Política de Cookies
Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia de navegación y servicio. Si continúas navegando, entendemos que aceptas nuestra Política de Cookies
Portes Gratis
a partir de 60 €
ACTUALIDAD | TEST DE MATERIAL | 14 de Agosto de 2009

Arnés Ozone de Black Diamond

Un arnés muy especializado en deportiva, que esconde varias novedades en su interior y su diseño, consiguiendo, según la marca, una gran comodidad con menor acolchado, y una gran resistencia con un menor peso (320 gramos). ¿Marketing o realidad? Lo hemos usado durante unos meses, y estas son nuestras conclusiones...

Arneses para deportiva: generalidades

¿Cuáles son los criterios decisivos cuando vamos a comprar un arnés? Mucho se ha debatido entre fabricantes, comerciantes y clientes sobre este tema de manera que, sin demasiado temor a equivocarnos, nuestra experiencia nos dice que los escaladores valoramos preferentemente aspectos como la seguridad, las prestaciones ofrecidas, la comodidad y el precio. Estos cuatro son, por este orden, los parámetros que un escalador, digamos experto y serio, tiende a priorizar en la elección de la mayor parte del material de escalada. Si además de todo eso también nos convencen criterios más subjetivos como gustos personales –estética, preferencia de marca…- o que lo use nuestro escalador de referencia, podemos lanzarnos de cabeza a la compra del arnés que cumpla nuestros requisitos sin plantearnos ninguna duda.

Generalmente, damos por hecho que la seguridad en un arnés nuevo y de marca reconocida está garantizada. Por si nos quedan dudas, volvemos a sacar a colación la norma EN 12277 / UIAA 105, que establece las estándares básicos de seguridad para los arneses de adulto, estableciendo entre otras medidas la resistencia mínima en los anillos de aseguramiento y rápel en 15kN. Teniendo en cuenta que lo habitual hoy en día es que ninguna cuerda dinámica supere los 9’5kN de transmisión de fuerza de choque en factor 2, podemos certificar que, mientras no cometamos ninguna imprudencia (vías ferratas sin disipador, caídas con cuerdas estáticas…), cualquier arnés nuevo va a ser suficientemente seguro.

Sobre las prestaciones y accesorios que debe de ofrecer un arnés para escalada deportiva pura y dura –un solo largo, con equipamiento fiable y con posibilidad de ser descolgados- aquí no parece haber tanto consenso. Los fabricantes están desarrollando unos arneses que generalidadestienden a un minimalismo que es muy apreciado por los amantes de lo ligero, pero que encuentra a los críticos más feroces en aquellos escaladores que buscan algo más de polivalencia. La tendencia habitual de los arneses exclusivos para deportiva es la de utilizar perneras no regulables y colocar únicamente dos portamateriales, todo ello con materiales ligeros y generalmente perneras y cinturón lumbar no demasiado anchos.

Precisamente el llevar al extremo la ligereza y la búsqueda de líneas de diseño estilizadas que permitan los acrobáticos movimientos de la deportiva es lo que, si no lo remediamos mediante alguna innovación técnica, más reñido está con la comodidad. Aplicando la ley de la física que nos dice que la presión es directamente proporcional a la fuerza aplicada e inversamente proporcional a la superficie, nos queda la evidencia de que un arnés más estrecho siempre va a ser más incómodo. Esto lo han sufrido hasta el extremo todos los que han tenido que utilizar medios de fortuna –anillos de cinta o, peor aún, cordinos- para rapelar en alguna situación comprometida. Traemos a este análisis el modelo Ozone de Black Diamond para comprobar qué hay de cierto o qué es rebatible en las afirmaciones que grosso modo acabamos de realizar sobre las características de los arneses.

Ozone de Black Diamond ¿Qué lo hace diferente?

