Benjamin Védrines, nuevos descensos esquí extremo; listo para el K2

Solo o en compañía de Nicolas Jean, Védrines continúa preparando en las montañas alpinas su intento non-stop al K2, vuelo incluido.

Védrines, Esquí, Alpes, AlpinismoBenjamin Védrines, esquí de pendiente, preparando el K2. Foto: Col. Védrines

Benjamin Védrines, 32 años, es uno de los mejores alpinistas del momento. Representante puro de la nueva hornada, es técnico, amante del alpinismo ligero y rápido, y lo mismo domina la escalada, el alpinismo invernal de alta dificultad, que el esquí de pendiente.

Lleva todo el invierno preparándose para un intento al K2, en el que pretende subir de tirón, sin O2 y por sus medios de campo base a cumbre, para desde ella o sus proximidades, volar en parapente de vuelta al campo base. Y lo está haciendo con actividades alpinas rápidas y largas, grandes travesías técnicas de las que hemos ido informando, que combina con una de sus pasiones: el esquí extremo.

Benjamin Védrines, Esquí, Alpes, AlpinismoBenjamin Védrines, esquí de pendiente, preparando el K2. Foto: Col. Védrines

En estos últimos días, a falta de menos de una semana para que vuele al Karakorum, ha publicado varias de estas actividades. La última, ayer, consiste en la escalada y encadenamiento esquiando de 3 grandes corredores en el patio trasero de su casa, el macizo de Écrins. En esta ocasión, como otras este pasado invierno, en compañía de Nicolas Jean.

Benjamin Védrines, Alpes, Alpinismo, Esquí, K2Benjamin Védrines, esquí de pendiente, preparando el K2. Foto: Col. Védrines

“El esquí de pendiente es alpinismo sin seguros. El más mínimo error es fatal”, comenta Benjamin. “Me siento más seguro en cara sur del Dibona</em> (con vías de sexto grado de 400m) <em>que en la pendiente nevada, donde me rodean muchos peligros objetivos que no puedo controlar. Y donde muchas trampas (como rocas escondidas) deben gestionarse lo mejor posible”.

Benjamin Védrines

Un alpinista muy polivalente: lo mismo bate el récord con esquís de la Chamonix-Zermatt, que escala en solo la Integral de Peuterey en menos de 7 horas, que realiza grandes aperturas de dificultad en las nortes invernales de los Alpes.

Su bautismo himaláyico no pudo ser mejor: en 2021, junto a Charles Dubouloz abrió, en la norte del Chamlang (7.139m) una extraordinaria vía a la que llamaron “À l'ombre du mensonge” (A la sombra de la mentira). “Sombra. Altitud. Frío. Largas tiradas técnicas. Difíciles vivacs. El compromiso de ser solo 2. ¡Pero nuestra determinación y voluntad ha sido inquebrantable!”, afirmaron entonces.

Y continuó en la misma línea: en 2022, en su primera visita a un ochomil, subió el Broad Peak de tirón en tan solo 7 horas y 22 minutos, lo que supone el tiempo más rápido de la historia. Tal y como pretende en el K2, voló desde la cima en parapente al campo base.

No es la primera vez que visita el K2. En 2022, tras el Broad Peak, intentó la segunda montaña del mundo, también sin O2 y en estilo rápido. A 8.400m, no encontrándose bien, dio la vuelta. Posteriormente afirmó que no recuerda nada entre los 8.200m y los 8.400m. Considera esta experiencia fundamental, y es la que le ha hecho prepararse con la intensidad que lo ha hecho.

Deja tu comentario

Sé el primero en comentar este artículo.