Política de Cookies
Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia de navegación y servicio. Si continúas navegando, entendemos que aceptas nuestra Política de Cookies
Portes Gratis
a partir de 60 €
ACTUALIDAD | REPORTAJES | 28 de Mayo de 2008

Northern Exposure: Pasión Por el Hielo

José Mijares es conocido por los lectores de Barrabés como un consumado experto en travesías árticas y del Hielo Patagónico. Ahora mismo está preparando un gran proyecto del que pronto informaremos. Pero hoy os mostramos con qué genialidad ha conseguido convertir su pasión por el hielo en forma de vida: regenta en Cabo Norte un bar completamente construido con hielo natural, que construye cada año con placas extraídas de lagos

A la mayoría de los lectores de www.barrabes.com y de Cuadernos Técnicos de Barrabés les sonará bastante el nombre de José Mijares. Para leer las últimas noticias que dimos sobre él, tan sólo hay que remontarse al número 37 de Cuadernos, marzo-abril de 2.008 , en el que junto a su compañero Hilo Moreno nos cuenta la travesía integral al Campo de Hielo Norte, en Patagonia, que consiguieron realizar no sin muchas peripecias tras 25 días entre grietas y tempestades.

Hace tiempo que sabemos que su pasión por el hielo, las expediciones, y el mundo en general, le habían llevado a intentar ganarse la vida en el Ártico. Y finalmente, encontró la forma. Una forma que nos apetece contar, porque tanto su negocio como todo lo que le ha llevado hasta allí, durante años, nos parece una de estas genialidades con las que suelen sorprendernos y divertirnos aquellos que no siguen los caminos trillados y se dejan guiar por sus pasiones, especialmente en el mundo del alpinismo y la montaña.

A lo largo de los años, hemos conocido muchas formas de ganarse la vida en la montaña, o de forma relacionada con ella, empleadas por aquellos “locos” que deciden dar el salto y vivir de su pasión, o vivir en la montaña, pero ésta nos parece de las más geniales que hemos oído. Así que la compartimos con vosotros, aunque no sea un reportaje estrictamente de montaña o expediciones, sabiendo que la vais a disfrutar.

"ARTICO ICE BAR"

Trataré de explicaros cómo es nuestra vida aquí.

Durante el invierno suelo escaparme a hacer una expedición. Últimamente fui al Hielo Patagónico norte, como pudisteis leer en el número 37 de Cuadernos Técnicos Barrabés. Mientras tanto, en Enero y Febrero, mi compañera Gloria se encarga de la promoción del Artico Ice Bar: ferias de turismo y regalo, llamadas a radios, periódicos, etc. Gloria es el alma máter de la empresa, no lo dudéis. Soy un chico con suerte.

La ultima semana de Febrero “engañamos” a un amigo para que nos ayude a cargar la furgoneta y un viaje épico empieza desde Madrid. Si logramos subir la rampa del garaje, lo peor ha pasado ya. Este año casi ni salimos…El quinto día de viaje amanecemos en Helsinki, cambiamos ruedas y comienza la mejor etapa del viaje: 1000 kilómetros de bosques y lagos nevados hasta Cabo Norte (Honningsvag).

Los primeros días en el pueblo, que es como el Cicely de Doctor en Alaska, los vecinos nos saludan muy animados, visitamos a los amigos, y empezamos a currar en el bar de hielo.

Salimos a “cosechar” hielo a los lagos de Laponia., tenemos un equipo de gente y con ellos nos vamos a buscarlo.

El hielo de los lagos este año tenía 65 cm de espesor a principios de marzo. Es un material fascinante. Cortamos el que más nos gusta: el que tiene burbujas, fracturas internas, el transparente, el blanco...

Si esperamos a que suba la temperatura, la nieve se filtra y aparece hielo blanco, parece mármol. Cada año cortamos unas 50 toneladas y las transportamos hasta nuestro pueblo, a menudo desde más de 250 kilómetros de distancia.