Entre las novedades más importantes que Black Diamond presentó esta temporada, la remodelación de buena parte de su gama de arneses Specialist ha sido quizás la más llamativa e interesante para el escalador en roca. La actualización del modelo Chaos junto con la presentación de los arneses Ozone y Aura, para chicos y chicas respectivamente, ha pretendido dar un giro -un salto hacia delante, dice el fabricante americano- en diseño y sobre todo en comodidad para el usuario que se decante por esta gama técnica de arneses.

Aparentemente, el arnés no tiene ninguna característica llamativa que permita descubrir al ojo profano una singularidad que lo destaque sobre el resto de arneses no regulables que encontramos en el mercado.

Quizás su ligereza y tacto suave sean un punto a destacar, pero las diferencias con sus competidores, aunque meritorias, no dejan de ser mínimas para ser consideradas como únicas. Tenemos que destripar –en sentido metafórico, se entiende- el arnés para encontrar su principal punto fuerte y novedad más destacable. Se trata de una doble actuación en la construcción del arnés: la utilización de materiales hasta ahora no muy explotados en los arneses como son los polímeros de cristal líquido –aunque el Kevlar y el Dyneema son ampliamente conocidos en el material de montaña- y su aplicación laminada en tres capas para que trabaje del modo más efectivo. Vamos a tratar de explicarlo.

Kinetic Core Construction™ (KC2)

Venimos observando con interés desde hace un tiempo, cómo las marcas punteras del sector de la escalada están buscando de manera más insistente un tipo de construcción de arnés que permita que la comodidad en suspensión se mantenga con el paso del tiempo sin un aumento proporcional del peso y el volumen. Lo habitual es que, con el castigo semanal que los escaladores infligen a los arneses, éstos tiendan a perder la comodidad que ofrece el acolchado cuando éste es nuevo. El almohadillado clásico se deteriora inexorablemente tras meses de movimientos repetidos, caídas, torsiones y la acción destructiva de nuestro propio sudor. Era necesario darle una vuelta de tuerca más a los métodos tradicionales de confort en los arneses para mantener las prestaciones de comodidad en los mismos niveles que el primer día.

Hace tiempo, ya analizamos en estas páginas cómo Arc’Teryx desarrolló su sistema WST (Wrap Strenght Technology) que permitía crear un tejido de apenas 3mm de grosor con una resistencia que doblaba las exigencias de la UIAA. Black Diamond no se queda atrás e incorpora un material utilizado entre otros usos para la fabricación de los trajes espaciales, que promete tener unos resultados muy satisfactorios en la distribución de la presión que el escalador transmite al cinturón lumbar del arnés, sin incrementos sustanciales de peso ni ninguna desventaja apreciable.

Este material es un polímero de cristal líquido (LCP, Liquid Crystal Polymer) llamado Vectran™ que, aparte de otras cualidades que nos importan menos, tiene una serie de características muy interesantes para nuestro material de escalada:

  • Es 5 veces más fuerte que el acero y 10 veces más fuerte que el aluminio.
  • Alta resistencia al corte y a la abrasión
  • Mínima absorción de la humedad
  • Excelente resistencia a los impactos y a la fatiga

La utilización de Vectran™ trilaminado como núcleo del arnés le proporciona una serie de características que lo diferencian del tipo de construcción que se venía realizando hasta ahora. Sin aumentar de manera significativa el peso (su peso para una talla M es de 320g en el Ozone y 300g en el Aura) e independientemente del tiempo de uso que haya tenido el arnés el KC2 permite, al menos teóricamente, al escalador mantenerse en suspensión largo tiempo sin sacrificar comodidad.

Probar para creer

Llevamos mucho tiempo trabajando con el material para habernos llevado alguna que otra decepción entre lo prometido y lo cumplido, de manera que nos hemos vuelto un poco escépticos con el material en general, pero mucho más con aquellos elementos de los que dependen nuestra seguridad. Vamos a desglosar las diferentes partes del análisis.

