El frío te paraliza hasta el cerebro. Sergi Mingote y Juan Pablo Mohr, campo 2 del K2

En el K2 invernal, en medio de un tiempo terrible, con temperaturas de -48ºC con viento, Sergi Mingote y Juan Pablo Mohr duermen en el campo 2.

Sergi Mingote, en el campo 2 del K2 invernal. Foto: FB Sergi Mingote
Sergi Mingote, en el campo 2 del K2 invernal. Foto: FB Sergi Mingote

En estos últimos días, el K2 es testigo de los intentos de aclimatación y porteo por parte de los Sadpara y John Snorri y los alpinistas del grupo de Seven Summit Treks.

El tiempo es malo; no lo suficiente como para retener a todos en el campo base, pero sí como para impedir su permanencia en altura, obligando a descender a marchas forzadas a la mayoría.

La mayor altitud hasta ahora alcanzada en la montaña es de 7.050m. La ha conseguido un pequeño equipo de alpinistas sherpas del equipo de SSTs trabajando en la pirámide negra: “Desafortunadamente, no han sido capaces de fijar cuerda más allá, al verse obligados a descender por el deterioro del tiempo”, afirma Dawa Sherpa, su director. “Sin embargo, han podido dejar suficiente cuerda y oxígeno para la próxima oportunidad”.

Son unos 100 metros más de los que dejaron abiertos Nirmal Purja, Mingma G., y sus compañeros. Eso sí: 100 metros muy complejos y técnicos, en la pirámide negra. En el K2 todo se trabaja, y aunque la cima quede lejos, son ya 2.100m los abiertos en sus murallas.

A pesar de este deterioro del tiempo, Sergi Mingote y Juan Pablo Mohr partieron el día 2 de enero, fuertemente cargados, hacia el campo 1. El viento casi no les dejó montar la tienda, y les impidió dormir. Al día siguiente, mientras todos bajaban, decidieron permanecer un día más en eso campo, agotados por la jornada anterior.

Y contra todo pronóstico, ayer día 4, en lugar de comenzar el descenso, tomaron el camino hacia el campo 2. A mitad de camino, se cruzaron con Ali y Sajid Sadpara y John Snorri, que venía de bajada. Las palabras de Ali a Mingote no dejaban lugar a dudas: “Apo Sergi (viejo Sergi), ya no hay nadie arriba, y el viento es muy fuerte. Ha roto varias tiendas. Nosotros nos bajamos”.

Finalmente, con dificultades, mucho viento, y tramos verticales que les hicieron dejar de sentir las puntas de los dedos, consiguieron llegar hasta los 6.556m del campo 2 en unas 4 horas y media. Las condiciones allí son inhumanas: según comunica Sergi, -48ºC. “El frío te paraliza hasta el cerebro. Estamos cansados, exhaustos, pero felices de estar en uno de los lugares más increíbles de la tierra.”.

Hoy tenían previsto el descenso, antes de que el anunciado cambio de tiempo les alcance fuera de la seguridad del campo base. A falta de confirmación, la última posición del tracker de Mingote les sitúa a 4.956m, ya en él.

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