¿Suplementos?: Si, pero ...

El “culto al cuerpo” se extiende inexorablemente en una sociedad que, además, tiende al consumismo. Grandes empresas de la alimentación y la suplementación se ven beneficiadas por esa marea de gente que busca la mejora en píldoras, pastillas y preparados “mágicos”, que hagan más sencillo el duro proceso de entrenamiento y mejora de la condición física. Pero la realidad es otra. Tan sólo en deportistas de alta exigencia o alto nivel es necesaria dicha suplementación, además de aquellos y aquellas que por su ritmo de vida, no llegan a las necesidades diarias de nutrientes.

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