempre claro que queríamos disfrutar de las aristas. Para ello creímos importante mover poco peso, mochila para el día, dentro de las posibilidades. Queríamos movernos con rapidez y soltura por las crestas, por seguridad y porque nos gusta así. Esto conlleva subir y bajar muchas veces a los refugios, fondos de valle o pueblos.

Así, dividimos el Pirineo en 5 bloques en los que nos organizamos de diferente manera: Pirineo catalán, Benasque, Benasque-Viados, Pirineo francés y casa ( Balaitus y Ordesa). En el pirineo catalán, la lejanía entre unas zonas y otras nos obligó a movernos en furgoneta. De la zona de la Pica de Estats nos desplazamos en coche hasta Cavallers para ascender a los Besiberris y la Punta Alta. Aquí nos alojamos en nuestras propias furgonetas. La zona de Benasque es donde se concentran el mayor número de cimas de 3.000 metros, casi la mitad. Aquí tuvimos la suerte de contar con el piso de nuestro gran amigo Miguel, que convertimos rápidamente en nuestro campo base.

El tramo entre Benasque y Viados está muy bien comunicado por refugios. Aquí suavizamos un poco el desnivel de las etapas, sin embargo aumentamos el peso de la mochila, lo que hizo que nos moviésemos un poco más lentos.

En el Pirineo Francés, similar al Pirineo catalán, diferentes zonas y diferentes macizos, optamos por volver al modo furgonetero.

Y por último Casa. Los valles de Ordesa y de Tena están al lado de nuestras casas. Además de utilizar los refugios pasamos por casa, algo que nos daba un poco de miedo, ya que esta comodidad podría hacer que nos relajáramos por completo.

LA CONCENTRACIóN
El escenario, las aristas y el estilo elegido hacen que mantener la concentración sea la mayor dificultad que superamos para completar el proyecto. Por encima de las dificultades técnicas (con V grado de montaña es suficiente).

La calidad de la roca, no siempre buena, obliga a prestar muchísima atención. Además, para avanzar más rápido, asegurábamos sólo aquellos pasos en los que veíamos era inevitable sacar la cuerda. Pasamos muchísimas horas escalando crestas, horas de exposición durante muchos días, era imposible despistarse ni un solo segundo.

40 días de actividad seguidos. Creímos importante establecer una rutina, para tener la sensación de que descansábamos de un día para otro. Madrugábamos mucho con la idea de tener tiempo por la tarde para recuperar de cara al día siguiente.

La motivación, imprescindible. Disfrutar de lo que estas haciendo, cada momento, sin pensar en el desenlace final. Nos marcamos mini objetivos, primero cada jornada, luego por zonas, hasta que casi sin darnos cuenta estábamos a una jornada del final.

LAS VISITAS
A pesar de formar un buen equipo, no dejan de ser 52 días de convivencia, esfuerzos y rutina. A lo largo de la travesía recibimos visitas, amigos que se unieron a nosotros alguna jornada. Esto hizo que esos días fuesen especiales, divertidos, diferentes, lo que hace que recargues las pilas para días venideros. Muchas gracias a Josito, Miguel, Pilar, Jacinto, Lombas, Quillo, Pala , Aita y Ama por estar con nosotros y animarnos a finalizar este proyecto.

LOS NÚMEROS
Este es el resultado final:

-213 cimas de más de 3.000 metros.
- 64.666 metros de desnivel.
- 52 días de proyecto de los cuales 40 fueron de actividad.
- 341 horas 37 minutos cresteando.
- 3 participantes.

Como curiosidad, ascendimos una cima de más: la torre Cordier. En su día hubo polémica de si podía ser oficial o no, así que por si acaso la ascendimos.

Los 12 días que no hicimos actividad fueron por mal tiempo, alguna jornada de descanso, y traslados de un valle a otro.

Los números resultan ser escandalosos: aún hoy, cuando los veo, me pregunto cómo lo conseguimos. Pero curiosamente la cifra más pequeña, 3, resultó ser la más importante de todas.

·3 participantes: Marta, Curro y yo. Un equipo muy unido, de mucha confianza ya que nos conocemos hace mucho tiempo. Con muchas experiencias juntos. Cada uno tuvo su momento, su importancia, y el trabajo de los 3 unidos fue la clave del éxito.

