Kazuya Hiraide y Kenro Nakajima, a por la cara oeste del K2

Fieles a su estilo, Kazuya Hiraide y Kenro Nakajima se dispones a intentar la cara O del K2. Una sola ascensión, y en estilo pesado, les precede.

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Kazuya Hiraide y Kenro Nakajima, a por cara oeste del K2. Foto: Kazuya Hiraide

La cara oeste del K2, dura, difícil y remota, tan solo tiene 1 ascensión histórica. La consiguió un potente equipo ruso en 2007, capitaneado por Viktor Kozlov. Emplearon técnicas pesadas que les llevaron a equipar toda la ruta y a emplear 2 meses y 7 campos de altura hasta que, por fin, Andrew Mariev y Vadim Popovich alcanzaban la cumbre. Algo que consideraron necesario porque esta pared es excepcionalmente vertical comparada con el resto de esta montaña.

Dos viejos conocidos, Kazuya Hiraide y Kenro Nakajima, se disponen en dos semanas a viajar al Karakorum en busca de la segunda escalada. A pesar de que no se conocen los detalles exactos sobre su intento, es de suponer que, fieles a su estilo, será ligero, sin ayudas y sin O2 suplementario.

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Cara oeste del K2. Foto: Kazuya Hiraide

La pasión exploratoria de Kazuya Hiraide, miembro del equipo de la marca vasca Ternua, es legendaria. Ganador de 3 Piolets d’Or, 2 de ellos con Nakajima, dejó patento su forma de entender el alpinismo y las montañas en esta larga entrevista que nos concedió hace un par de años, siempre buscando líneas y montañas desconocidas: “Busqué todos los mapas que pude. Y en ellos empecé a marcar con puntos las montañas ya ascendidas y con líneas todas las rutas ya escaladas. Cuando terminé este arduo trabajo, tenía algo muy importante: las zonas vacías en el mapa, sin puntos ni rayas. Ahí tenía que ser. A mi me mueve la búsqueda de lo desconocido y la belleza de la montaña y de la solución para escalarla. ”.

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Kazuya Hiraide en Barrabes Barcelona

Esta olvidada muralla en el K2, aunque con algunas dudas, llevaba tiempo rondando su pensamiento. Dudas provocadas tanto por su capacidad como por la actual situación de la 2ª montaña más alta del mundo: “Sigo teniendo la idea del K2. Pero creo que tendría que ganar algo más de experiencia antes del intento. Así que quizás en unos años”, nos confesaba en 2022. “Después hay otra cosa que me está haciendo pensar mucho. El K2 ha cambiado. Hasta ahora permitía, en los últimos tiempos, 10 cimas al año. Antes ni eso. Ahora, con la comercialización, y lo que conlleva, de la vía normal, pueden ser 250 personas en un día. Esto me genera dudas. No sé si mi estilo se adapta a un campo base así, ni lo que sería, después de abrir la oeste del K2 en alpino, encontrarme con ese gentío en la cumbre”.

El momento ha llegado. Pronto, una vez más, se encontrarán en esa terra incognita que tanto anhelan.

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