Política de Cookies
Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia de navegación y servicio. Si continúas navegando, entendemos que aceptas nuestra Política de Cookies
Portes Gratis
a partir de 60 €
ACTUALIDAD | PREPARACIÓN FÍSICA | 27 de Mayo de 2002

Hernias discales y deporte: ¿Compatibles? (I)

Por Oscar Ballarín Plana  | 
- Página 1 de 2 -

De todas las consultas que nos llegan a esta sección sobre temas relacionados con la salud, hay unas, que aun sin ser un grupo porcentualmente grande, pienso que son suficientemente significativas como para dedicar un artículo a ello.

Esta duda, que se plantea seguramente todo aquel deportista al que se le diagnostica una hernia discal, no es otra que: ¿puedo hacer deporte con una hernia discal?
El tema da para dos entregas, por lo que en esta primera voy a tratar de dar unas pequeñas y sencillas nociones anatómicas y biomecánicas para que todos podáis entender que es una hernia discal.
En la segunda, abordaremos aspectos relacionados con la posibilidad de actuación y sobre todo como se puede comportar ante determinados gestos deportivos.

Foto: Ángela Benavides 
Las curvas de la columna y los discos intervertebrales contribuyen a la absorción de tensiones, como la recepción de un salto y la lucha continua contra la fuerza de la gravedad 

Si normalmente, ante una respuesta o un artículo, advierto sobre la imposibilidad de plantear un tratamiento sin poder acceder directamente al paciente para poder valorarlo correctamente, no quiero dejar de empezar este artículo sin transmitiros la idea de que una hernia de una persona, es completamente distinta al resto de las hernias del planeta.Por supuesto que hay unas similitudes, pero cabe diferenciar las particularidades de cada caso antes de plantear cualquier actuación.

Es por esto, que las nociones que espero poder explicar con claridad, no pasarán de ser meras indicaciones generales que deben ser adaptadas a la situación personal de cada lesión.

Si, es cierto que anatómicamente hay un patrón de asentamiento de esta lesión, e incluso que la mecánica de las estructuras implicadas pueden comportarse con cierta similitud...pero ahí acaba todo.

El cómo cada uno readapta su cuerpo para evitar el “sufrimiento”, cómo cada uno organiza sus posturas, sus gestos, a partir de dichas compensaciones, el como cada uno asume se esquema corporal post-lesional, o cómo cada uno llega a crear esa hernia...amigos, en esto tenemos el don de la individualidad y la originalidad.Por supuesto, como el título del artículo así lo indica, el tema a tratar será el de las hernias discales, no otros tipos de hernias. Ni inguinales, ni de hiato...

 
La radiografía muestra una hernia discal 

Entrando un poco en materia, hemos de saber que, a nivel de nuestra columna vertebral, y en la postura erguida que nos caracteriza, tenemos dos estructuras básicas para entender lo que una hernia representa. Por un lado tenemos las vértebras, de material óseo, y por otro, separando cada una de estas vértebras de su inmediatamente superior y su inmediatamente inferior, tenemos los discos intervertebrales, de material fibrocartilaginoso. Sin embargo, a nivel de funcionalidad, la estructura básica de comportamiento es un poco distinta, por componerse de parte de las dos vértebras, más dicho disco intervertebral. Aquí radica, en parte, el “secreto” de las hernias.Como se ve, tenemos disco entre todas las vértebras, por lo que podemos hablar de hernias en cualquier nivel vertebral, desde las cervicales hasta las lumbares. Normalmente, los casos planteados, en deportes de montaña hablan de una mayor incidencia sobre la zona lumbar, la más conocida por “provocar” algunas hernias la famosa “ciática”.

Imaginaros el disco como una rodaja de cilindro, como una galleta.En realidad, para aclarar las cosas, el disco tiene dos partes, una anillo fibroso, que supone la periferia de este disco, y un núcleo pulposo, que rellena el hueco central que deja el anillo fibroso. A modo de símil, que retomaremos cuando hablemos de cómo se produce una hernia, hablamos de que es como un huevo frito, donde la clara es el anillo fibroso, y la yema representaría el núcleo pulposo, en este caso perfectamente centrado.La verdadera organización y forma es más complejo que todo esto, pues hay numerosas capas, de distinta composición y resistencia, pero esta forma de ver nuestra columna, sin entrar de momento de estructuras musculares o ligamentosas, nos puede ser muy útil.Las cosas se complican un poco, porque la columna, como sabréis no es recta. Una columna, vamos a suponer “casi perfecta”, cuando la vemos lateralmente, tiene una serie de curvas, las cuales, entre otras cosas, optimizan más todavía la absorción de las tensiones compresivas que sobre la espalda se desatan, por ejemplo en la recepción de un salto, en la continua lucha antigravitatoria...


Página 1 de 2  -   1 |  2 | Siguiente »
Síguenos

Buscar en el archivo

Texto a buscar

Por fecha

  

Por categorías









Artículos más recientes

Suscríbete al Boletín
Suscríbete al Boletín Barrabes y sé el primero en enterarte de nuestras novedades.
Síguenos
Mantente al día de la actualidad de Barrabes desde las redes sociales.
Tiendas Barrabes
Visita nuestras tiendas y disfruta de unos espacios únicos.
¿Necesitas ayuda?
Envíanos tu consulta
ESCRÍBENOS
o llama al
902 14 8000
o con tu tarifa plana al 974 215 497
(Horario: Lunes a Viernes de 9h a 19h.)
España  |  France  |  Deutschland  |  United Kingdom  |  Sverige  |  International