OTRA MANERA DE VER LAS COSAS
Aun así, cada uno vivió la aventura a su manera. Bajo un mismo objetivo pudimos sacar nuestras propias conclusiones, valorar y recordar de diferente manera esta aventura:

Marta Alejandre Martínez (Guía de montaña y barrancos)

Más de una vez alguien me ha preguntado ¿qué es más duro, hacer expediciones a picos de 8mil metros o subir todos los 3miles del Pirineo seguidos?.
Cuando intento contestar esa pregunta pasan por mi cabeza varios factores, porque todos juntos son los que conforman una realidad y la otra.
Deportivamente hablando, en los 8miles subes muriendo, tu cuerpo nota como se degrada y tú sigues hacia arriba por pura motivación. En este proyecto noté como mi cuerpo sanaba cada vez más con el paso de los días; los seres humanos estamos diseñados para cazar, entre otras cosas, y estar más de un mes caminando por el monte me hizo sentir pletórica físicamente; noté como el cuerpo se adaptaba a una situación que le resultaba placentera, y que cada día que pasaba funcionaba mejor internamente.
Respecto a la dureza física, es difícil de calibrar por lo contado anteriormente, pero si obviamos esa “circunstancia diferencial” de la muerte y la vida entre los 8miles y los 3miles, el proyecto que hemos llevado a cabo en el Pirineo es muchísimo más duro que hacer un 8mil “bajo” (que son los que yo he probado).
64.600m de desnivel acumulados en 40 jornadas de actividad creo que son cifras que hablan por sí solas, aunque a mis interlocutores siempre les digo que basta con partir con una fortaleza física adecuada para que el cuerpo sea capaz de asimilar, como he dicho antes, y disfrutar con lo que le estás pidiendo.

Más difícil es el aspecto psicológico, aquí no se muy bien hacia donde inclinar la balanza. En los 8miles, los días de actividad no son los mayoritarios en el mes que te pegas en el monte. Las estancias en los campos base suelen ser largas y machacantes psicológicamente, en ellas es difícil pero necesario no decaer mentalmente en cuanto a motivación, creer en ti mismo cuando llevas 10 días sin poder menearte más allá de los 20 metros cuadrados que suponen el campo base. En el proyecto de los 3miles lo difícil comenzó a ser asimilar que te sonara el despertador un día tras otro a las 4,30h de la mañana y que no había opción de decir que no. Sobre todo para mí cuando comenzaron a llegar los días otoñales cada vez más fríos y oscuros a estas horas del amanecer….

Para ambos tipos de proyectos se necesita disciplina, motivación, ilusión, concentración, grandes dosis de disfrute y emoción.

Sin embargo ante la pregunta de con qué actividad me quedaría, no tengo dudas. Me quedaría con los 3miles por muchísimas razones, o a lo mejor no son tantas pero son lo suficientemente importantes para mí como para no tener que pensar en absoluto para dar esta respuesta. El recorrido de todos los 3miles del Pirineo tuve la fortuna de hacerlo con dos amigos del alma y eso ya por si solo conlleva toda una serie de situaciones que son las que moldean realmente mis “montañas”. Las vivencias, las emociones, los sentimientos que afloran a lo largo de los días en uno mismo, los que ves aflorar en tus compañeros; la evolución que ves que va tomando el proyecto, la lucha y el éxito que vas viviendo con cada día de actividad; los altibajos de “la montaña rusa” que suponen este tipo de experiencias apoyado por tus amigos y ellos apoyándose en ti es algo indescriptible por lo íntimo y profundo que supone.

Y al final, una vez que ambas experiencias son recuerdos acumulados en “tu mochila de la vida” muchísimo más grande y poderoso es el recuerdo de los 3miles. Es más hondo, más intenso y más enriquecedor. Nunca dejaré de agradecer haberme visto inmersa en esta vivencia, y nunca seré capaz de manifestar a Fer y a Curro la gratitud que siento por esos días que vivimos juntos.