Ajuste:

el Ozone tiene un ajuste irreprochable. Sólo a la hora de subir el cinturón lumbar notamos que, en las tallas pequeñas, unos centímetros de más que hubieran puesto a la cinta de ajuste nos permitiría pasar el arnés por las piernas de una manera más holgada. Una vez colocado en su sitio, el arnés queda perfectamente posicionado y ya no lo notamos más en toda la escalada. El sistema rápido de ajuste (SA: Speed Adjust) es exactamente como dice su nombre: una sola hebilla que se ajusta con un solo tirón con una sola mano. Más efectividad en menos tiempo es imposible. Los elásticos traseros que acercan las perneras al cinturón lumbar no son tan rápidos, pero sí que permiten un ajuste sencillo y efectivo, además de poder desmontarse de una manera relativamente simple, cuando las necesidades fisiológicas se hacen acuciantes.

Movilidad:

Con unas perneras de 6’5 centímetros en su parte más ancha y un reposo lumbar de apenas 8 centímetros, en ambos casos en la parte posterior, es difícil que nos moleste el arnés en los movimientos de contorsionista que alguna malintencionada vía nos obliga a realizar. Además, los elásticos traseros y los que ajustan en el interior de las perneras permiten, sin llegar a molestar, toda serie de movimientos que podamos imaginar sin que el arnés se desplace del sitio adonde nos lo hemos ajustado. Llama la atención que el estudio anatómico haya sido tan bueno que con una sola hebilla para todo el arnés no existan problemas de ajuste.

Portamateriales:

El que busque un arnés para subir toda la cacharrería por la pared, tendrá que decantarse por otro modelo. Los dos portamateriales son amplios y de apariencia muy resistente, pero dos no deja de ser un número exclusivo para escalada deportiva. Hemos probado a cargar con 18 cintas en el arnés (un número mayor quizás sea demasiado para ir a encadenar una vía de un solo largo colocando los seguros) y responde bien, pero en el momento en el que quisiéramos poner otros elementos como mosquetones de seguro, la organización del material no terminaría de ser todo lo óptima que esperamos.

Los portamateriales, fabricados con un núcleo de nylon revestido de polietileno, están moldeados de tal manera que saquen el material ligeramente al exterior y que éste no quede tan pegado a las piernas; respecto al arnés están situados de tal manera que quedan en los laterales y ligeramente retrasados, haciendo bastante cómodo el sacar las expresses del aro. Este aro tiene la rigidez suficiente para que no moleste al meter y sacar material, sin llegar a ser una pieza completamente inflexible para no provocar problemas de roturas por enganchones en la roca.

Comodidad en suspensión:

El teórico punto fuerte del arnés es el aspecto en el que más nos hemos fijado en nuestro análisis. Caídas, descansos, descuelgues, aseguramientos… hemos hecho trabajar al anillo ventral y a nuestros riñones de lo lindo para sacar una conclusión. Damos la razón al fabricante, pero… no es la panacea. La KC2 es una idea excelente en cuestión de evitar torsiones indeseadas de la espalda del arnés y está comprobado que funciona, por lo menos en los meses que hemos estado machacando el arnés, pero sigue siendo más cómodo –algo evidente, por otra parte- un arnés más ancho, con espuma de polietileno añadida y con la misma construcción como el Chaos, que el Ozone. En todo caso debemos reconocer que tras probar muchos sistemas de nombres rimbombantes de diferentes marcas, éste sin duda es uno de los mejores. Ahora bien, es necesaria una anchura generosa para notar el buen apoyo que proporciona este polímero de cristal líquido como núcleo rígido del arnés.

Otros materiales:

Black Diamond ha cuidado mucho la elección de los materiales en el arnés. El nylon exterior es muy resistente a la abrasión, entre las capas de LCP han colocado otras de tafetán –un tipo de seda fino pero muy tupido- y la parte interior es un tejido de tacto muy agradable y absolutamente transpirable, todo ello sin dar apenas medio centímetro de grosor al conjunto. Son detalles pequeños pero que en conjunto convierten al arnés en una máquina perfecta para escalar, proporcionando comodidad y seguridad.

