Romano Benet, Peter Hámor y Nives Meroi abandonan en el Yalung y Kangbachen

El intento en alpino al Yalung y el Kangbachen de Benet, Hámor y Meroi se ve frustrado por el mal tiempo y las avalanchas. Fin a la expedición.

Romano Benet, Peter Hámor, Nives Meroi, Yalung, Kangbachen, Kanchenjunga
Fin a la expedición al Yalung y Kangbachen. Foto: Peter Hámor

Maria Hámor, esposa de Peter, anuncia que, debido al mal tiempo y al altísimo riesgo de avalanchas, Romano Benet, Peter Hámor y Nives Meroi dan por finalizada la expedición en la que estaban intentando al Yalung (7.590m) y al Kangbachen (7.902m).

Romano Benet, Nives Meroi, Peter Hámor, Kanchenjunga, Yalung, Kangbachen
Benet, Meroi y Hámor, en Katmandú. Foto: Peter Hámor

Estilo alpino

Se encontraban solos, incluso en el campo base, que no es el mismo que el del Kanchenjunga. Solo un cocinero y su ayudante les acompañaban. Su intento, difícil y comprometido, era sin O2, sin cuerdas fijas, sin guías de altura y sin porteadores. La primavera ha sido muy nivosa y eso, en una pared muy vertical y muy propensa a las avalanchas, no prometía nada bueno. Aún así decidieron realizar un intento el pasado domingo, durmiendo a 5.650m en la pared.

El lunes llegaban a 6.100m, en donde realizaron un mal vivac. Pero la meteo no daba tregua, seguía nevando y, en esas condiciones, era imposible plantearse seguir sorteando aludes en el siguiente tramo, barrido por ellos. Así que decidieron descender al campo base, y dar por finalizada la expedición.

Con 60 años cumplidos los 3, y con los 14 ochomiles sin O2 también los tres, entre muchas otras escaladas, su experiencia, tanto para la ascensión como para la renuncia, está fuera de toda duda.

Kanchenjunga, los 5 Tesoros de las Nieves

Yalung (7.590m) y Kangbachen (7.902m) son de las Son dos de las 5 cimas que componen la corona del Kanchenjunga (5 Tesoros de las Nieves, en el idioma local).

La cara sur del Yalung, por donde han realizado el intento, nunca ha sido escalada. Como tampoco ha sido explorado el terreno entre ella y la cumbre del Kangbachen, nunca hollada.

Deja tu comentario

Sé el primero en comentar este artículo.