Juan Carlos Jimenez “curro” (Guía de montaña y barrancos)

Ya hace casi dos años de esta actividad. Resulta muy monótono contar lo que hicimos en cada día, ya que todos eran muy similares: madrugón, desayuno rico con frío en las manos, y empezar el día cuesta arriba y cada vez acelerando más el paso. Si el día era sólo de andar, era un no parar, y si tocaba escalar, por lo menos parábamos para poner el arnés y preparar la cuerda. Pisar el primer 3mil del día, marcarlo en el GPS y a por otro, otro y otro más. Y luego cuando terminábamos con los deberes del día nos comíamos nuestro gratificante picnic y a bajar otra vez. Descansar, estirar, tachar de la lista de los 3miles oficiales los que habíamos pisado ese día, confirmar la meteo, replanificar el día siguiente, descansar o movernos a la siguiente zona, preparar la cena y a dormir a la furgo que mañana toca madrugón.

Si hubiese sido así, estoy seguro que Fer, Marta y yo solo habríamos aguantado una semana. Realmente no fue así, cada día era muy distinto al anterior. Todos los días hacíamos lo mismo pero cada uno de nosotros tenía una ilusión diferente por realizar la actividad, ya sea que estábamos en una zona del pirineo que ninguno había pisado, o por el contrario que cada día estábamos más cerca de casa y las montañas que veíamos nos resultaban más familiares, que la cresta del día iba a ser especialmente bonita o una de las grandes clásicas.

Con el paso de los días y el cansancio acumulado nos empezaban a ilusionar cada vez con mayor intensidad cosas más sencillas, como por ejemplo que hoy no hay que llevar cuerda y la mochila pesa menos, que hoy nos prepararán la cena en un refugio y no tendremos que cocinar nosotros, que hoy me voy a poder duchar y dormir en casa de algún amigo.

Ya se veía el final de la travesía y quizás lo que más nos ilusionaba eran las visitas de los amigos, cenar en la furgo con caras distintas, que otras personas escuchasen nuestras tonterías, que nos diesen otro punto de vista y renovasen nuestras coñas.

Al final lo hicimos, conseguimos nuestro objetivos. Quizás la clave fue adaptarnos a las condiciones de la montaña, saber disfrutar de todo, tanto del día de descanso que nos ofrecía el mal tiempo como de algunos días de actividad en condiciones invernales, tomarnos esto con la mayor sencillez posible y saber disfrutar de cada momento, de cada cresta, de cada ascensión.



LAS CONDICIONES
Por motivos profesionales, comenzamos la travesía el 1 de septiembre. Conscientes de que no era la mejor época, sabíamos que además de días de mal tiempo podrían llegar las primeras nevadas al Pirineo dificultando así la progresión por las aristas.

Los días de muy mal tiempo los aprovechamos para ascender cimas aisladas por sus rutas normales, pero resultó inevitable escalar con condiciones adversas.

Fuertes vientos, que a priori no son problema , pero cuando te encuentras en una arista se convierte en tu peor enemigo ya que puede desequilibrarte.

Densas nieblas, que no dificultan la escalada pero dificultan el encontrar los accesos y descensos de las crestas.

Por fin, el hielo y la nieve. El otoño iba avanzando y las nevadas eran cada vez más intensas. Además de obligarnos a cambiar de planes muchas veces nos obligaba a avanzar muy lentos y extremando las precauciones.

De todas formas, todo esto hizo que algunas actividades fueran muy especiales y las recordaremos siempre.

LAS ACTIVIDADES
Dentro de los 52 días que duró nuestra aventura, realmente 40 días fueron de actividad. Los 12 días restantes los invertimos en descansos, traslados de una zona a otra o preparativos.

Aunque en un principio planeamos descansar cada 4 ó 5 días, nos dimos cuenta enseguida que la meteo iba a ser la que determinara el ritmo cada día. Aprovechamos los días de mal tiempo, en los cuales era imposible caminar, para éstas tareas.

Dentro de los 40 días de actividad, hubo mucha variedad. Desde ascensiones por su ruta normal a alguna cima aislada hasta el encadene de 16 cimas en el día cresteando durante muchas horas.

