

El esfuerzo, desde luego, es extraordinario, y al alcance de muy pocas personas. Cabe recordar que, en esta época del año, las horas de luz en esta montaña tan cercana al Ártico son muy pocas, por lo que una gran parte de las 35 horas de subida las ha realizado de noche, con temperaturas que pueden llegar a los -60ºC. Sin embargo, el sistema non-stop tiene una ventaja: evita las duras noches en altura que, en esta montaña y con las condiciones habituales, solo pueden superarse instalando la tienda dentro de grietas en el hielo, cuevas, etc.
El joven alemán informa de que se encuentra bien, excepto por leves congelaciones en sus dedos. Espera poder comenzar pronto el retorno a la civilización, que empieza con una dura travesía glaciar hasta llegar al punto en el que puede ser recogido por la avioneta. Y es que al intenso frío y a la oscuridad hay que sumar la especial idiosincracia de la escalada: un lugar enormemente aislado, casi 4.000m de desnivel, y la indicada y larga travesía glaciar de ida y de vuelta.

Denali en invierno
La cima del Denali está situada a 6.194m de altura, lo que la convierte en la cumbre más alta de América del Norte.Su altura, pero especialmente su septentrional situación en una zona de clima ártico, con grandes nevadas, muy bajas temperaturas, y fuertes vientos, no invitan al alpinismo invernal; como tampoco lo hacen sus menos de 6 horas de luz diarias que tiene durante la primera parte de la estación.
Por eso ha sido alcanzada en invierno en tan solo 11 ocasiones, contando la de Kobusch. En total, 18 personas, 6 de ellas fallecidas durante la expedición. Hasta el momento Lonnie Dupre era el único en haber hollado la cumbre en solitario. Además, lo hizo en el mes de enero. Excepto 3 rusos y él, el resto lo había hecho en marzo, con la primavera ya cercana. Jost Kobusch también lo ha conseguido en unas fechas duras, febrero; más adelante, la luz crece.
La temperatura desciende con facilidad por debajo de los -50-60ºC, y es normal estar a -40ºC en el campo base, a menos de 2.000m de altura. Los vientos pueden alcanzar los 180km/h. Sumado a la semioscuridad, al aislamiento y a la permanencia en solitario durante días y días, podemos imaginar lo que significa algo así.