Cómo elegir tus guantes para montaña, nieve y esquí

Los guantes son un equipamiento imprescindible en la montaña y situaciones de frío. Os explicamos los tipos y algunos trucos para ayudaros en la elección de los vuestros.

Los guantes, elementos fundamentales en invierno y nieve. Foto: Daniel Vega
Los guantes, elementos fundamentales en invierno y nieve. Foto: Daniel Vega

¿Frío en las manos? Es normal.

Las extremidades, tanto manos como pies, son las zonas del cuerpo con mayor sensibilidad al frío. Están en el extremo del retorno venoso, alejadas del corazón, y su frecuencia sanguínea no es la misma que en el tronco.

Por eso, los guantes son un elemento esencial en cualquier actividad de montaña en invierno o malas condiciones.

Son los responsables de proteger y salvaguardar nuestras manos, y sin ellos, en la mayoría de los casos, no podríamos ni soñar en realizar salidas a la montaña. Además, también tenemos que resguardarlas de golpes, roces, etc.

Guantes en montaña. ¿Necesidades contrapuestas?

Pero la protección del frío y los elementos no es el único objetivo de los guantes:

  • Necesitamos protección
  • Con un condicionante: las manos son una de nuestras herramientas más importantes en la montaña: esta protección no nos puede impedir realizar la actividad

Son dos necesidades contrapuestas: por un lado, protección del frío, roces, golpes, etc; por otro agilidad y destreza manual para usar mosquetones, piolets, hacer nudos, etc.

Tipos de guantes

Como luego veremos, cada actividad requiere de un tipo de guantes: aunque son bastante polivalentes, no serán iguales unos para alpinismo que unos para esquí, o que unos para senderismo.

Imaginemos que salimos a practicar senderismo en un día algo frío sin precipitaciones: es probable que unos guantes polares, muy transpirables y agradables, y que apenas impedirán nuestros movimientos, sean suficiente.

En una situación así, nos sobrarían unos guantes de gran poder calorífico y protecciones para esquí o alpinismo.

Sin embargo, hay 3 tipos fundamentales que, después, se adaptarán a cada actividad. Tienen una cierta equivalencia con el sistema de capas.

1. Guantes finos, 1ª capa

En situaciones frías, es una excelente idea llevar un guante fino bajo el guante o manopla principal.

Por fino que sea, ayuda bastante en la retención del calor y, sobre todo, en caso de que tengamos que quitarnos el principal para cualquier maniobra, para tomar una foto, móvil, etc, no llevamos la mano al aire.

Como son tan finos y apenas pesan, no nos cuesta nada llevarlos encima.

2. Guantes medios

Suelen ser guantes softshell, y muy ágiles. Es decir, como ocurre con una chaqueta softshell, para aquellas situaciones en las que un guante tercera capa no es necesario (necesitamos protección contra frío, algo de humedad, roces y golpes, pero no total), o bien supeditamos algo de protección a favor de la agilidad necesaria.

Dependiendo de la actividad, serán diferentes. Por ejemplo:

  • Un guante medio para senderismo puede ser un polar sin refuerzos.
  • Un guante medio de alpinismo puede ser cercano a un guante de trabajo, muy resistente, que se empleará cuando sea fundamental la agilidad.

Hay que tener en cuenta que la comparación con el sistema de capas no es exacta: la gran mayoría de guantes tercera capa incluyen la protección térmica; como decimos, los "2ª capa" se emplean como capa externa cuando, por condiciones, no es necesaria la protección total impermeable, pero un resistente guante softshell nos aporta beneficios.

3. Guantes tercera capa

Son impermeables (llevan membrana prácticamente todos), suelen llevar mucha protección térmica, y son indispensables cuando se necesitan.

De nuevo, cambiarán según la actividad. Dentro de la polivalencia general, los de alpinismo serán más ágiles y resistentes que los de esquí, por ejemplo. Lo veremos al hablar del relleno y los refuerzos.

Guantes finos, medios y gruesos para actividades de montaña
Guantes finos, medios y gruesos para actividades de montaña

La importancia de elegir la talla correcta

Unos guantes que nos queden muy grandes nos restarán agilidad de movimientos.

Pero ¡cuidado!: en ningún caso debemos elegir guantes muy ajustados para facilitar la agilidad; si nos presionan los dedos, sentiremos frío por la menor circulación sanguínea, y en situaciones más extremas podremos incluso congelar. Perderán parte de su función protectora.

Aislamiento térmico

De una forma u otra, cualquier guante tiene que dar calor, mayor o menor según la necesidad.

