Kilian Jornet y David Goettler alcanzan los 8.000m y descienden en Everest

Ascendiendo de noche desde el campo base hasta el collado sur, Kilian Jornet y David Goettler deciden regresar, renunciando a la cumbre del Everest.

David Goettler, bajo el Collado Sur del Everest. Foto: FB David Goettler
David Goettler, bajo el Collado Sur del Everest. Foto: FB David Goettler
La temporada del Himalaya ha estado marcada por dos circunstancias: la epidemia de COVID-19 y el ciclón Yass que ha azotado en las últimas fechas las montañas. Ha mantenido en su sitio a los alpinistas, provocado grandes avalanchas, y llevado a algunos, como Marek Holecek y Radoslav Groh en el Baruntse, al límite.

Entre los que tuvieron que ejercitar la santa paciencia se encontraban Kilian Jornet y David Goettler, quienes han dado señales de vida tras casi 10 días de espera para anunciar un intento abortado al Everest: “Finalmente, tras mucho tiempo esperando a que pasara el ciclón tropical y a que la nieve se asentara, comenzamos un intento, pero al llegar al collado sur decidimos parar”, confirma Goettler.

Ambos se encontraron en ese lugar, tras ascender durante toda la noche partiendo de diferentes sitios: Kilian Jornet subió en las horas sin luz desde el campo base a los 8.000m, mientras que David Goettler partió del campo 2, al pie de la muralla del Lhotse. “Al llegar allí ambos experimentamos la misma sensación de no sentirnos bien ni fuertes. Fue un momento extraño cuando nos reagrupamos en el collado sur y ambos nos dijimos que no nos encontrábamos bien, teniendo los dos exactamente las mismas sensaciones”.

A pesar de la situación de la montaña, de su estilo ligero, y del fuerte viento, Goettler no quiere poner excusas: “Podríamos echar la culpa al viento, pero no se trata del buen o mal tiempo, o de las condiciones de la montaña. Se trató de nuestros cuerpos y de cómo nos encontrábamos. Es muy importante escuchar a tu cuerpo y respetarlo”.

No se sienten desilusionados, ni arrepentidos: “No se puede escalar el Everest en nuestro estilo si no te sientes al 100 por 100, y por suerte ambos conocemos muy bien cómo deberíamos sentirnos a esa altura. Es como hacer un rompecabezas: cuando los márgenes de seguridad son tan estrechos, si una pieza no encaja, no puedes terminar el puzzle”.

De momento se sigue sin saber cuál era su objetivo inicial, probablemente modificado por las condiciones que ha dejado en la montaña el ciclón Yass, y la larga espera que ha exigido, limitando a muy pocos los días antes del monzón. Ya afirmaron que, debido a la naturaleza del mismo, no lo anunciaban porque era muy probable que si todo no encajaba lo tuvieran que cambiar. También se desconoce si, con este intento, dan por finalizada la expedición, o realizarán alguna otra tentativa.

De los cientos de cumbres conseguidas por las expediciones comerciales esta temporada en Everest, ninguna ha sido realizado sin empleo de oxígeno suplementario.

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