Política de Cookies
Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia de navegación y servicio. Si continúas navegando, entendemos que aceptas nuestra Política de Cookies
Portes Gratis
a partir de 60 €
ACTUALIDAD | REPORTAJES | 09 de Diciembre de 2009

Hielo Horizontal

Por Xavi Fané  |  Comentarios (4)  | 

Los peligros objetivos, su especialización, la brevedad de su temporada, el entorno montañero en que se practica, todo ello hace del patinaje sobre hielo salvaje un deporte marginal y minoritario, envuelto en un secretismo que en parte parece tener el propósito de proteger a neófitos temerarios y en parte porque los individuos que lo practican acostumbran a ser celosos de su entorno puro y descongestionado. Todo eso le otorga una innegable aura mística quizás un tanto semejante a la de su contraparte del hielo vertical: la escalada en hielo, aunque sea mucho menos popular que ésta.

Raro como la flor de nieve, efímero e intenso como un amor adolescente, el patinaje de velocidad sobre hielo, practicado en el magnífico entorno de lagos de montaña es uno de los deportes de invierno menos conocido y a la vez más excitante.

Desde el otro lado del teléfono la voz de Jan poseía el tono cauteloso y a la vez excitado del agente secreto que anuncia a su socio el descubrimiento de una pista clave en la investigación de un asesinato: “Xavi, te tienes que venir para aquí hoy mismo…tenemos un lago en perfectas condiciones.” Yo sabía de lo que hablaba, pero no estaba seguro de si estaba dispuesto a hacer las tres sinuosas horas de coche que separan Crested Butte de Aspen así por la cara y a media semana. Parecía un acto un tanto frívolo, pero después de todo, mi confianza en Jan es absoluta en estos temas y seguro que lo que se llevaba entre manos valdría la pena, pensé yo. “Vale, allá voy”, le contesté después de unos segundos de recolección mental. “Ya te prepararé la suite real”, añadió él en broma, refiriéndose a mí usual rincón en el sofá de su pequeño apartamento.

Una belleza frágil

Tan solo una semana antes, en Crested Butte, ocurrió lo intensamente anhelado. Por primera vez en lo que iba de otoño, las temperaturas bajaron en picado resultando en la formación de una fina capa de hielo en los lagos de montaña menos profundos de la zona. Rápidamente la noticia se propagó como el fuego entre la mini-comunidad de patinadores de velocidad y en una fría mañana de a mediados de noviembre en la que el mercurio había bajado hasta -18Cº, un puñado de madrugadores salió a probar el recién formado hielo en uno de los lagos más cercanos y accesibles desde el pueblo. Yo me lo perdí, tenía que trabajar ese día, pero mi amigo Pat me lo contó todo con detalle: el lago estaba envuelto en vapores rosáceos que danzaban en el sol recién emergido del horizonte. El hielo, negro y puro pero que apenas había alcanzado el grosor mínimo (unos 4cm) para soportar el peso de un adulto, flexionaba y crujía bajo las afiladas cuchillas de los patines revelando una fragilidad cristalina y espeluznante. Aún así, el pequeño grupo de patinadores veteranos continuó su audaz juego, atraídos en parte por la adrenalina de la velocidad y el peligro, en parte por la incorpórea sensación de deslizarse a velocidades semejantes a las de un ciclista en pleno sprint sobre un medio con un coeficiente de fricción casi nulo. Mientras daban vueltas alrededor del lago como si de una pista oval olímpica se tratase, uno de ellos se separó un poco del grupo y se acercó peligrosamente a una zona de hielo incipiente. En una fracción de segundo éste se quebró bajo su peso con un sonido seco y cimbreante de espejo roto que te hace estremecer de pies a cabeza, un sonido que todo patinador experto conoce y teme porqué lo que sigue después de este puede ser una lucha entre la vida o la muerte. Por suerte, el estricto protocolo de seguridad y rescate que existe entre quienes practican este deporte funcionó. El chaleco salvavidas, parte indispensable en el equipo del patinador, le mantuvo a flote. Mientras tanto y sin perder tiempo, otro en el grupo desenroscó uno de los cordinos de rescate que cada uno lleva en una riñonera especial, echó un cabo al colega y pronto (con la ayuda de un punzón especial para hincar el hielo) entre todos le izaron sobre el hielo firme, le acompañaron hasta la orilla, y una vez allí se le cambió la ropa mojada (siempre llevar un recambio de ropa es otra de las reglas). La importancia de salir en grupo, o por lo menos con otro colega, jamás debe de ser menospreciada en este deporte. Incluso con chaleco salvavidas y punzón de hielo, salir por si solo del agua es a veces una tarea difícil, pues el hielo, a menos que tengas la suerte de encontrar una placa sólida, tiende a romperse bajo tu propio peso cuando intentas apoyarte en él. Con la temperatura del agua cerca de 0º y la temperatura exterior por debajo de cero, lo mas seguro es que te conviertas en un carámbano.

