Han pasado dos noches a 7.600m, y de regreso al campo base, esperan la ventana de buen tiempo que les permita intentar el corredor Horbeirn. Las noticias que llegan desde el campo base del Everest es que, de momento, el fuerte viento mantiene a los expedicionarios en el campo base de la montaña estos días, aunque no hay nuevas noticias concretas sobre Ralf y Gerlinde
Gerlinde Karlterbrunner y Ralf Dujmowits ascendieron al collado norte norte del Everest y pasaron dos noches a 7.600m de altura. Se sienten aclimatados, tras sus dos incursiones en altura, y de momento están esperando que una ventana de buen tiempo les permita intentar el Supercouloir al Everest.
El 26 de abril partieron hacia el collado norte del Everest, y regresaron el día 1 de mayo al campo base.
Según afirman, “una fuerte tormenta soplaba al llegar al collado norte, así que decidimos montar nuestro campo 300 metros por debajo, en un lugar protegido. Al día siguiente ascendimos los 300 metros que nos separaban del collado. En condiciones de hielo duro decidimos continuar hacia arriba...una piedra cayó sobre Gerlinde, golpeándola en el piolet...¡suerte! Descendimos otra vez hasta el collado norte, tras una pendiente de nieve volvimos al hielo. El terreno no era especialmente inclinado, un máximo de 45º, pero continuamos encordados debido a la caída de piedras.”
“Por la mañana nos despertamos con los sacos cubiertos por el hielo, y también estaba toda la tienda con una capa de hielo. Por suerte el sol sale muy temprano, a las 5:30am, así que mientras desayunábamos pudimos secar todo nuestro equipo. Nos sentíamos mejor y salimos hacia arriba. Progresamos bien, cada uno a su ritmo. Yo estaba muy ocupado tomando fotografía y filmando, con un horizonte limpio como el cristal....a 7.600m Gerlinde encontró un lugar para acampar que no necesitaba de mucha preparación. Un par de rocas en las que colocar algo de nieve, y conseguimos una plataforma perfecta...cuando llegué yo llevaba los dedos entumecidos de fotografiar, y el dedo índice izquierdo algo azul. Estábamos contentos por lo bien que estábamos aclimatando....por entonces estaba nevando y soplaba un viento fuerte, y así continuó al siguiente día. Nuestra idea era ascender algo más, pero permanecimos todo el día a 7.600m....Pasamos otra noche a 7.600m, y fue extenuante para ambos....el viento soplaba con mucha fuerza y hacía mucho frío. No dormimos ninguno de los dos. Todo el rato escuchábamos preguntándonos si la tienda aguantaría. Era imposible dormir.
A la mañana siguiente descendimos hasta el collado norte ¡nada de viento allí!...decidimos no descender por nuestra ruta de ascenso y tomamos la ruta hasta el campo base norte, mucho más larga pero también más segura....desde allí, tras una breve parada, rodeando el Changtse llegamos a nuestro campo base, cansados y muy felices.”
Página web de Gerlinde y Ralf: www.amical.de

Hacia la gran pared norte del Everest

En el descenso

En el collado norte, a 7.100m. Los sacos helados al amanecer
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