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BLOG | CONSEJOS | 31 de Enero de 2018

Cómo elegir tus crampones para montaña, alpinismo y esquí

Daniel Vega
Los crampones, esenciales para el alpinismo

En este artículo os explicamos todos los tipos de crampones y su uso, facilitando vuestra elección a la hora de comprar un par.

Por Daniel Vega, responsable de escalada y alpinismo en Barrabes Benasque


ORÍGENES


Si el piolet es el símbolo del alpinismo, es con permiso de los crampones.

Los crampones surgieron a su par, pero fueron un tiempo olvidados en favor de las botas herradas hasta, aproximadamente, la aparición de la suela Vibram.

Mientras el agua se siga congelando en las montañas (y esperemos que sea por mucho tiempo), necesitaremos crampones para ir a ellas.

Los crampones hacen falta a la mínima pendiente helada que encontramos. Salvo en el esquí de montaña, donde se usan puntualmente, normalmente nos los ponemos para el primer paso delicado y ya no los quitamos hasta estar de vuelta, o sea que con ellos pisamos por nieve, hielo, roca, tierra y vegetales diversos.

Esto supone un trabajo enorme: sea cual sea la actividad que hagamos con ellos, son una parte del equipo que sufre mucho, y es sensato y altamente recomendable comprarlos de calidad.


CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LOS CRAMPONES


HERRAMIENTA INDISPENSABLE

Herramienta indispensable para todo montañero, la compra de crampones es una de esas cosas en las que interviene toda la pandilla. Esto, obviamente, favorece el ser influenciado, unas veces con más fortuna que otras.

Ampliamente extendido, el vulgarismo "grampones" nos delata. Nuestro país es muy montañoso, pero no abundan hielo y nieve. Todos tenemos crampones, pero la gran mayoría sin gran experiencia con ellos. Por eso a veces los consejos de nuestro compañero no son lo más acertado. Aquí te daremos las claves para elegir sin equivocarte tu crampón ideal para que te dure muchos años sin tener que comprar otros.

POLIVALENCIA

Así como los piolets son herramientas polivalentes pero muy especializadas -un piolet de una disciplina funciona para otra pero bastante mal-, con los crampones ocurre lo contrario: los de una disciplina, si están bien afilados, funcionan en las otras bastante bien.

Probad a caminar con crampones de escalada: se camina bastante bien. Ahora probad a escalar con piolets de escalada y crampones de marcha: ¡se escala bastante bien! Sin embargo, usar un piolet de escalada en piolet bastón; o escalar con piolets clásicos...resulta bastante más incómodo.

Es de suponer que esto se debe a que la variedad de formas entre piolets distintos es más acentuada que entre crampones distintos, que básicamente tienen la misma cantidad de puntas, son similares en tamaño; y orientadas y ubicadas también de forma parecida.


ANATOMÍA DE UN CRAMPÓN


PARTES

En todo crampón se diferencian dos partes:

  • Trasera, que conforma el talón
  • Delantera, para la zona del metatarso y la puntera

Están unidas por una barra agujereada, u otro sistema de regulación de talla.

Por debajo, normalmente en el perímetro, se encuentran las puntas, organizadas en pares más o menos simétricos, y en el espacio interior se ensambla alguna suerte de sistema anti zueco, que evita que la nieve se pegue al metal al andar y nos haga patinar.

Por encima se instalan sendas fijaciones (que pueden ser de "correas", "automáticas" o "semiautomáticas") para el talón y la puntera de la bota.

Actualmente todo crampón ya no es perfectamente simétrico sino que presenta una curvatura para adaptarse a la forma del pie, quedando la hebilla de la correa siempre en el exterior; y por supuesto un crampón y su pareja sí que son perfectamente simétricos entre si, uno es el reflejo del otro.

