Alex Txikon parte hacia Nepal: a por Everest sin oxígeno

Expedición exprés de Alex Txikon: intento por la sur nepalesa al Everest invernal, sin oxígeno.

Alex Txikon, durante su última expedición invernal al Everest. Foto: Alex Txikon
Alex Txikon, durante su última expedición invernal al Everest. Foto: Alex Txikon
Apenas 6 semanas después de haber regresado del intento invernal al Manaslu, y ya en plena temporada de primavera-premonzón, Alex Txikon anuncia su regreso a Nepal con un objetivo muy claro: ascensión del Everest sin oxígeno.

A diferencia de sus últimos intentos invernales, va a ser una expedición muy minimalista, acompañado por el periodista Iñaki Makazaga y el fotógrafo Sendoa Elejalde.

Piensa emplear la ruta sur normal a través de la Cascada del Khumbu, el Valle del Silencio, y la pared y collado del Lhotse, por lo que no estará solo en la montaña. Poco a poco han ido sumándose noticias sobre expedicionarios en Everest, con un probable caso de COVID-19 en el campo base incluido, pero aún con todo, puede ser un buen año para un intento sin O2 suplementario, porque quizás haya menos gente el día del ataque a cumbre, lo que evitará en parte las esperas en las zonas cercanas a cumbre, terribles para alguien sin doping gaseoso.

Es un cambio en el camino tomado por Alex en los últimos años, centrado en las invernales a ochomiles. Su punto culminante, en 2016, fue la 1ª cima invernal de la historia en el Nanga Parbat, junto a Simone Moro y el tristemente desaparecido Ali Sadpara. Desde entonces ha encadenado intentos por ser el primero en escalar el Everest en invierno sin O2, el K2 y el Manaslu.

Un cambio, probablemente temporal, que quizás venga motivado por la ilusión de volver a hollar la cumbre de un ochomil, algo que no consigue desde la cima en el Nanga. Es lo normal: Everest sin O2 y K2 en invierno bordean lo impracticable, y por algo el K2 solo se ha conseguido una vez, este año, y el Everest ninguna. Una expedición con posibilidades de éxito puede ser una enorme fuente de motivación para Alex, quien, a decir verdad, tampoco es que ande escaso de motivación y pasión por la vida y por todo lo que hace.

Cabe recordar que, en el Everest invernal, cargando con 30 kilos y abriendo junto a un reducido grupo la cascada del Khumbu, Alex Txikon alcanzó varias veces el collado Sur, a 8.000m, con asombrosa facilidad, llegando a subir del campo base hasta allí casi de tirón. Con el currículo de expediciones y de cimas en ochomiles -12 ochomiles únicos, 15 en total- que atesora, si las condiciones ayudan, es probable que pueda conseguir su objetivo de volver a hollar la cima de uno de los 14.

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