Al llegar los camiones cargados con el hielo a Honningsvag, lo metemos dentro de nuestra cámara fría de 200 M2 y lo trabajamos con un diseño minimalista que permita a la gente tocarlo y sentirlo. Construimos un igloo tamaño real donde poder entrar 4 personas, hacemos una pantalla de nieve y proyectamos imágenes del Artico, mesas, lugares para sentarse, todas la paredes, la barra del bar. Todo en hielo.

No tenemos esculturas, no queremos utilizar el hielo como soporte de esculturas, el hielo es protagonista y lo tallamos solo al punto que represente una forma sin perder la fuerza que tiene como material, para que la gente lo use con naturalidad y así descubra que es seco y robusto y lleno de belleza. Sólo lo iluminamos de forma natural, sin colores artificiales, sólo luz blanca. La pureza del hielo.

Marzo es el mes más bonito en el norte. Este año Hilo Moreno (mi compañero de expediciones en siete de hielo) se vino con María, y disfrutamos de nevadas interminables y noches con auroras boreales.

Ártico Ice Bar abre cada año el 1º de Abril, pero durante ese primer mes apenas hay viajeros ni turistas, así que me escapo a esquiar por la zona. A veces no son más que unos pocos días, pero suficientes para cargar pilas.

Este año nos reunimos Hilo, José Antonio y yo en Finse (en el centro-sur de Noruega), para aprender en serio el uso de las velas y cometas, y debo decir que aun a principios de mayo sigo usando la cometa para deslizarme en las planicies inmensas del Cabo Norte.

El año pasado llegó a Honningsvag el legendario explorador polar Borge Ousland. Regresaba de su viaje Polo Norte- Franz Josef Land.

El Cabo Norte está enclavado en una isla magnifica y desaprovechada, que se abarrota durante los veranos de grupos que llegan en bus y, sobre todo últimamente, en crucero. Gente que corre enloquecida para asomarse desde el punto más septentrional de la Carretera Europea y, muchas veces, le da la espalda a bonitos caminos.

Cuando veo que en Marzo y Abril la isla está rebosante de nieve, más bella que nunca. y no viene nadie, me cuesta entenderlo. Imaginad por un momento lo que significa esquiar por zonas solitarias, sin pisar, sin encontrar a nadie, divisando el océano y acabando los descensos con los esquís junto a la orilla del mar. Simplemente fascinante. Ahora que he descubierto las posibilidades del viento, este lugar es inmejorable para dejarse deslizar con cometas y esquíes. Si venís hasta aquí os aseguro que no os defraudará.

Pero ahora, en mayo, es momento ya de trabajar en nuestra empresa y de soñar con nuevos viajes. Como os decía, en Abril y mayo, cada día después de currar salgo a esquiar o a practicar con la vela; con un poco de suerte tendré nieve hasta Junio.

Pero el futuro de mi empresa depende de nuestro trabajo, así que no me puedo despistar demasiado…Nuestro edificio tiene 3 pisos y al año que viene tenemos planes para los dos que aun están vacíos.

Por otra parte, Hilo y yo estamos metidos en un proyecto fascinante, siete de hielo, 7 travesías por diferentes lugares helados de la Tierra. Si todo sale bien, el año que viene estaremos atravesando Svalbard, en autonomía y con la ayuda del viento.

¿Cómo empezó todo?

Hace once años que llegué a Noruega. Venía a trabajar.

Mi primera reacción al conocer este país fue la de abrir una puerta a las maravillas y querer quedarme a vivir para siempre en él.

Aquel viaje de trabajo fue una prospección turística, y mi trabajo el de guía de turismo para un tour operador español que se lanzaba a comer el mercado.

Desde 1997 hasta el 2003 trabajé todos los veranos como guía para grupos de españoles en los países nórdicos, principalmente en Noruega. Cada temporada recorría mas de 30.000 kilómetros y llevaba conmigo cerca de 2000 pasajeros; de Oslo a Cabo Norte y vuelta, de allí a Finlandia, Suecia y vuelta a empezar. Siete años de intenso viajar y, por si me había quedado con ganas de más, los inviernos los pasaba de mochilero en Asia y Oceanía.

