Estudio médico sobre fallecidos en altura

El Hospital General de Massachussets realiza un completo estudio de fallecidos en ochomiles, con especial incidencia en el Everest, desde que en 1.921 se realizó la primera expedición a este pico. Sus conclusiones son claras: <b>frente a otros aspectos que se pensaban más importantes, la gran mayoría fallecen en el descenso, con un alto porcentaje de personas entre ellos que hacen cima a hora tardía</b>

Se presenta un resumen con las conclusiones de un estudio sobre fallecimientos en altura que ha realizado el Hospital General de Massachussets, y que en breve será publicado por el British Medical Journal, con algunas conclusiones interesantes.

Según el doctor Paul Firth, que ha encabezado la investigación, hasta ahora se sabía que el himalayismo en altura es peligroso, y puede provocar la muerte, pero no se había estudiado con exactitud cuales son las principales causas de fallecimiento, es decir, qué es lo más peligroso en la zona de la muerte.

Para realizar el estudio han consultado todos los informes disponibles de expediciones desde que el himalayismo comenzó su actividad. Por su especial idiosincrasia, han podido consultar prácticamente todas las referentes al Everest desde 1.921. Constatan que han fallecido 212 personas allí, un 1.3% del total de alpinistas que lo han intentado.

Las conclusiones son claras. Una abrumadora mayoría de fallecimientos se producen en el descenso, estando muy presente el hecho de que una buena parte de estos fallecimientos se producen en alpinistas que hacen cima tardía, en horas no aconsejables.

También destacan que el porcentaje de fallecidos por causas imputables a la montaña (caída de piedras, de hielo, aludes), es mucho menor de lo que se pensaba, como también es mucho menor de lo imaginado el fallecimiento por causas de altura (edemas, etc.)

  • La gran mayoría de las muertes se producen por encima del campo base (en el caso del Everest, 192 frente a 20 en la aproximación)
  • Dentro de ellas, un muy alto porcentaje se producen por encima de 8.000 metros
  • Y dentro de ellas una abrumadora mayoría tienen lugar durante el descenso
  • Un porcentaje importante de ellos han hecho cima a hora tardía.
  • Buena parte de los fallecidos sufren caídas debidas a un exceso de fatiga, y muestran síntomas como confusión, pérdida de coordinación física e inconsciencia, lo que sugiere la posibilidad de un principio de edema, que sería una causa indirecta
  • Las muertes directamente provocadas por problemas de altura, como edema pulmonar, son sorprendentemente bajas, algo que contradice la creencia general.
  • También ocupan un porcentaje sorprendentemente bajo las muertes provocadas por fenómenos naturales, como caída de bloques de hielo, piedras, aludes, etc.


  • Es decir, parece ser que la principal causa de fallecimiento está en la propia decisión del alpinista, y en problemas de fatiga y aclimatación. Al descubrir esto, los doctores decidieron comparar sus datos con los de aquellos perfectamente aclimatados.

  • Los sherpas, aunque en muchos casos peor preparados técnicamente, tienen un índice de mortalidad en altura 6 veces menor que los himalayistas occidentales. Los investigadores afirman que esto demuestra que, con una mejor y más larga aclimatación, el porcentaje de fallecidos se reduciría muchísimo


    El Everest por la sur. Fotografía David Cea

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