Política de Cookies
Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia de navegación y servicio. Si continúas navegando, entendemos que aceptas nuestra Política de Cookies
Portes Gratis
a partir de 60 €
ACTUALIDAD | NOTICIAS | 09 de Junio de 2014

2.300km, 1 mes de viaje; el trineo de viento de Larramendi supera el ecuador de su travesía



Ramón de Larramendi ha dedicado su vida a su pasión por los territorios árticos. Su primer contacto con estos territorios fue en 1985, precisamente en una expedición con esquís por Groenlandia, antes de su gran expedición circumpolar de 14.000km durante 3 años, en trineo de perros y kayak.

Y como cerrando el círculo, sigue adelante en Groenlandia con su intento de 1ª circunnavegación a la isla por su hielo interior, acompañado por Manuel Olivera, Eusebio Beamonte, Karin Moe Bojse y Hugo Svenson, en expedición organizada por Tierras Polares (la empresa de viajes árticos de Ramón), con el apoyo de Acciona, la Sociedad Geográfica Española y el Instituto Pirenaico de Ecología (CSIC).

“Es una ruta que nadie antes ha hecho por el interior como nosotros, moviéndose en total autonomía gracias al viento. Se pueden contar con los dedos de las manos las expediciones que han recorrido esta zona. Quería poner a prueba el Trineo de Viento en distintas condiciones meteorológicas, como las que nos estamos encontrando, pero también superar el reto geográfico que supone recorrer cerca de 5.000 kilómetros navegando por el hielo”

Larramendi, intentando devolver el portátil a la vida a base de fuego...

Y es que el Trineo de Viento, en esta su versión corregida y aumentada, es el fruto de su pasión por los polos, y en estos momentos tiene ya un cierto aire ferroviario, transportando personas y materiales de una forma extremadamente eficaz y de absoluto respeto al medio ambiente.

Los principales beneficiarios de su invento son los científicos, especialmente los que tienen que realizar investigaciones antárticas: la mayoría de ellas se desarrollan en lugares poco remotos debido al alto coste económico y medioambiental que supone trasladar el equipo y los investigadores a los lugares verdaderamente interesantes del interior del continente blanco, situados a miles de kilómetros de distancia de la costa. Larramendi, fiel a su pasión, está demostrando la validez y utilidad de su invento.

Tomando muestras en Groenlandia

En estos momentos los expedicionarios del trineo de viento, capitaneados por Larramendi, ya han superado el ecuador de su expedición. El noroeste de la isla les ralentizó, y los malos vientos hicieron que en 10 días apenas avanzaran 200km, cuando su media habitual supera los 100. De hecho, como Ramón confirma en el video (que os recomendamos ver, para que os hagáis una idea del correcto funcionamiento del catamarán), su problema es el exceso de energía, que les haría avanzar más rápido de lo aconsajable, y encontrar la correcta manera de domarla y enfrentarse a ella.

Pero desde hace pocos días la situación ha cambiado, y ya se encuentran funcionando a pleno rendimiento, habiendo recorrido 2.300km desde su partida el pasado 6 de mayo. Ya han superado además la cota más alta que cruzarán, situada a 3.025m sobre el nivel del mar.

“Hemos logrado salir ya de una zona de vientos muy cambiantes que nos han tenido atrapados, complicando mucho la navegación. El noreste de Groenlandia es uno de los lugares menos conocidos de la Tierra y las previsiones no siempre aciertan. Arrastrar 1.500 kilos ha sido complicado en estas condiciones. Durante días, hicimos continuos turnos de vigilancia para salir que en el momento en el que subiera un poco la intensidad. Era una ‘costa calma’, pero el pasado martes logramos salir de ella y ahora ya nos empuja el viento a nuestro destino”.

Los expedicionarios del Trineo de Viento esperan concluirlo en no más de 25 días. Nadie ha conseguido nada parecido. De momento tienen alimentos suficientes para alargar los plazos que se habían propuesto en un principio, así como combustible para el hornillo en el que se calientan la comida y derriten nieve para beber. “Nos hemos instalado en cierta rutina, que consiste en seguir a rajatabla los dos turnos de nueve horas, ya sea navegando o como vigías. Las horas muertas las pasamos leyendo, escuchando música de The Killers, escribiendo o dando paseos por este desolador mundo blanco, porque la temperatura, según avanzamos hacia el sur y los alejamos del Polo Norte, es más cálida. También seguimos pendientes de realizar los experimentos con la nieve, que forman parte del día a día”, afirma el ingeniero Manuel Olivera, responsable de la recogida de datos para el Instituto Pirenaico de Ecología del CSIC.

Hasta ahora, en el mes de viaje, no han encontrado huellas en la nieve de ningún otro ser vivo. Tan sólo algunas aves han revoloteado por encima del Trineo o entre las cometas.

Buscar en el archivo

Texto a buscar

Por fecha

  

Por categorías









Síguenos

Artículos más recientes

Comentarios

Para introducir un comentario debes identificarte en Barrabes.com. Haz click aquí para identificarte.
1 comentario

1. Emilio49 - 09 Jun 2014, 19:02
Creo que será uno de los grandes acontecimientos del 2014,mucha suerte y deseo que terminéis ese gran reto, salud y suerte

Informar de comentario ofensivo
Suscríbete al Boletín
Suscríbete al Boletín Barrabes y sé el primero en enterarte de nuestras novedades.
Síguenos
Mantente al día de la actualidad de Barrabes desde las redes sociales.
Tiendas Barrabes
Visita nuestras tiendas y disfruta de unos espacios únicos.
¿Necesitas ayuda?
Envíanos tu consulta
ESCRÍBENOS
o llama al
902 14 8000
o con tu tarifa plana al 974 215 497
(Horario: Lunes a Viernes de 9h a 19h.)
España  |  France  |  Deutschland  |  United Kingdom  |  Sverige  |  International