Nueva directísima en la sur de las Ecrins, 1.000m, M7 5+ ED+

Benjamin Vedrines, Nicolas Jean y Julien Cruvellier abren una directísima a un cuatromil: De l’Or en Barre, en Ecrins.

Vedrines, Jean y Cruvellier, apertura en Ecrins. Foto: Vedrines
Vedrines, Jean y Cruvellier, apertura en Ecrins. Foto: Vedrines
Benjamin Vedrines anuncia la que, según él, es “una de las escaladas más locas que jamás he experimentado en los Alpes”, junto a Nicolas Jean y Julien Cruvellier.

El lugar de la apertura ha sido la legendaria cara sur de la Barre des Écrins, a través de una gouleutte conocida como La Gorge, que no permite la escalada en verano debido a la caída de piedras y que, como una enorme grieta llega hasta la cima, a más de 4.000m.

Vedrines, Jean y Cruvellier, apertura en Ecrins. Foto: Vedrines
Vedrines, Jean y Cruvellier, apertura en Ecrins. Foto: Vedrines
La vía resultante la han bautizado como "De l'Or en Barre". “Es una línea muy obvia de la pared que, sin embargo, se había mantenido virgen hasta hoy”, afirma Vedrines. El resultado tiene 1.000m, M7 5+ ED+.
Vedrines, Jean y Cruvellier, apertura en Ecrins. Foto: Vedrines
Vedrines, Jean y Cruvellier, apertura en Ecrins. Foto: Vedrines
La aproximación desde Champhorent es larga, y la vía tiene tramos muy comprometidos, “escalada típica de los Écrins”, con desplomes y un vivac en un agujero de nieve que califican de “inolvidable”. “Hubo un momento en el que pensábamos que ya no podíamos seguir, y que tendríamos que bajar, pero Nicolas Jean superó el largo con una escalada magnífica”. Por fin, tras dos días de escalada, a las 19 horas, ya de noche, llegaron a cumbre.
Vedrines, Jean y Cruvellier, apertura en Ecrins. Foto: Vedrines
Vedrines, Jean y Cruvellier, apertura en Ecrins. Foto: Vedrines
Era difícil imaginar que una línea tan notable, y además lógica y directísima hasta la cumbre de un cuatromil de los Alpes, haya llegado hasta nuestros días sin haberse escalado. “Culpa” de ello la tiene, probablemente, la imposibilidad por la caída de piedras de su ascenso en verano, y la enorme dificultad de su ascenso en invierno. Esto ha permitido a la cordada realizar una de las, probablemente, últimas directas a cumbres en cuatromiles. “Gracias a mis compañeros por creer en este sueño, y gracias a nuestros mayores por dejarnos esta gran posibilidad”, resume Vedrines.
Vedrines, Jean y Cruvellier, apertura en Ecrins. Foto: Vedrines
Vedrines, Jean y Cruvellier, apertura en Ecrins. Foto: Vedrines

Deja tu comentario

Sé el primero en comentar este artículo.