Acabé exhausto del trabajo de guía y con ganas de montar algo propio. Así fue como decidí junto a Gloria abrir una empresa turística que tuviera como eje principal el hielo. No fuimos los más originales cuando pensamos en hacer un Bar de hielo porque ya existía uno en Europa, en Suecia exactamente. Pero sí quisimos serlo en nuestro planteamiento; dotar al hielo de protagonismo total y mostrar su “personalidad”.

No queríamos ser un bar donde tomar algo fresquito, sino construir un lugar donde mostrar a todos lo que la naturaleza es capaz de hacer aquí. Porque todo el hielo que utilizamos es hielo natural de los lagos, hielo que sacamos cada invierno para que quien nos visite conozca en nuestro local un poco más de la naturaleza del ártico.

Lo primero fue venir a instalarnos a orillas del Ártico. Aquí a 71º grados norte es donde se encuentra Artico Ice Bar, en el puerto del Cabo Norte (Honningsvag).

Compramos un edificio de 900 metros cuadrados y 3 plantas… sin dinero…de paso sea dicho.

Desde hace 15 años en Noruega están empezando a pensar que no sólo el petróleo, el gas, la pesca, los bosques o la energía hidroeléctrica pueden ser fuentes de ingresos: también el turismo puede serlo. Así que gracias a una magnifica gestión estatal de ayuda a emprendedores encontramos un hueco donde abrirnos paso y una idea que de inmediato gustó mucho a las autoridades.. Un vagabundo sin experiencia en los negocios (¡¡y casi en ninguna cosa que no fuera viajar!!) ¡¡metido a “empresario” en un país donde los obreros son reyes!!

¡¡La de patinazos que dimos, la de pasta que perdimos y la de errores que cometimos!!!

No me gusta contar penas, pero dejadme que os diga sólo un par de cosas: El año que abrimos íbamos tan de culo que llegamos a tener el hielo del bar guardado en una pescadería porque nuestra cámara fría aun no estaba lista ¡¡Y hablo de 120 toneladas de hielo!! Por no contar que dormíamos en el coche durante nuestros viajes, en pleno invierno…

Si alguien piensa que la montaña es aventura, ¡¡que pruebe los negocios!!”


José Mijares ha conseguido su sueño de vivir en el ártico, de una forma genial


Interesante clientela en el bar de José. Se llama Natalie.

Cortando las placas de hielo natural en los lagos

Hielo transparente y puro

Gloria examina el hielo, en las puertas del Artico Ice Bar

En este pueblo, Honningsvag, puerto de Cabo Norte, tienen el bar José y Gloria

El Artico Ice Bar, al borde del mar

El actor Tito Valverde, "El Comisario", de visita en el Artic Bar

El gran explorador polar Borge Ousland, en el bar junto a José Mijares.

José, cruzando el mar Báltico en una expedición por zona inestable

Tags: Alpinismo

Buscar en el archivo

Texto a buscar

Por fecha

  

Por categorías









Síguenos

Artículos más recientes

Comentarios

Para introducir un comentario debes identificarte en Barrabes.com. Haz click aquí para identificarte.
1 comentario

1. javiher - 11 Nov 2011, 17:50
Las ilusiones, son el motor en nuestras vidas. Ganas de hacer cosas diferentes, viajes alucinantes y experiencias,unas buenas y otras no tan buenas, son las materias primas con las que construir una vida "diferente".

Informar de comentario ofensivo

Artículos relacionados

Suscríbete al Boletín
Suscríbete al Boletín Barrabes y sé el primero en enterarte de nuestras novedades.
Síguenos
Mantente al día de la actualidad de Barrabes desde las redes sociales.
Tiendas Barrabes
Visita nuestras tiendas y disfruta de unos espacios únicos.
¿Necesitas ayuda?
Envíanos tu consulta
ESCRÍBENOS
o llama al
902 14 8000
o con tu tarifa plana al 974 215 497
(Horario: Lunes a Viernes de 9h a 19h.)
España  |  France  |  Deutschland  |  United Kingdom  |  Sverige  |  International