GEOMETRÍA: LOS PARES DE PUNTAS


Aunque todas las puntas son básicamente para lo mismo, que es clavarse en el hielo o nieve, cada punta lateral de un crampón y su simétrica tienen alguna función concreta en común.

Los pares de puntas tienen cierta importancia; según su tamaño y geometría, un crampón será mejor para una actividad u otra.

Aclaración importante: que cada par de puntas tenga una función específica, no quiere decir que siempre trabajen ellas solas para dicha función, salvo escalando con las puntas frontales o en momentos concretos. Normalmente trabajan de forma conjunta, como en la técnica de pies planos, también llamada de todas las puntas.

  • Primer par
    Son las puntas delanteras y su importancia es capital al progresar de cara a la pendiente (técnica "de puntas frontales").

  • Segundo par
    De cara a la pendiente, trabajan conjuntamente con las delanteras.
    En la técnica de puntas delanteras, para ascender de cara una fuerte pendiente, o en hielo vertical, clavamos las puntas delanteras; y apoyamos nuestro peso sobre el segundo par de puntas, que apoya mordiendo en la superficie, haciendo un efecto de trípode con las puntas delanteras (sean del tipo que sean).
    En marcha, pivotamos sobre este par.

  • Tercer par
    Estas son más normalitas. Su sección se alinea con el lateral del crampón, cumpliendo la función (junto a las demás claro) de agarre lateral, siendo prácticas también para cantear.

  • Cuarto par
    Cierran la platina delantera, y su sección es transversal, para conseguir una mejor retención longitudinal, subiendo de cara a la pendiente o más aún bajando cara al valle.

  • Quinto par
    Es es primer par de la talonera y trabajan como el tercer par.

  • Sexto par
    Cierra la talonera y su sección vuelve a ser transversal, como el cuarto par.
    Su trabajo al bajar cara al valle, bien en paso hundido sobre nieve, o bien en pies planos sobre hielo vivo, es muy importante, pues son las primeras en clavarse.

  • Otras puntas: secundarias y espuelas
    Las secundarias suelen acompañar al segundo par de puntas, (en ocasiones también al primero), para ofrecer diversidad de apoyos (como abrazar columnas en un gesto semejante a talonar), o para homogeneizar la pisada, buscando prestaciones de naturalidad al caminar o escalar.

    Las situadas en el 2º par de puntas ya se han impuesto en todos los crampones de escalada: permiten mayor diversidad de apoyos sin efectos secundarios (como el gesto de abrazar con la bota), y mayores posibilidades al cantear. Un gran invento lleno de utilidad.

    Puntas secundarias crampón Petzl
    Puntas secundarias crampón Petzl

    Las espuelas en su día hicieron furor, pero hoy no se usan: en competición se prohibieron, y para el usuario normal, aumenta riesgos en caída sin aportar gran cosa, y no permite ni siquiera ponerse en cuclillas...


TIPOS DE CRAMPONES


POR SUS PUNTAS DELANTERAS


Está totalmente implantada la división entre crampones según sus puntas frontales, siendo los de puntas verticales los dedicados a la escalada y el alpinismo más técnico, y los de puntas horizontales a las actividades de nieve y más sencillas. Aunque sobre esto introduciremos un pequeño matiz en el siguiente apartado, dedicado al uso por actividad.

Puntas delanteras horizontales, para marcha, y verticales, para escalada
Puntas delanteras horizontales, para marcha, y verticales, para escalada

La división entre puntas horizontales y verticales se debe a que, al caminar, las puntas verticales se enganchan y son más incómodas, por lo que se prefieren horizontales, que además retienen mucho más en nieve, por forma de pala invertida. Al escalar, las puntas verticales clavan mucho mejor en hielo, a la manera de un piolet, y además, salvo con algún perfil en T, su capacidad de retención (su "agarre") en nieve es menor

Modulación

Antes que nada, hay que aclarar que hoy en día hay unos cuantos modelos modulares que permiten su transformación en monopunta y bipunta, según se necesite. Normalmente, los crampones de marcha y montañismo tienen puntas frontales fijas, mientras que los técnicos tienen puntas intercambiables, y algunos modelos aprovechan este sistema para permitir transformar el crampón en monopunta vertical, bipunta vertical, e incluso también en bipunta horizontal, según la actividad que se vaya a realizar.

