Penosas condiciones: las compañías de guías suspenden ascensiones al Mont Blanc por Goûter

Las condiciones de este verano, con temperaturas de hasta 10 grados cerca de cima, han obligado a las compañías de guías a suspender la actividad en la ruta normal de ascensión al Mont Blanc desde Chamonix, por Goûter.

El Mur de la Côte, Mont Blanc. Foto: Jonás Cruces, Todovertical V+
El Mur de la Côte, Mont Blanc. Foto: Jonás Cruces, Todovertical V+
Hace apenas una semana se anunció el cierre del Refugio Gonella, el único que da servicio a la ruta normal italiana al Mont Blanc. La falta de agua y las penosas condiciones del glaciar, que prácticamente han dejado impracticable la subida, obligaron a tomar esa decisión. El infernal final de primavera y comienzo de verano que estamos viviendo en Europa está haciendo mucho daño. La sequía y falta de precipitaciones del pasado invierno tampoco ayudan.

Una tormenta perfecta que, ahora, se traslada a la vertiente francesa del Mont Blanc: debido a las condiciones de la zona superior y, especialmente, a los continuos derrumbes en la Bolera (Corredor de la Muerte), día y noche, debido a la falta de heladas, las compañías de guías de Chamonix y Saint Gervais han anunciado que cesan su actividad por esta ruta hasta que las cosas no mejoren.

La decisión se tomó el pasado día 14, según el Syndicat National des Guides de Montagne (SNGM). La ruta se controla todos los días, en espera de un cambio. Algo difícil: el calor promete permanecer durante al menos 1 semana más, y los más agoreros, ante un bloqueo como éste, sin movilidad atmosférica, anuncian una persistencia excepcional de la situación en el tiempo.

Sobre los particulares, las autoridades desaconsejan “fuertemente” la ascensión. De momento, la alcaldía de Saint Gervais aún no ha anunciado el cierre de la ruta, pero se esperan prontas noticias.

Una muestra de como está la cosa puede verse en este vídeo, grabado el pasado viernes día 15 por Prateek Gianchandani a las 6 de la mañana, ya descendiendo de cumbre.

Hasta ahora, el problema de la Bolera se evitaba calculando las horas de riesgo. Incluso se modificó el horario de los trenes de Nido de Águilas, tras el estudio sobre este problema de la Fundación Petzl. Pero de nada sirve si, ante el aumento de temperaturas, cualquier horario tiene un riesgo extremo.

No es el único contratiempo. A principios de julio se llegaron a medir 11 grados cerca de cima, a 4.800m (casi 5 más que el máximo histórico anterior, de 2019). Tanto calor ha provocado la apertura de grandes grietas por encima del Refugio Vallot, bastante difíciles de pasar.

Una situación que también sufre la ruta de los cuatromiles, desde la Aiguille du Midi: los seracs de Tacull se encuentran en situación completamente impredecible, y la salida de Mount Maudit cada vez es más compleja.

Como puede verse, lo vivido en el Aneto, en donde guías y grupos de rescate desaconsejan con rotundidad evitar la vía normal por la norte, se repite a lo largo de los Alpes y cadenas montañosas europeas. Austria desaconseja las salidas, y Suiza también toma medidas. No es solo un problema de los glaciares: este calor hace desaparecer el permafrost -tierra helada que forma un cemento para rocas y hielo- y provoca inestabilidad del terreno. Las caídas de rocas se suceden.

En lo que llevamos de verano, en Europa, la consecuencia más lamentable de estos calores fuera de lo común ha sido el derrumbe de buena parte del glaciar de la Marmolada, que arrasó la vía normal, con un alto precio en vidas humanas.

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