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Uno de los mayores retos pendientes de Patagonia, la liberación de Riders on the Storm, es el objetivo de Sean Villanueva, Nico Favresse, Siebe Vanhee y Drew Smith.
Ines Papert, en Riders on the Storm. Foto: Thomas Senf, Col. Ines Papert, cortesía Arc'teryxRiders on the Storm es una vía adelantada a su tiempo abierta en 1991 por Wolfgang Güllich, Kurt Albert, Bernd Arnold, Peter Dittrich y Norbert Bätz. Necesitaron 15 días de escalada en un periodo de 5 semanas para completar esta deslumbrante línea que cruza la cara este de la Torre Central de las Torres del Paine, a través de 1.300m, 7c, A3.
Es una actividad muy exigente y comprometida, con placas delicadas, anchas fisuras y grandes techos, normalmente helados debido al legendario y habitual mal tiempo que la humedad oceánica provoca en la zona.
Ahora, Sean Villanueva O’Driscoll, Nico Favrese, Siebe Vanhee y Drew Smiths van a intentar conseguir la primera ascensión en libre.
Han sido unas cuantas las cordadas que han intentado la liberación. La que más cerca estuvo fue la formada por la alemana Ines Papert y la neozelandesa Mayan Smith-Gobat. Ambas hicieron la 5ª repetición, la 1ª femenina. Liberaron por primera vez los dos largos superiores, y encontraron una variante en libre para 5 largos en artificial, dejando solo 4 largos de la parte baja en artificial. Permanecieron 3 semanas en la pared, con la hamaca, para 15 días de escalada efectiva.
Riders on the Storm, cara E, Torres del Paine. Foto: Thomas Senf, Col. Ines Papert, cort. Arc'teryxPara tener claro lo que significa una vía así, es bueno recordar las palabras de Ines Papert, “nunca antes había pensado que tomaría la decisión de escalar usando un pie de gato en un pie y una bota de alpinismo con crampones en la otra. Pero en el largo 18, un off-width de 7b+, no parecía haber otra opción que emplear esta técnica. Además de emplear piolets no sólo como medio de avance, sino como protección”.
O las de Mayan Smith-Gobat: “Agarrarte con dedos y mano del hielo para escalar, como si fuera una roca, ha sido una nueva y no muy agradable experiencia. Decididamente, no me gusta escalar sin sensibilidad ni en manos ni en pies, pero en esta vía no hacerlo era un sueño lejano. Esto me obligó a emplear todos mis conocimientos y técnicas de escalada para superar el frío y conseguir superar los difíciles largos 29 y 30 sin notar los dedos, que sangraban profusamente”.
No es una pared nueva para quienes protagonizan el intento de este año: en 2006, Nico Favresse, su hermano Oliver y Sean Villanueva consiguieron la 3ª repetición a la vía, liberando algunos largos de artificial. Y el pasado año Siebe Vanhee lo intentó con Brette Harrington, pero el mal tiempo no les dio opción.
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