Por su parte Petzl ha innovado con un modelo de crampón cuya parte trasera cubre toda la gama, y su parte delantera es la que marca el nombre (Irvis, Vasak, Sarken). Pero además, Petzl vende partes delanteras sueltas, con lo que combinamos una sola trasera, con las diferentes delanteras que queramos (horizontal, vertical, 10-12 puntas, etc.), evitando tener que comprar un crampón para cada actividad.


  • BIPUNTA HORIZONTAL

    Son las puntas delanteras clásicas, con sección horizontal pero con cierta curvatura hacia abajo.
    Actualmente empiezan a presentar perfiles envolventes (tipo cuchara) para mejorar su agarre en la nieve.
    En general acaban en una afilada punta para clavarse bien en el hielo (elemento que siempre puede aparecer en la alta montaña) aunque se pueden encontrar algunas más anchas, a modo de destornillador, buscando mayor retención en nieves poco consistentes.
  • Crampón Bipunta Horizontal
    Crampón Bipunta Horizontal


  • BIPUNTA VERTICAL

    Todo empezó cuando, hace muchas décadas, se pusieron las puntas frontales, y los crampones pasaron de tener 10 a tener 12 puntas. De repente cayeron los mitos de inescalabilidad.
    Si poniendo puntas delante pasó todo aquello… ¿qué pasaría si esas puntas fueran como puntas de piolet? Que el agarre en hielo es increíblemente sólido y fiable.
    Diversas combinaciones, como puntas secundarias o perfiles en T contrarrestan la capacidad de retención en nieve perdida por el cambio de orientación.
  • Crampón Bipunta Vertical
    Crampón Bipunta Vertical

  • MONOPUNTA VERTICAL

    No quedó ahí la cosa. Si en vez de dos puntas colocamos sólo una, podemos escalar con una precisión sin precedentes; y hacer movimientos imposibles con punta doble, como pivotar lateralmente.
    La verdadera escalada con crampones es, indudablemente, con monopunta. Muchos usuarios compran crampones modulares; y los usan en modo bipunta sólo hasta que prueban el monopunta; les compensa el abanico técnico superior del monopunta frente al efímero mayor agarre.
    En cuanto a la estabilidad… se compensa apoyando el segundo par.

Crampón Monopunta Vertical
Crampón Monopunta Vertical

SEGÚN ACTIVIDAD


Aunque está muy implantada la división entre crampones según sus puntas frontales, debido a que hay bastantes modelos con puntas horizontales que están hechos para alpinismo o montañismo algo técnico y no pueden ser considerados estrictamente como "de marcha", vamos a dividirlos así:

  • Específicos de escalada, con puntas delanteras verticales
  • De alpinismo y montañismo, con puntas delanteras verticales u horizontales
  • De marcha, con puntas delanteras horizontales

Como decimos, debido a que hay crampones de puntas delanteras horizontales que están construidos como crampones técnicos de escalada -en resistencia, resto de puntas, etc, y que funcionan bien en corredores, montañismo con pasos algo complejos, etc. (aunque no son los ideales para cascadas de hielo, o mixto de dificultad), en nuestra web denominamos técnicos a los que sirven para escalada y alpinismo, aunque algunos de estos últimos tengan puntas horizontales, y de marcha a los destinados a montañismo sencillo con nieve, travesía glaciar, senderismo con nieve, etc.