Hay guantes, como los polares o finos, en los que el calor necesario se obtiene del mismo material en el que están construidos.

Guantes polares
Guantes polares

Pero en otros, como en los impermeables con membrana, algunos softshell (segunda capa) y, en general, los tercera capa, el calor lo tiene que dar el relleno de los mismos.

Guantes con relleno para esquí de travesía
Guantes con relleno para esquí de travesía

También encontraremos guantes externos que, en lugar de relleno, llevan un forro interior polar para el aporte de calor. A veces puede ser extraíble.

El problema del relleno es que es necesario, pero cuanto más hay, mayor volumen del guante y menor agilidad. Cuanta mejor relación calor/peso/volumen tenga el relleno, y más dúctil sea, mejor guante será; nos permitirá protegernos térmicamente con menor penalización de volumen y agilidad.

Hoy en día hay fibras que permiten guantes con relleno y muy caloríficos con tan poca cantidad de la misma que se acercan a los guantes de trabajo. El Primaloft Gold o el Polartec Alpha y similares son un buen ejemplo.

Refuerzos

Una de las mayores diferencias en el diseño de los diferentes tipos de guantes medios y tercera capa, además de en su relleno, radica en sus refuerzos.

Los guantes de alpinismo son los que llevan los mayores refuerzos. Suelen tener una palma con materiales muy resistentes como el cuero, siempre hidrófugo, que además compensa la menor cantidad de relleno que suelen tener en esa zona para favorecer las maniobras de mano necesarias. También suelen llevar cuero en las puntas de los dedos.

Guantes para alpinismo, muy reforzados. Protección y agilidad
Guantes para alpinismo, muy reforzados. Protección y agilidad

Algunos llevan refuerzos acolchados en dedos y nudillos, especialmente los más orientados a escalada en hielo, alpinismo vertical, y esquí alpino técnico y freeride.

Guantes de escalada en hielo con refuerzos en nudillosGuantes de escalada en hielo con refuerzos en nudillos

Preformado

La gran mayoría de los guantes para actividad no son “planos”, sino que están preformados en forma de garra, con los dedos algo cerrados.

Por dos motivos:

  • Esta curvatura nos ahorra fuerza al cerrar, y nos permite agarrar con mayor seguridad
  • Al cerrar un guante plano, o con poca curvatura, se crea una “arruga” de material que se encoge en la palma y que es bastante molesta a la hora de agarrar algo. También se minimiza con el preformado.
Guantes de alpinismo preformadosGuantes de alpinismo preformados

¿Guante o manopla?

Ventaja de las manoplas:

  • Al estar los dedos juntos, son más calientes.

Desventaja de las manoplas:

  • Al no tener dedos, son menos ágiles, y permiten realizar menos maniobras

Para situaciones de frío intenso en las que no necesitamos realizar técnicas que requieren de uso intensivo de manos (como esquí alpino) pueden ser una solución excelente para quienes lo sufran especialmente.

Manoplas de esquíManoplas de esquí

También son muy buenas como segundos guantes. En montaña y alpinismo, es muy recomendable llevar siempre guantes de repuesto. Es fácil mojar en un corredor los principales, incluso perder alguno al quitárnoslo unos segundos para nudos, etc. Así, en las paradas, cuando llegan las partes no técnicas, podemos emplear las manoplas.

Tampoco hay que olvidar los guantes convertibles: con o sin dedos, que llevan incorporada una capucha que los reconvierte en manoplas. Esto soluciona uno de los problemas de las manoplas: las usamos porque son más cálidas, pero luego tenemos que quitárnoslas cada vez que tenemos que hacer algo con las manos.

Las manoplas también se emplean en expediciones, en este caso con relleno de pluma, adquiriendo mayor volumen. Y este volumen no solo viene provocado por la necesidad de mayor protección térmica. Ocurre que la pluma expande mucho y, si no se sobredimensionan, nos encontraríamos con el problema que hemos comentado de la talla: comprimiría nuestros dedos y aumentaría la sensación de frío.

Como la pluma, al comprimirse, pierde muchas propiedades, es cada vez más normal que la palma de este tipo de manoplas emplee relleno de fibra.

Manoplas de expedición de pluma, con Polartec Gold en la palma
Manoplas de expedición de pluma, con Polartec Gold en la palma

¿Guantelete o guante corto?

Los guantes con guantelete largo están diseñados para poder llevar la manga por dentro del mismo. Protegen más contra los elementos, impidiendo la entrada de nieve, agua, etc.

