OPINIÓN
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Reconstruyendo amistades
Por Xavi Fané

“¡No te muevas!, mira a tu izquierda, en los árboles!” me
dice Lu con el tono sigiloso pero imperioso del cazador
que acaba de avistar a su presa. Los dos nos hallamos
en medio de una vieja morrena glaciar que cubre la base
de Gothic Mountain a modo de delantal pedregoso, y a
unos 100 metros a mi izquierda, hacía dónde Lu quiere
que yo mire, entre las sombras de un raquítico tentáculo
boscoso una figura nos vigila.
RESEÑAS
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Cara Sur del Aneto
Por Francisco Carmona

La cara sur del Aneto es una de las menos interesantes para la escalada
del macizo, y desde luego no es comparable a la norte de la Margalida
o la sur de la Maladeta.
Pero guarda dos secretos preciosos. Uno de ellos es un clásico: la larga
cresta de Llosás, una escalada AD con algunos pasos de IV que deposita
en la misma cima del Aneto, y es una excelente ascensión alternativa y
de nivel al coloso de Benasque.
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Cara Sur de la Maladeta
Por Joan Miquel Dalmau

También conocida “Contrafuerte sureste de la Maladeta”, desde
siempre, cuando alguien va a escalar a esta pared, dice que va
“a la sur de la Maladeta”, y así es comúnmente conocida.
El excelente granito de esta pared alberga algunas de las vías
de escalada clásica mejores del país
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La Cara Norte del pico Margalida
Por Joan Miquel Dalmau

La cara Norte del pico de la Margalida
es la pared más siniestra
de todo el macizo. A diferencia
de las caras sur, de buena roca
debido a la menor acción del hielo,
esta tapia es misteriosa, rota,
llena de angustiosas fisuras, diedros
y unas cuantas más figuras
geométricas.
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El Congosto de Ventamillo: un regalo del Ésera
Por Jonatan Larrañaga

Hace unos 40.000 años, el lugar en el
que hoy se alza la pared del Congosto
del Ventamillo, se encontraba sepultado
por el glaciar del ÉSERA, una masa de
hielo que llego a alcanzar los 36 Km. de
longitud, desde su extremo superior (
Circo Mulleres), con espesores máximos
de hasta 800 metros.
REPORTAJES
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El Valle de Benasque
Por Equipo de Cuadernos Técnicos

Son muchos los que consideran que el valle
de Benasque es el corazón de la cordillera.
En su interior se encuentran, entre otros, los
dos mayores macizos del Pirineo, Maladeta y
Llardana, que albergan las cimas del Aneto
y el Posets, las dos cumbres pirenaicas más
altas.
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La Aigüeta de Eriste
Por Luis Aranda y David Tresaco

La cuenca del Ésera es pródiga en barrancos.
En deshielo y tras las lluvias es
fácil ver precipitarse por las faldas de
las montañas numerosas lenguas blancas
de espuma -más que de agua- resaltando
su belleza entre la frondosidad
de los bosques.
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Cresta Gias-Maupas
Por Jonás Cruces

El valle de Estós presenta una de las mejores
posibilidades de todo el Pirineo para
los amantes del encadenamiento de tresmiles.
Pero también es una introducción
preciosa al mundo de la alta montaña de
mayor envergadura, ya que esta actividad
nos permite estar entre 3 y 4 días sin
descender de los tresmil metros de altura.
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La cresta de Salenques
Por Patricia Lorenzo

La ruta “Salenques-Tempestades” al Aneto
es sin duda la cresta pirenaica más clásica
y una de las más conocidas del Pirineo.
Desde luego su recorrido hace meritoria su
fama, bello, exigente, y posiblemente sea
una de las escaladas clásicas más comprometidas.