Los crampones ligeros se emplean principalmente en esquí de travesía. Son realmente ultraligeros, algunos incluso prescinden de la barra central de unión entre la parte delantera y trasera del crampón, sustituyéndolo por cinta o cordino dyneema, y los esquiadores los usan puntualmente mientras ascienden o descienden, en pasos y zonas concretos. No sirven para mucho más: si empleamos los esquís como aproximación para una vía, deberemos cargar con los crampones necesarios para la misma. De igual forma, debido a su menor resistencia, no es recomendable usar los crampones de esquí de travesía en botas no rígidas, que podrían flexar demasiado el material.

A la hora de elegir un crampón, es importante comprarlo llevando la bota con la que principalmente vamos a usarlo (o probándolo con ese modelo si está disponible en la tienda). Esto es importante porque, si bien hasta hace poco todas la botas de montaña se hacían con un mismo patrón, con la popularización del outdoor, la aparición de suelas inyectadas (como las de las zapatillas de correr) y la mayor variedad de dibujos y formas ha sido imparable.

De este modo, a veces nos podemos encontrar con talones que no caben en los crampones por ser muy anchos o levantar mucho, o tacos de la suela que levantan el sistema de regulación...

Compra con visión de futuro: ¡los crampones duran mucho más que las botas!

Unas generalizaciones:

  • Para usar en roca o mixto: puntas frontales cortas.
  • Para nieve o hielo: puntas frontales largas.
  • Punta larga y muy afilada para hielo
  • Punta corta y filo a 90º para roca y mixto


POR SU SISTEMA DE FIJACIÓN


Los crampones deben quedar en la bota como parte de ella, sólidamente unidos para que ningún tipo de movimiento o esfuerzo los pueda mover ¡o sacar!

Antes de nombrar los diferentes tipos de fijaciones, hay que destacar que no todas las botas sirven para todos. Los crampones de correas pueden engancharse en cualquier tipo de bota, pero las fijaciones automáticas y semiautomáticas requieren que la bota lleve en su suela los salientes e insertos adecuados.

En general, podríamos afirmar que:

  • Todas las botas rígidas de alpinismo y las botas de esquí de travesía pueden usarse con fijaciones automáticas, semiautomáticas, y de correas
  • Todas las botas semirrígidas de montañismo permiten el uso de fijaciones semiautomáticas y de correas
  • Las botas de marcha y senderismo, con fijaciones de correas únicamente.

Suelas para fijación automática (bota rígida) y semiautomática (bota semirrígida)
Suelas para fijación automática (bota rígida) y semiautomática (bota semirrígida)

Pueden ser:

  • CORREAS

    Es la fijación clásica. Una correa une la parte delantera y la trasera y la sujeta al pie.
    La correa sobrante se recoge al gusto para que no estorbe. Hoy en día es tan sencillo que casi no hay manera de hacerlo mal.

    Este sistema es el más rudimentario y el que menos sólido queda, pero a cambio, de mejor o peor manera es universal y se puede calzar en cualquier bota, con las excepciones obvias de botas que no quepan, que son muy pocas. La mayoría de crampones con correas se pueden colocar incluso en algo tan voluminoso como una bota de snowboard.
  • Fijación de correas

  • AUTOMÁTICOS

    En estos crampones encontramos un estribo de alambre que encaja en la puntera de las botas rígidas (virtualmente todas las botas rígidas o de esquí vienen preparadas para este tipo de fijación) y una leva o talonera que encaja en el talón, también preparado para ello.

    Al levantar la leva, con el crampón bien regulado, el conjunto queda firmemente unido, haciendo un característico sonido "clac". Sólo queda lazarnos la correa de la talonera, que impide que se levante accidentalmente.

    Hemos de prestar atención a que todo ensamble correctamente y que la leva del talón trabaje bien, haciendo mucha fuerza en la colocación.