Los peligros objetivos, su especialización, la brevedad de su temporada, el entorno montañero en que se practica, todo ello hace del Hielo Horizontal patinaje sobre hielo salvaje un deporte marginal y minoritario, envuelto en un secretismo que en parte parece tener el propósito de proteger a neófitos temerarios y en parte porqué los individuos que lo practican acostumbran a ser celosos de su entorno puro y descongestionado. Todo eso le otorga una innegable aura mística quizás un tanto semejante a la de su contraparte del hielo vertical: la escalada en hielo, aunque sea mucho menos popular que ésta.

Al día siguiente el lago ya no era patinable y yo había perdido mi oportunidad. Después de un día calido con temperaturas bien por encima de 0ºC, durante la noche la llegada de una capa de nubes y su consiguiente efecto invernadero impidieron el proceso de rehielo, demostrando una vez más el carácter pasajero e inmaterial de su naturaleza. Eso me animó a meterme en el coche y conducir las tres horas que llevan a la cosmopolita estación-población de Aspen, rodeando el impenetrable macizo de las “Elk Mountains” en el corazón de las Rocosas de Colorado.

Si nunca has estado en Aspen te lo puedes imaginar como una especie de Benasque pero con la pijería de Baqueira, el “glamour” de St Moritz en los Alpes Suizos o Kitzbuhel en Austria, todo ello metido en un contexto de “lejano oeste” modernista.

El caso es que se trata de una de las poblaciones más caras de los Estados Unidos y a la que te descuidas te cortan una pierna y te sacan los ojos. Es un lugar que merece tener buen guía que te proteja de los vampiros y yo tengo la suerte de tener a Jan como guía personal. Los dos nos encontramos en el “downtown”, -el centro del pueblo- de Aspen y mientras nos tomamos unas birras y una hamburguesa monumental en un antro subterráneo, nos pusimos al día de nuestras vidas, mientras nos preparábamos para disfrutar de un intenso día de ese deporte para secretos iniciados amantes del invierno y el hielo en sus formas verticales y horizontales: el patinaje sobre hielo natural.


El patinaje de velocidad sobre hielo, practicado en el magnífico entorno de lagos de montaña es uno de los deportes de invierno menos conocido y a la vez más excitante.





Buscar en el archivo

Texto a buscar

Por fecha

  

Por categorías









Síguenos

Artículos más recientes

Comentarios

Para introducir un comentario debes identificarte en Barrabes.com. Haz click aquí para identificarte.
4 comentarios

4. nuno silva portugal - 10 Dic 2009, 20:03
joder impresionante muinto espetaculo

Informar de comentario ofensivo
3. Mats Lindholm - 10 Dic 2009, 10:00
En Suecia es una actividad muy popular entre muchos diferentes segmentos de la población, desde "paseantes domingueros" y niños hasta deportistas practicamente de elite. En algunos lagos grandes se puede recurrir decenas de kilometros. Cada año tambien hay unos cuantos accidentes cuando el hielo se rompe y la gente se cae al agua. Es bastante util haber practicado como salir de un agujero de agua en el hielo antes de que te occura!

Informar de comentario ofensivo
2. ut0pia - 10 Dic 2009, 01:27
Realmente interesante. Supongo que hay poca gente que lo practica porque también hay pocos lugares donde practicarlo... no por lo atractivo que pueda resultar ;)

Informar de comentario ofensivo
1. patusi - 09 Dic 2009, 11:00
Joder espectacular.

Informar de comentario ofensivo
Suscríbete al Boletín
Suscríbete al Boletín Barrabes y sé el primero en enterarte de nuestras novedades.
Síguenos
Mantente al día de la actualidad de Barrabes desde las redes sociales.
Tiendas Barrabes
Visita nuestras tiendas y disfruta de unos espacios únicos.
¿Necesitas ayuda?
Envíanos tu consulta
ESCRÍBENOS
o llama al
902 14 8000
o con tu tarifa plana al 974 215 497
(Horario: Lunes a Viernes de 9h a 19h.)
España  |  France  |  Deutschland  |  United Kingdom  |  Sverige  |  International