Con frío y de noche. Exprime el invierno en actividades de montaña

A veces, por precaución o por falta de tiempo disponible, no nos queda más remedio que empezar o terminar una actividad de noche. En invierno esta circunstancia se da con más frecuencia por la falta de horas de luz. En este artículo te explicamos cómo aprovechar al máximo las horas de sol y de noche que tenemos por delante.

Manu CórdovaCondiciones invernales y días más cortos. Precaución y previsión. Foto M. Córdova

El invierno, no nos engañemos, es un momento complicado para realizar actividades al aire libre; el frío y las noches largas limitan las posibilidades de seguir haciendo con la misma libertad las mismas actividades de siempre; se necesitan más prendas y más herramientas, desde la linterna a los esquís o los crampones. A pesar de ello, se nos abre un gran abanico de nuevas oportunidades en las que la nieve y el hielo cobran un protagonismo indiscutible, pero la logística se vuelve más laboriosa tanto en preparación como en equipamiento.

Esquí de travesía, esquí de fondo, raquetas, escalada en hielo, corredores de nieve… la oferta se amplía a costa de complicar los deportes que tradicionalmente en verano solventamos con un equipamiento bastante exiguo. Si en un senderismo veraniego podemos apañarnos con poco más que ropa transpirable, protección solar y la hidratación necesaria, en invierno, además de todo eso, debemos de añadir ropa térmica, prendas impermeables y cortavientos y un sinfín de “porsiacasos” que tienen que ver con las condiciones del terreno, la temperatura propia de la estación y la duración del día.

¿Cuántas horas tenemos luz solar en invierno? Algunos datos curiosos

Los días son más cortos cuanto más cerca nos encontramos del solsticio de invierno, siendo en el hemisferio norte el 21 de diciembre, aunque a veces, normalmente justo antes de un año bisiesto como será 2024, el solsticio de invierno es el día 22.

Gerard OlivéLos días son cortos, pero las ganas de montaña no disminuyen. Foto Gerard Olivé.

Esto sucede en estas fechas porque el ángulo de nuestra posición en la tierra respecto al sol provoca que su luz y energía nos venga de la forma menos directa de todo el año. El sol sale más al noreste y se pone más al noroeste y por tanto su recorrido por encima del horizonte es más breve (menos horas de luz) y más frío (incidencia mucho menos directa de la luz solar).

En el paralelo 42°60’ (sí, hemos elegido Benasque) nos encontramos que tenemos 9 horas y 9 minutos de luz solar para el solsticio de invierno, el día más corto del año. Muchos podríamos pensar que es en esa fecha cuando el sol sale más tarde y se pone antes. Pero, ¿realmente es así? No, aquí viene una curiosidad.

Volvemos a reiterar que el día más corto del año es el del solsticio, pero las horas de salida y las horas de puesta de sol son más caprichosas de lo que podemos pensar. Desde principios de diciembre, entre el 6 y el 9 según si estás más al sur o más al norte de la península ibérica, la tarde ya comienza a alargar dos semanas antes del solsticio unos pocos segundos los primeros días y más rápido conforme avanzan las fechas en el calendario. Lo mismo sucede con la salida del sol, a partir de una fecha variable entre el 2 y el 5 de enero, según el año, el sol empieza a salir más pronto. En medio de estas dos fechas, principios de diciembre y principios de enero, el solsticio marca el punto en el que el tiempo ganado por la tarde empieza a ser mayor que el tiempo que sigue recortando la mañana, de modo que desde esa fecha las horas totales de luz comienzan a aumentar, y así será durante seis meses.

Javier CamachoLas tardes comienzan alargar antes de lo que comúnmente se supone. Foto Javier Camacho

Por tanto, aunque las horas de luz siguen acortando hasta el solsticio de invierno, realmente desde el final de la primera semana de diciembre ya comienza a haber más tiempo de luz (segundos al principio, minutos días después) cada tarde.

Esto te lo contamos para que seas consciente de que, aunque con pequeñas diferencias al principio, podrás contar con más tiempo de luz por la tarde desde principios de diciembre y por la mañana desde principios de enero. Tenlo en cuenta para programar tus actividades en invierno.

Algunas nociones de seguridad

Si estás en la montaña, te recomendamos que antepongas tu seguridad y la de tu grupo a cualquier otro tipo de circunstancias como retos deportivos o personales. Prevé que la temperatura cae drásticamente mucho antes de la puesta de sol y que las noches de invierno se pueden hacer dramáticamente más largas de lo que por sí mismas ya son si no puedes regresar a casa, al coche o a cualquier refugio seguro.

Podemos encontrar varias razones por las que decidas realizar actividad de noche en invierno. La más común es la de anticiparte a la salida del sol para garantizarte terminar de día en actividades largas o para no encontrar gente por encima en cascadas de hielo o corredores. En estas actividades también es buena idea madrugar para garantizarnos un buen estado del hielo. En otras disciplinas como esquí de travesía, trail running, senderismo o escalada en roca es mejor idea esperar a que el sol caliente, la nieve transforme o la roca tenga un tacto menos helador.

José MijaresOscuridad, frío y soledad. La cara animada de la montaña invernal. Foto José Mijares

Sé consciente de que, en la mayoría de los casos, en caso de necesitar ayuda es poco probable que encuentres gente allá por donde estés. Si logras dar la voz de alarma y vienen a rescatarte, la llegada del auxilio se puede demorar por la oscuridad, la nieve o las condiciones meteorológicas. Más vale que tengas material y recursos para soportar la espera sin poner en riesgo tu salud, de modo que ten la suficiente previsión para anticipar cualquier circunstancia de riesgo.