Además de la mayor protección, los guantes con guantelete largo tienen la ventaja de que es más fácil ponérselos y quitárselos. En situaciones de manos frías y entumecidas, puede ser importante.

Tienen el inconveniente de su mayor volumen que, en situaciones técnicas, puede interferir con algunos movimientos.

Guantelete largoGuantelete largo

Los guantes sin guantelete están diseñados para ser llevados por debajo de la manga. Ocupan menos volumen, menos molestias, son más ágiles en actividades en las que tenemos que realizar muchas operaciones de mano, pero su protección también es menor; es más fácil que el agua y la nieve nos entre por la manga en este tipo de guantes que en los que incorporan guantelete. Son más parecidos a unos guantes de trabajo, por decirlo de alguna manera.

Guantelete cortoGuantelete corto

No hay ni mejores ni peores. Es una cuestión de gustos, y de situaciones. En algunos casos, las marcas realizan la versión corta y larga de algunos modelos, siendo esta la única diferencia entre ambas.

Algunos trucos

  • La mayoría de guantes de montaña y esquí incorporan en la parte externa del dedo pulgar una gamuza para limpiar las gafas, la condensación de nariz, etc.
  • Casi todos los guantes llevan un aro de goma en su entrada. Si al colocárnoslos introducimos nuestra mano por él, podremos quitárnoslos en cualquier momento que necesitemos, y los guantes quedarán colgando de esa goma de la muñeca. Es muy cómodo.
  • Los guantes de alpinismo llevan un bucle para, cuando nos los quitemos para hacer nudos, ajustar crampones, etc, poder colgarlos de ahí en un mosquetón, quedando así boca abajo, evitando que entre nieve por la boca del guante.

    Bucle en el dedo corazón
    Bucle en el dedo corazón

  • Cada vez hay más guantes en el mercado sensibles a pantalla táctil. Algunos finos, como es lógico, pero también algunos gruesos.

En resumen

Todo lo dicho puede resumirse en esta frase: la elección de unos guantes es un compromiso entre la protección contra el frío, elementos y roces, y la agilidad de los mismos para poder realizar las actividades habituales de montaña.

Cuanto más poder calorífico exijamos, más relleno necesitaremos, y menor agilidad tendrá el guante. Parte de este problema se puede suplir eligiendo guantes con materiales de relleno de gran calidad, que permiten con menor peso y volumen proporcionar el mismo calor.

Pero, elijamos lo que elijamos, hay un momento en el que tendremos que buscar un equilibrio. Y esto dependerá tanto de nuestra necesidad (no todos respondemos igual al frío) como de la actividad que vayamos a realizar.

Por ejemplo: un guante de alpinismo requerirá de mayor agilidad que un guante de esquí alpino. El diseño será diferente y puede que incorpore poco o ningún relleno en la palma, cubriendo esta carencia con refuerzos. Son guantes que otorgan protección, pero no pueden obviar el objetivo de destreza.

Cuanta más agilidad necesitemos, más similares a unos “guantes de trabajo” serán: por ejemplo, no es lo mismo un guante polivalente de alpinismo que un guante que solo vayamos a emplear en escalada en hielo o dry-tooling; estos últimos tendrán la mayor agilidad y el menor volumen.

Un guante de esquí alpino necesita menos destreza, y podemos renunciar a parte de esa agilidad buscando mayor calor en una actividad en la que las manos apenas van a emplearse. Al ir las manos enganchadas en las dragoneras, no sentiremos tanto el peso de los guantes, que en otros casos tienen que intentar ser más ligeros. Podemos llegar al extremo del trail running; es fácil imaginar lo que supone correr con unos guantes pesados y voluminosos.

Un guante de senderismo podrá prescindir de los refuerzos casi en su totalidad.

Hacemos hincapié en algo que ya hemos dicho: si llevamos guantes con poco tacto durante actividades que requieran destreza, es probable que tengamos que quitárnoslos en más ocasiones para determinadas maniobras. Puede que lo que ganemos con la mayor capacidad calorífica lo perderemos al exponer las manos desnudas, o con un guante fino, durante más tiempo.

Y por último decir que, si no somos esquiadores muy serios, o alpinistas técnicos, normalmente un guante de alpinismo polivalente o un guante de esquí fuerte son lo suficientemente polivalentes como para que los podamos usar con eficacia en la mayoría de situaciones.

Tienda web: www.barrabes.com
Tiendas Barrabes: Barcelona, Benasque, Bilbao, Jaca, Madrid O'Donnell, Madrid Ribera de Curtidores, Zaragoza.

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