-Salenques-Tempestades (13-09) D+
-Costerillou-Frondiellas (15-10) D+
-Cresta de las Maladetas (8-09) D
-Cresterío Crabioules-Lezat-Gran Quayrat (20-09) D
-Circo de Coronas (15-09) D
-L'Arête des Trois Conseillers (3-10) D-
-El circo de Gavarnie (20-10) D-
-Cresterio Forquetas-Picos de Eriste (28-09) AD+
-Cresterío Seil de la Baque (21-09) AD+
-Cresta del Alba (12-09) AD+
-Cresterío Pic Maubic- Pale Crabounouse (2-10) AD
-Cresterío Belloc-Gías (22-09) AD
- El macizo del Vignemale (8-10) AD
-Cresterío Pic Long-Estaragne (6-10) AD-
-Cresta de los Besiberri (4-09) AD-
-Cresta de los Bachimala (29-09) AD-
-Cresterío Culfreda-Loustou (27-09) AD-
-Picos Russel (11-09) PD+
-Cresterío Punta de las Olas-Monte Perdido (21-10) PD+
-Cresterío Veteranos-Bardamina (23-09) PD+
-Cresterío Picos de Infierno-Picos de Argualas (16-10) PD
-Espadas-Posets (24-09) PD
-Circo de Troumouse (12-10) PD
-Cresterío Picos de Infierno-Picos de Argualas (16-10) PD


Describir todas y cada una de las actividades resulta complicado, sería como escribir un diario o porque no un libro.

De todas estas actividades, yo destacaría 3, haciendo un gran esfuerzo, La cresta de Salenques-Tempestades, El Circo de coronas y la Crabioules-Lezat-Quayrat.

SALENQUES-TEMPESTADES
La Salenques Tempestades probablente sea la etapa reina de los Pirineos.

Se trata de una arista muy codiciada entre los pirineístas, por su dificultad, envergadura y porque finaliza en el Aneto, punto culminante del Pirineo.

Es una actividad que tiene dos partes muy diferenciadas. Una primera, desde el collado de Salenques hasta la cima del Pico Margalida, donde el recorrido es evidente, la calidad de la roca es buena y las dificultades se concentran en la escalada de sus numerosos gendarmes. Una segunda parte, desde el Margalida hasta la cima del Aneto, donde la dificultad técnica baja de nivel, la calidad de la roca es mediocre y la dificultad se centra en la elección del mejor itinerario.

A todo esto, hay que añadir la larga aproximación desde la Besurta hasta el collado Salenques y el descenso desde la cima del Aneto.

Fieles a nuestro estilo planteamos la actividad en el día, con poco peso para poder movernos con soltura. Curiosamente se emplea el mismo tiempo aproximadamente para cualquiera de sus tramos aunque las dificultades sean diferentes.

EL CIRCO DE CORONAS
El Circo de Coronas engloba tres actividades por separado, que uniéndolas conforman una maratón de aristas, de una calidad y belleza espectaculares: la Cresta de Llosas, la Cresta de En medio y la Cresta de Cregüeña.

Para mí fue la sorpresa del Pirineo. De menos renombre que otras pero de una calidad bestial. Debido a la longitud del recorrido decidimos hacer vivac en los lagos de Coronas. Punto de unión del bucle que forman estas tres aristas. Aquí pudimos dejar el material de vivac y recogerlo durante el descenso.

Con las primeras luces estábamos en plena cresta de Llosas. Una arista horizontal en su primera parte y que va ganando altura conforme se va acercando al Aneto. Variada y con muy buena roca en general, probablemente sea una de las mejores aristas que tenga el Pirineo. La cresta de En medio tiene menos dificultades técnicas, pero al dividir la cara norte de la cara sur del macizo resulta estar en un enclave perfecto. Y por último la Cresta de Cregüeña, en sentido inverso a lo normal, de bajada, que le da por fin el toque diferente a cualquier actividad donde normalmente se desciende caminando.

CRABIOULES-LEZAT-QUAYRAT
La arista Crabioules-Lezat-Quayrat para mí es la mejor. Situada en la zona de los picos luchoneses a mí me resulta especial. Todos tenemos alguna actividad que se nos atraganta, algunas veces por la meteo, otras porque no tienes el día…….. A mí esto me ha ocurrido en esta arista.

El primer tramo, los Crabioules, es una arista sencilla pero muy aérea y de una calidad única. Avanzando hacia el Pico Lezat hay que resolver numerosos gendarmes. Entre ellos el Gendarme Blanco, que aunque no alcanza los 3.000 metros es famoso por su espectacularidad y ambiente.

El tramo entre el Lezat y el Quayrat, aunque mantiene el grado de la actividad pierde en calidad de la roca. Se trata de un tramo técnico con rápeles y pasos muy expuestos debido a la mala calidad de la roca.

Si por mi fuera pondría punto y final a la actividad en la cima del Lezat.

Como anécdota contaros que bautizamos a esta actividad como “Eleonor”.

