El italiano Paolo Rabbia realiza la Transpirenaica con esquís en solitario. 700Km, 32.000m desnivel positivo, 29 días, 22 de enero al 19 de febrero

El transalpino, quien hace 5 años fue el 1º en cruzar los Alpes con esquís en invierno, ha realizado en solitario, con una mochila de 20kg a la espalda, la gran travesía.


Paolo Rabbia
Paolo Rabbia durante la travesía

Paolo Rabbia está preparando para nosotros un reportaje sobre su transpirenaica que podréis ver en el próximo número de la revista Cuadernos Técnicos Barrabes.

Una noticia de nuestros colegas de Planetmountain.com nos puso en la pista de la travesía de Paolo Rabbia, en solitario, de 700km y 32.000m de desnivel positivo acumulado, 3.000 de los cuales los ha realizado con las tablas cargadas en la mochila, y nos pusimos en contacto con él.

Hace 5 años, Paolo con sus esquís ya fue el primero en realizar la travesía de los Alpes en invierno sin emplear medios mecánicos.


Paolo Rabbia
En Ordesa

Corregido. Efectivamente, como bien indica Koldo Aldaz en los comentarios, la Transpirenaica invernal con esquís del GMAM no fue la primera en realizarse. Corría el año de 2005 cuando el Grupo Militar de Alta Montaña realizó por primera vez la Transpirenaica invernal con esquís, y desde entonces, la actividad ha sido repetida muy pocas veces.

No es de extrañar: A los problemas técnicos inherentes a la actividad, se unen problemas logísticos (Paolo ha realizado etapas de hasta 16 horas y 48 kilómetros) y meteorológicos. Las zonas más altas del Pirineo central quedan prácticamente restringidas hasta la primavera para los traveseros y alpinistas en general, y todo esto se agrava en años de alta innivación como éste, en donde fueron muy contados los días en las que Rabbia no sufrió las borrascas, la niebla o los fuertes vientos.

De hecho, se vio obligado a esquivar los grandes macizos del Pirineo central, Maladeta-Aneto, Posets, Infiernos. Tengamos en cuenta que los guardas de refugios como Góriz o la Renclusa, este año, han estado varias semanas seguidas sin prácticamente recibir a nadie.

Paolo ha esquiado entre los 900 y 2.700m de altura durante la travesía.

“Inicialmente había planeado bajar a los valles a comprar suministros cada 2-3 días, manteniéndome en altura para ser aún más rápido. Pero las condiciones climáticas adversas continuas me han obligado a cambiarlos: cada día acababa empapado de pies a cabeza, sin posibilidad de secarme en los refugios de altura no guardados. Pero es que además, con el alto riesgo de aludes, era mejor bajar de altura que permanecer allí por la noche.

Así que, para poder tener la ventaja de comer y dormir en un lugar cálido, tuve que pagar un precio: 10 horas diarias de marcha, con picos de hasta 15-16 horas. Y horas esquiando ininterrumpidamente, sin parar ni a comer ni a beber, como es mi costumbre, y con una mochila de 20 kilogramos a la espalda.”


Mochila que, debido al peso y las horas, acostumbra a llevar al estilo sherpa, con una cinta pasada por la frente, como puede verse en la foto.


Paolo Rabbia

Para poder hacer jornadas así, tenía que partir antes del amanecer, y agotar el tiempo hasta que caía la noche. En los días largos, seguía una vez que había caído la oscuridad.

Además Paolo Rabbia tenía un problema añadido: su desconocimiento de la cordillera: “para mi, los Alpes en general son un territorio familiar. Pero los Pirineos no, y con tantos nombres en tantas lenguas (aragonés, castellano, catalán, francés, occitano y vasco), todo parece estar preparado para desorientarte.

Y por si todo esto no fuera suficiente, ahí estaban la niebla, el viento y esas borrascas que vienen directas del océano, y que descargan literalmente toneladas de nieve de repente, volviéndose todo peligroso.

También ha sido una travesía mucho más solitaria que la de los Alpes. Allí, casi un cuarto del total de los días esquié con viejos amigos, o con nuevos amigos con los que coincidí. En los Pirineos, todo solo, excepto un encuentro casual, y un tramo que me acompañó un amigo vasco esquiador y alpinista...unas 4 horas en total...”


Ha contado con la ayuda de Jorge García Dihinx, de lameteoqueviene a quien preguntaba por medio del móvil las mejores formas de cruzar entre valles, y la meteo. “Cuando empecé a recibir sus mensajes, me quedé admirado de que fuera capaz de hacer esto, con las condiciones que hay este año en el Pirineo, con una mochila de 20 kilogramos, en solitario, y sin conocer el terreno...¡pero lo ha conseguido!", nos comenta Jorge.


Paolo Rabbia

“Estas montañas, la verdad, no tienen nada que envidiar a los Alpes del este, además de que creo que tienen mayores posibilidades de aguantar el embate del progreso que los Alpes (con la excepción del parque de atracciones de la nieve en que se ha convertido Andorra)", afirma Paolo a Planetmountain. “Ahora entiendo que los mejores de los alpinistas españoles, esos que han realizado tantas grandes actividades en el Himalaya, provengan de la cordillera”

También quiere agradecer a aquellos que le hablaron por primera vez de los Pirineos:

"Me gustaría dar las gracias a Iñigo, Igor y Mikel, a quienes conocí hace años en el Himalaya. Es principalmente por sus descripciones de los Pirineos, y su genuino amor por estas montañas, que nació en mí la idea de esta travesía.”


Paolo Rabbia

Recorrido:

Canigò – Mantet (por la arista de la Cerdanya) - Fontpedrouse (Font Romeu) - lac de Bouillouses - Porté de Puymorens (FRA) - El Tarter (AND) (por el collado de Dret) - Os de Civis – Tirvia (por el valle de Tor) – Espot (Parque de Aigüestortes) - Boí– pueblo de Aneto – Benasque (por Cerler) - Plan de Gistain (por el collado de Sahún) - Bielsa – Lamiana – Nerín (cañón de Ordesa) - Torla – Biescas (tras los valles al sur de Tendenera) - Panticosa - Col de Portalet - Candanchú - Linza (por La Mina) - valle de Mintxate – Pico de Orhy.

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