    Sus ventajas son varias:

    • Solidez total del conjunto bota-crampón
    • Ligereza
    • Opciones de regulación (la bota se puede adelantar o retrasar, para usar en roca o hielo, por ejemplo)

    Como se aprecia, son ventajas enfocadas a un uso técnico, de modo que hay muchos crampones de marcha que no se fabrican con este sistema, y la gran mayoría de crampones de escalada incorporan este tipo de fijación.
    Algunas marcas ofrecen adaptadores para convertirlos en semiautomáticos, pero sólo sirven para bota rígida.
  • Fijación automática

  • SEMIAUTOMÁTICOS

    Sistema híbrido entre los dos anteriores, combina una puntera "de correa" con una talonera “automática”. Sirve con cualquier bota rígida del mercado; y con una amplia gama de botas "semirrígidas" o "de verano", mucho más cómodas para caminar.

    Pero ojo, no con todas, sólo con las que llevan el inserto trasero característico.

    Son polivalentes, pues sirven con botas de invierno y de verano. Son los más cómodos de calzar, de modo que son muy populares para su uso en ambientes muy fríos (ochomiles, expediciones polares) donde se usan grandes manoplas que nos entorpecen.
    Inconvenientes: aunque sirven para uso técnico, perderemos la opción de adelantar o retrasar la bota, no quedan tan sólidos como los automáticos y abultan más.
  • Fijación semiautomática

  • MÚLTIPLE

    Hace unos años Edelrid "levantó la liebre" que tanta gente demandaba con su modelo Edelrid Shark: unos crampones modulares, con los tres sistemas en uno.
    El año pasado, Petzl daba la réplica en su línea de crampones: mejorando el diseño y aplicándo la multifunción a casi toda su gama. De forma sencilla, cambiamos la fijación según nos interese.

  • OTROS

    • Grivel también experimentó conjuntamente con Scarpa; y actualmente la gama Grivel SKI-MATIC elimina la leva trasera fijando el crampón por delante, una solución para las botas de esquí cuyo sistema SKI-WALK baja mucho en el talón e interfiere con las taloneras tradicionales, como las Scarpa Alien y algunas más.
    • Por su parte, CAMP ofrece crampones para esquí de travesía con una talonera tipo Low Tech para resolver también estos problemas aligerando al máximo, obviamente sólo apta para botas de esquí con insertos Dynafit.
    • Otro cantar son los crampones llamados "de competición" estructuras minimalistas que se atornillan bajo botas especiales (fruitboots) para la escalada de dificultad. Hiperespecíficos y antipolivalentes, no se ven por nuestras latitudes, salvo en alguna competición o sector de dry-tooling.

¿DIEZ O DOCE PUNTAS?


Todavía es muy frecuente escuchar el consejo de "que sea doce puntas". Hubo un tiempo en que era un gran consejo. La famosísima aparición de los crampones de doce puntas consistió en añadir dos puntas frontales a los que hasta entonces había, que eran de 10 y carecían de ellas. Esto permitía usar la nueva técnica de puntas frontales.

Hoy en día este consejo puede ponerse en duda en algunos casos, ya que todos los crampones de montaña cuentan con puntas frontales. Los de diez puntas son como los de doce pero sin el tercer par de puntas (que por cierto, son las menos útiles). La pletina delantera es mucho más corta; y al plegarlos abultan mucho menos: esto es muy ventajoso, porque el conjunto es mucho más compacto y ligero. Podemos ver un buen ejemplo en el crampón de Petzl que ilustra el sistema semiautomático de fijaciones, unos párrafos más arriba: 10 puntas, 2 frontales, sin 3º par de puntas.

Para pies pequeños, en los que con un doce puntas quedan juntos cuarto y quinto par, no es necesario usar doce. Además son una gran opción para cualquiera que quiera algo ligero y compacto sin alardes técnicos.

Pinchando aquí puedes acceder a toda la gama de crampones en Barrabes


Tienda web: www.barrabes.com
Tiendas Barrabes: Barcelona, Benasque, Jaca, Madrid O'Donnell, Madrid Ribera de Curtidores, Zaragoza.

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