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ACTUALIDAD | TÉCNICA Y PRÁCTICA | 21 de Septiembre de 2001

Crampones

Por Michel Soro  | 

Los crampones son un invento reciente; en 1909 un ingeniero inglés Oskar Eckenstein hizo fabricar en un taller de Courmayeur, Grivel, el primer prototipo. La historia, las normas CEN, la rotura por fatiga, los aceros...

 

LA HISTORIA

Los crampones son un invento reciente; en 1909 un ingeniero inglés Oskar Eckenstein hizo fabricar en un taller de Courmayeur, Grivel, el primer prototipo. De hecho, las botas con clavos (la suela Vibram no se inventó hasta poco antes de la segunda guerra mundial ) y las "grapettas" de cuatro puntas eran suficientes para el alpinismo de exploración; la exigencia de ascender las montañas por vías mas duras llevó al verdadero crampón y la búsqueda de la dificultad inspiró a Laurent Grivel en 1932 a la adopción de dos ulteriores puntas frontales: esto es fundamentalmente el crampón moderno. El último invento verdadero se realizó Jef Lowe al inicio de los años 70 con el cierre automático y la palanca de cierre posterior o talonera.

NORMAS CEN

La Comunidad Europea ha deliberado que los crampones y los piolets entran en la categoría de los equipamientos de protección individual E.P.I. y como tales son sometidos a severas normas de fabricación y de certificación. La norma relativa a los crampones es la CEN 136/WG5 N 39 D y ha entrado en vigor el 1º de enero de 1993; las normas CEN son obligatorias y han procedido ha hacerse "certificar "sus crampones. Las normas prevén diversos tipos de tests:

 

  • Las puntas anteriores deben ser cargadas, con una bota "master", 75.000 veces a 1.250 N (1.000 = ca.100 kg.) sin roturas ni fisuras.
  • El crampón entero debe ser cargado 500.000 veces, con una bota "master", a 800 N sin roturas ni fisuras.
  • Las puntas verticales deben ser cargadas por un minuto y la resistencia a la rotura debe ser superior a 1.200 N.
  • Las cintas deben resistir al menos 1.000 N.
  • Las anillas y los ojales deben resistir por lo menos 3.000 N.
  • LA ROTURA POR FATIGA

    Estas pruebas (muy severas) tienden a controlar no tanto la resistencia de los crampones en términos absolutos, como su capacidad de resistir las roturas por "fatiga". La rotura por fatiga es una característica del acero y en general de las aleaciones metálicas, aunque es ignorada por los consumidores: una larga serie de esfuerzos, aunque no continuos lleva, sumándolos, al colapso de la estructura del acero que cederá de repente. Por esto después de cierto número de años se cambian los cables de los funiculares (aunque no hayan sido nunca usados, pero por el propio peso, por el viento, por el peso del hielo) y por lo mismo después de un cierto periodo de tiempo deberían ser sustituidas las hojas de los piolets. Lo mismo vale para los crampones. Claro que el periodo de sustitución será tanto más frecuente cuanto mayor sea la utilización y viceversa. Hablando de metales el concepto "indestructible" debe ser olvidado. En las cuerdas de montaña, por ejemplo, todo esto ha sido ya asimilado por los usuarios.

    LOS ACEROS

    El segundo gran enemigo de los crampones es el frío: los aceros comunes pierden gran parte de sus características mecánicas a los -8º C. Las aleaciones mejores son las de Níquel- Cromo - Molibdeno: El Níquel aumenta la dureza, la resistencia a la corrosión y la eficacia en el tratamiento térmico (temple); el Cromo aumenta la resistencia; el Molibdeno aumenta la resistencia a las altas temperaturas (temple) y la resistencia a la fatiga, sobre todo a las bajas temperaturas.

     

    LA ELECCION DEL MODELO

    Está basada según el tipo de utilización conforme a la forma y al tipo de calzado. Con botas sin muescas de sujeción o con suelas flexibles (trekking) o con el uso de gruesos cubrebotas de expedición, los modelos con cierres automáticos no son convenientes y el tradicional sistema de correas resulta ser la mejor solución. La desventaja es que las cintas son más incómodas para cerrar y que comprimen el pie obstaculizando la circulación de la sangre (enfriamiento). Para todas las botas de plástico y para muchas de esquí de travesía comercializadas actualmente el sistema automático, bien regulado, es la mejor solución en términos de seguridad y por la facilidad de colocación en situaciones incomodas.

    RIGIDOS O FLEXIBLES

    Un crampón completamente rígido parece ser más funcional para cascadas o en paredes llenas de hielo viejo y "negro" ofreciendo un apoyo más estable y la total ausencia de vibraciones, pero está más sometido al estrés por fatiga y resultará más frágil. Si se camina o escala por vías tradicionales de mixto o de hielo, es preferible un crampón articulado: será menos fatigoso y más resistente.

    DECALOGO DE LOS CRAMPONES

    1- Es de una importancia fundamental que el crampón sea regulado correctamente: debe ser al menos 5 mm. más corto que la suela de la bota, nunca más largo, para evitar que durante el descenso se vuelva peligroso soltándose repentinamente.

    2- Las correas deben ser cerradas y después nuevamente reguladas después de algunos minutos de marcha.

     

    3- Todos los crampones , como las botas sin ellos, hacen " zuecos" en particulares condiciones de nieve: la utilización de una suela antizuecos es factor de comodidad y de seguridad.

    4- Para afilar las puntas se debe usar una lima de corte fina y nunca una amoladora para no estropear su tratamiento térmico: las puntas laterales se afilan en su parte anterior y posterior y nunca sobre los flancos; las puntas anteriores van afilados por los flancos y nunca en las partes planas.

    5- El crampón no debe calentarse por ningún motivo, se estropearía su particular tratamiento térmico.

    6- No hay que olvidar los crampones mojados o sucios en una bolsa impermeable ; Es aconsejable lavarlos con agua limpia y secarlos al aire libre, después hacer un engrase con grasa o silicona.

    7- Se pueden estropear caminando por las rocas por eso se debe controlar regularmente su estado de uso.

     

    8- Con calma, en casa, hay que revisar las regulaciones, las arandelas, el apriete de los tornillos, el estado de las cintas, etc: las mismas simples operaciones se convierten en un drama a las 5 de la mañana antes de partir para una ascensión.

    9- Los crampones pueden ser peligrosos para nuestros vecinos (y para nosotros mismos); Tenedlos dentro de la mochila o en una bolsa portacrampones.

    10- A menudo es más útil llevar un par de crampones que un piolet. Cuando tengáis que hacer una elección preferid un par de crampones, que pueden hacer seguro un paso peligroso aunque en una zona no extrema.


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