Todo viene por una película, 60 segundos, donde el protagonista, un ladrón de coches, bautiza a todas sus presas con nombres de mujer. Precisamente “Eleonor” resulta ser su preferida pero que siempre le da problemas cuando trata de robarla. Algo parecido me ocurría a mí con esta actividad.

EL ÚLTIMO DÍA
Aunque aún nos faltaban todas las cimas de Ordesa y el Robiñera, que por motivos de meteo lo tuvimos que dejar para el final, cuando bajamos del Balaitus y las Frondiellas, fue realmente cuando comenzamos a creer que lo íbamos a conseguir.

Ya habíamos concluido todas las escaladas y sabíamos que aunque nevara mucho tarde o temprano los subiríamos todos.

Así nos plantamos bajando de Ordesa y planeando la última ascensión, el Robiñera. Se acercaron mis padres hasta Villanua, bajo ningún concepto se querían perder este momento. Sin darnos cuenta habíamos conseguido el objetivo.

Recuerdo este día como algo muy extraño. Estábamos contentísimos de conseguirlo, algo que ni siquiera nosotros creíamos que pudiésemos hacer. Pero se había terminado algo que habíamos tenido entre las manos durante casi dos meses, en los cuales estuvimos totalmente volcados.

¿Y ahora qué? Yo creo que a los tres nos rondaba por la cabeza la misma pregunta. En el fondo hubiésemos continuado, cada día nos encontrábamos mejor y conseguíamos disfrutar aun más del proyecto.

Los tres lo tuvimos bastante claro. Decidimos dedicarnos de lleno a evolucionar en el aspecto profesional, dar el salto y formar nuestro propio proyecto como Guías de montaña (www.guiar-t.com y www.cota3mil.com), para poder transmitir nuestras vivencias de tu a tu y ayudar a muchos pirineístas a cumplir sus sueños.

Creo que los tres formamos un gran equipo. Sabemos la importancia que hemos tenido cada uno, que en algún momento necesitamos del otro y estuvo ahí. Esta fue lo mejor de toda la aventura.

Haber recorrido todas las cimas más altas del Pirineo me deja una gran sensación, como una vista de pájaro. Una sensación de control del Pirineo. Siempre digo que soy capaz de dibujar sobre el papel todos los cordales y valles en el tramo entre la Pica de Estats y el Balaitus.

Aventura más que recomendable. Os animo a que cada uno se plantee objetivos que realmente le apetecen y pelee por conseguirlos. No siempre es necesario viajar a las grandes montañas, tenemos la suerte de contar con el Pirineo, gran escenario, ¡¡¡no dejéis escapar la oportunidad¡!!


Los 212 tresmiles del Pirineo, a través de sus crestas, en 52 días. 3 guías, 3 amigos, un viaje iniciático














El último tresmil. Los 3 amigos en la cima de Robiñera, con Monte Perdido al fondo

Tags: Alpinismo

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Comentarios

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7 comentarios

7. DRAKAR - 10 Dic 2012, 12:36
IMPRESIONANTE,CREO QUE SERIA BUEN MOMENTO PARA DESTACAR DE NUEVO LA MISMA TRAVESIA QUE REALIZO EN SOLITARIO JOSEP ANTONI MARTIN CLAROS

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6. senglar - 10 Dic 2012, 12:15
Juan Carlos aguantaba la vela? o os lo montabais entre los tres?... es que 52 dias.... bufff Me alegro que os lo pasasteis bien los numeros bbff son lo de menos pero vende ehh jajajaja besakarda!

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5. OIER77 - 10 Dic 2012, 12:06
BRUTAL!!!!!!!!

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4. IuA - 05 Dic 2012, 16:42
Jajaja!! me ha venido a la mente aquel cuestón de nieve blanda, iba abriendo huella Curro, en un curso que nos dió hace unos años. Nos hundiamos bastante, y yo pensaba, bua! menuda paliza se esta pegando, y me daban ganas de decirle para hacerle un relevo un rato. Y ahora veo esto, tenia que ir mas fresco que una lechuga!! Enhorabuena maquinas!

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3. vlady - 05 Dic 2012, 11:21
Enhorabuena profe! ;)

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2. Jose Mijares - 05 Dic 2012, 07:28
Inspirador.

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1. javieraneto - 05 Dic 2012, 01:00
que maquinas

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