Nuestras conclusiones

Black Diamond ha dado en el clavo con este arnés específico para deportiva y queremos incidir en lo del uso; escalada deportiva. Aquel escalador que quiera un arnés de todo uso para vías de varios largos, artificial, alpinismo o clásica, echará en falta más polivalencia. Así que no está de más insistir en lo que, por otra parte, es obvio; que la gama Specialist de Black Diamond es eso, una gama para el especialista en cada disciplina y el Ozone –como el Aura en su versión para mujer- es el arnés para el escalador deportivo.

Cada elemento de este arnés y cada material escogido tienen una función específica que lo hacen el más apropiado para escalar al máximo de nuestras posibilidades, sin que el arnés se convierta en un factor limitativo a nuestras posibilidades. No hay excusas para justificar una caída o un reposo porque me tengo que recolocar el arnés, porque me oprime la pernera o porque me cuesta sacar las cintas del portamaterial. El arnés tiene un diseño excelente en cada uno de sus puntos para la escalada deportiva, pero tratar de llevarlo a otras modalidades de escalada sería como pretender correr un rally con un Formula 1.

La idea del sistema KC2 nos parece plausible en cuanto a innovación, pero hemos de confesar que, si bien sí que se aprecia mayor rigidez y por tanto mayor comodidad cuando nos quedamos en suspensión tras una caída, ésta no es excesivamente apreciable en un arnés como el Ozone como para considerarlo un factor determinante en la compra. En otras pruebas realizadas con el Chaos que utiliza el mismo sistema KC2, sí que los niveles de confort han quedado absolutamente demostrados, pero en el Ozone es más complicado que quede de manifiesto la comodidad que realmente proporciona.

Reiteramos de nuevo algo que solemos explicar en todos los análisis de las novedades que aquí presentamos: desconocemos el funcionamiento que pueda tener el material cuando éste esté muy machacado por el uso. La teoría y su aplicación en otros campos diferentes a la escalada dicen que el LCP se mantiene inalterado tras largo tiempo de utilización, así que damos por bueno su empleo como núcleo del arnés.

En definitiva, un gran arnés ligero y cómodo con todas las prestaciones que le podamos pedir para escalada deportiva.

Ver el producto en Tienda »




Black Diamond ha cuidado mucho la elección de los materiales en el arnés. El nylon exterior es muy resistente a la abrasión.

Gracias al sistema “Speed Adjust“ se ajusta mediante un tirón con una sola mano.

Los elásticos traseros y los que ajustan en el interior de las perneras permiten, sin llegar a molestar, toda serie de movimientos.

Los dos portamateriales son amplios y de apariencia muy resistente.

La KC2 es una idea excelente en cuestión de evitar torsiones indeseadas de la espalda del arnés y está comprobado que funciona, por lo menos en los meses que hemos estado machacando el arnés.



El teórico punto fuerte del arnés es el aspecto en el que más nos hemos fijado en nuestro análisis. Caídas, descansos, descuelgues, aseguramientos… hemos hecho trabajar al anillo ventral y a nuestros riñones de lo lindo para sacar una conclusión.

Buscar en el archivo

Texto a buscar

Por fecha

  

Por categorías









Síguenos

Artículos más recientes

Comentarios

Para introducir un comentario debes identificarte en Barrabes.com. Haz click aquí para identificarte.
No existen comentarios para este artículo.

Suscríbete al Boletín
Suscríbete al Boletín Barrabes y sé el primero en enterarte de nuestras novedades.
Síguenos
Mantente al día de la actualidad de Barrabes desde las redes sociales.
Tiendas Barrabes
Visita nuestras tiendas y disfruta de unos espacios únicos.
¿Necesitas ayuda?
Envíanos tu consulta
ESCRÍBENOS
o llama al
902 14 8000
o con tu tarifa plana al 974 215 497
(Horario: Lunes a Viernes de 9h a 19h.)
España  |  France  |  Deutschland  |  United Kingdom  |  Sverige  |  International