Por la noche debemos hacernos bien visibles si queremos contar con un plus de seguridad. Confiar en que al usar una linterna vamos a ser vistos es fiarlo todo a una carta. Algunos modelos de prendas, tanto chaquetas como pantalones e incluso calzado, tienen pequeños elementos reflectantes que contribuyen a nuestra visibilidad en cuanto se nos ilumina. Esto es algo especialmente necesario si realizamos la actividad por lugares donde circulan vehículos, pero aún así te recomendamos que uses un piloto de luz roja, intermitente a poder ser, para colocarlo en tu espalda o mochila y ser visible también desde atrás.

La tentación de hacer esquí de travesía en cuanto anochece es grande. La nieve puede estar en buenas condiciones y en una actividad tan aeróbica la sensación de frío no será muy desagradable, pero si decides esquiar por la noche no lo hagas en pistas. Las máquinas estarán trabajando pisando la nieve para que se encuentre en condiciones al día siguiente y los operarios que las manejan no esperan encontrar a gente en ese momento. Tanto las máquinas como los cables (winch) que por seguridad las sujetan pueden constituir un peligro serio para quien transite las pistas una vez que se han cerrado al público; varios accidentes graves y mortales han sucedido en los últimos años por estas circunstancias. Elige bien tus actividades y no te pongas en riesgo.

Álex PuyóTerminar la escalada con las últimas luces, un clásico del invierno. Foto Álex Puyó

¿Qué equipación necesito para hacer actividad por la noche en invierno?

Te remitimos al artículo sobre actividad invernal para que eches un vistazo a todo aquello que te pueda hacer falta y así mismo al de consejos para evitar el frío en actividades invernales, pero permítenos que insistamos en unos puntos que consideramos importantes para que tengas en cuenta algunas cosas para elegir bien la equipación.

Ropa de abrigo

Vaya, por las noches en invierno hace frío y hay que abrigarse, menos mal que has leído este artículo para saberlo. Si bien te estamos informando de algo bastante obvio, sí que podemos decirte algunas cosas a tener en cuenta para que realices tu actividad nocturna invernal con todas las garantías. Te dejamos el enlace a lo que deberías saber de cómo combinar las prendas mediante el sistema de capas para actividades de montaña y poder mantener el confort térmico y la transpirabilidad.

En primer lugar, deberías tener ropa adecuada según la temperatura y también según el nivel de intensidad de la actividad. Nos explicamos: no es lo mismo realizar actividad bajo cero a un nivel físico muy exigente como esquí de travesía, nórdico o trail running que estar asegurando a alguien en una reunión en una cascada de hielo. Las exigencias de transpirabilidad, aislamiento térmico y protección frente a la intemperie del sistema de capas que vistas van a diferir completamente incluso en las mismas condiciones de frío.

En segundo lugar, las condiciones pueden ser muy cambiantes según el terreno por el que te muevas y el tiempo que estés de actividad. En alpinismo invernal o en cualquier otra actividad con constantes y rápidos cambios de ubicación y altitud puedes ver salir y ponerse el sol pasando entre tanto por día despejado, viento, nieve y nubes bajas, mientras que en una actividad corta de trail running cerca de casa o en una escalada en roca en la que voluntariamente o por despiste se te ha hecho de noche es poco probable que haya demasiados cambios imprevistos en el tiempo, más allá de la bajada de temperatura una vez que el sol se esconde.

Procura llevar prendas suficientemente gruesas como para no perder calor, pero con el equilibrio necesario entre materiales, tipo de tejido y patrón para que no afecte ni a la transpirabilidad ni a la comodidad. Una buena opción es incluir otras prendas como mallas o camisetas interiores de manga larga añadiendo o sustituyendo prendas cortas por otras más adaptadas al invierno.

Linterna frontal

Elige una linterna frontal adecuada para la actividad que vas a realizar. No tiene sentido llevar un frontal ultra potente con poca autonomía para dar paseos largos al igual que es una temeridad ir con iluminación de emergencia si lo que vamos a realizar es una comprometida escalada alpina invernal, pero en caso de tener que elegir entre la disyuntiva siempre hay que decidirse por un frontal que no nos deje sin ver lo importante, sea el camino a seguir o el final de las cuerdas en un rápel.

Consulta las especificaciones de tu frontal para saber dos cosas importantísimas: duración de la batería y flujo lumínico. Además, deberías probar antes de que estés en faena, cómo afecta el frío al rendimiento, adaptar el ajuste al casco o al gorro y la manejabilidad con guantes. No es asunto menor, hay frontales que solo se utilizan en condiciones óptimas y cuando los necesitamos en medio de una tormenta invernal nocturna descubrimos que nos puede estar traicionando completamente.

Complementos necesarios

Ya te hemos hablado unas cuantas veces de la importancia de gorro, guantes y calcetines para aislar tres zonas muy proclives a perder calor (y por tanto a enfriarse) como son cabeza, manos y pies, respectivamente.

Además de ello una banda tubular, la braga del cuello de toda la vida, es algo que da mucho juego a la hora de abrigarte cuando hace falta. Puedes colocarla de diferentes maneras además de como bufanda: como gorro, como cinta para la cabeza y como pasamontañas. Te pasamos el enlace a un artículo sobre cosas pequeñas que te salvarán la vida en caso de necesidad, échale un vistazo para que lo tengas en cuenta.

Tienda web: www.barrabes.com
Tiendas Barrabes: Barcelona, Benasque, Bilbao, Jaca, Madrid O'Donnell, Madrid Ribera de Curtidores, Zaragoza.

Deja tu comentario

Sé el primero en comentar este artículo.